POLICIALES

Pasó cinco años en el Comcar y era inocente

Su abogado presentará demanda contra el Estado y solicitará unos 220 mil dólares de indemnización.

Dos policías de Montevideo en un patrullero. Foto: Darwin Borrelli
Dos policías de Montevideo en un patrullero. Foto: Darwin Borrelli

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Algunas pocas vueltas que dio la aguja al reloj ese día marcaron su destino. Los minutos que duró la rapiña se convirtieron en casi cinco años de prisión en el Comcar para Marcelo S. Él estaba parado debajo de un árbol en ese momento, o al menos así lo declararon algunas de las víctimas.

Fue el 12 de julio de 2013 entre las 13 y las 14 horas. Ese día y a esa hora se movió la aguja que tejió su destino. Tomás Gomensoro era el nombre de la calle donde pasó todo. Por ahí transitaba la camioneta donde viajaba el dueño de una empresa. Atrás iban dos autos escoltando al vehículo. En uno de ellos había $ 760.000 acondicionados en dos bolsos con el fin de ser depositados en un banco ubicado en el Mercado Modelo.

Casi al llegar a la calle Cádiz estaba un auto blanco estacionado del lado derecho de la cuadra. Cuando la camioneta lo pasó, el auto dejó la hilera de los vehículos estacionados y se interpuso en la calle para cerrarle el paso los dos autos que iban de escoltas.

Del vehículo blanco se bajaron dos hombres con un revólver y una escopeta. El conductor se quedó esperando. Según declaró un agente policial que iba en el tercer auto, Marcelo S. salió de atrás de un contenedor de basura, se acercó por su derecha, le puso un revólver en la sien y lo redujo. Luego los delincuentes agarraron la recaudación se subieron al auto blanco y fugaron del lugar.

Detenido. 

La Policía fue tras la pista del auto blanco. Once días después de la rapiña en el Mercado Modelo detuvieron a Marcelo S. mientras conducía un automóvil de ese color por “la rotonda de Batlle y Ordóñez”, según expresa el fallo judicial emitido por la jueza Julia Elena Staricco al que accedió El País.

Marcelo S. iba con su primo cuando los agentes le dieron la voz de alto. Según indicaron los dos policías que se encargaron de la detención, el conductor quiso fugar. La única conexión de Marcelo S. con el atraco era la de manejar un auto del mismo color al utilizado en la rapiña. Los agentes entonces, luego de detenerlo, le sacaron fotos a Marcelo S y a su primo y la adjuntaron a una plancha fotográfica donde había otras 18 fotos de personas detenidas.

Los policías llevaron la carpeta con las fotos a la casa del dueño de la empresa para ver si los culpables de la rapiña aparecían dentro de esas fotografías. Pero la carpeta con las imágenes tenía una particularidad. En todas las fotos, salvo en dos, los detenidos estaban sobre una pared que indicaba la altura de la persona. Las de Marcelo S. y su primo estaban sobre un fondo blanco. Las víctimas reconocieron a Marcelo.

Fallo. 

El abogado defensor de Marcelo S., Daniel Lamela, apeló el fallo de la Justicia que procesó a Marcelo S. como autor penalmente responsable de un delito de rapiña especialmente agravada a la pena de seis años de penitenciaria. El Tribunal de Apelaciones le dio la razón a Lamela y falló para que se revocara la sentencia.

En el fallo, al que accedió El País, se considera que la plancha de registros fotográficos que los policías le mostraron a los testigos tenía dos fotos, las de Marcelo S. y su primo, que no correspondían con las demás y eso “da pie al señalamiento de la defensa, cuando interpreta que la identificación de Marcelo S. fue sugerida o marcada”.

Además agrega que las detenciones no se dieron en “el marco de la investigación de la rapiña” sino que fue por una “actitud sospechosa” de Marcelo S. “que no se alcanzó a precisar ni justificar”.

Por otra parte, señala que Marcelo S. no fue detenido porque las víctimas lo vieron y lo conocieron sino que “la exhibición de su foto se hizo con él ya detenido para confirmar irregularmente una sospecha no autorizada”.

“El proceso comenzó luego de una incorrecta y viciosa investigación policial que se inaugura, de inicio, con una detención ilegal”, explica el fallo.

Marcelo S., que cuenta con antecedentes penales, pasó casi cinco años en prisión hasta que el Tribunal de Apelaciones revocó el fallo judicial. Lamela indicó a El País que va a presentar una demanda contra el Estado y solicitará una indemnización de US$ 220.000 para su defendido. El padre de Marcelo S. murió mientras él estuvo preso.

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