TENSIÓN Y MUERTE EN ESCOLLERA SARANDÍ

"A mí no me van a agarrar": el último diálogo del atrincherado en la rambla con la Policía

Dos policías llevaban a un joven al Hospital Maciel, le robó el arma de reglamento a uno de ellos y los hirió. Escapó a la rambla, donde fue abatido.

El director Nacional de Policía, Diego Fernández y el jefe de Montevideo, Erode Ruiz, revisaron el procedimiento. Foto: Francisco Flores
El director Nacional de Policía, Diego Fernández y el jefe de Montevideo, Erode Ruiz, revisaron el procedimiento. Foto: Francisco Flores

Tras robar el arma de reglamento y herir a dos policías en el Hospital Maciel, un joven de unos 22 años huyó hacia a la escollera Sarandí. Posteriormente, se subió a la torre que se encuentra en la punta final de ese largo rompeolas que se adentra en el Río de la Plata. Tenía la pistola del policía en la mano y con la otra se afirmaba a la torre.

En minutos llegaron tres móviles policiales al lugar. Los agentes se ubicaron a unos veinte metros contra el paredón. Le gritaban al hombre que se entregara, pero sus voces apenas se escuchaban. El fuerte viento y el oleaje del río impedían el intercambio.

Al lugar llegó el subjefe de la Zona I, Germán Suárez. Acompañado por un oficial se arrastró por el costado del paredón hasta llegar a unos cinco metros de la torre.

El joven no los vio. No lucía como un delincuente. Estaba bien vestido y llevaba un buen reloj. Es posible que estuviera drogado, dijeron fuentes policiales que estaban en el lugar.

Suárez y el oficial se treparon a la torre. Uno fue por el lado izquierdo y el otro por el derecho. Cuando el joven parapetado se dio cuenta, tenía un policía a cada lado. Los tres dialogaron durante un rato. Era un charla de sordos. “Entregate, que de acá no podés salir”, repetían el subjefe de la Zona 1 y el oficial. El hombre: “Que no me entrego”.

En un momento, una ola golpeó fuerte. El agua de la marejada salpicó gotas frías y saladas a los tres hombres. La escena parecía una película de Fellini. Los tres protagonistas sabían que habían llegado a un punto muerto.

Más atrás, en la escollera, llegaban más móviles policiales. El hombre miró al subjefe de la Zona 1 y dijo: “A mí no me van agarrar”.

Apuntó el arma hacia Suárez. Éste también lo tenía encañonado. El oficial igual.

Al observar el gesto del hombre hacía él, Suárez disparó. El individuo cayó malherido al agua.

El principio.

Una denuncia de vecinos de la zona del Centro de Montevideo. Así empezó todo. La policía recibió un llamado cerca del mediodía por una persona que estaba merodeando de manera extraña por las calles Tristán Narvaja y Uruguay.

Dos policías de la seccional 3a fueron hasta la zona y encontraron al hombre. Al notar que la persona estaba desorientada decidieron trasladarlo al Hospital Maciel para que fuera asistido .

Pero lo que tomó por sorpresa a los agentes fue lo que sucedió segundos después. Cuando llegaron hasta la puerta de emergencia del hospital el hombre aprovechó un momento de descuido de uno de los policía y le robó su arma.

Luego comenzó una balacera en la puerta de la emergencia. Cinco balas impactaron en uno de los agentes y otras dos en su compañero.

En ese momento y con el revolver en su mano el hombre comenzó a correr hacia la calle Sarandí (Ciudad Vieja).

Desde ahí siguió huyendo hasta cruzar la rambla y llegar a la escollera Sarandí. Por esa peatonal siguió corriendo y disparando hasta llegar el último lugar de ese rompeolas rodeado de rocas.

Allí fue abatido minutos más tarde por la Policía. El cuerpo cayó y fue rescatado de entre las piedras al borde del agua.

El director Nacional de Policía, Diego Fernández, el jefe de Policía de Montevideo, Erode Ruiz y la fiscal de Homicidios de 2° Turno Mirta Morales se hicieron presentes en el lugar.

La fiscal de Homicidios de 2° Turno Mirta Morales llega al lugar de los hechos. Foto: Francisco Flores
La fiscal de Homicidios de 2° Turno Mirta Morales llega al lugar de los hechos. Foto: Francisco Flores

En rueda de prensa la fiscal indicó que el hombre “en el hospital se desacata y produce el desencadenante que termina en esto”. “Hasta donde yo pude ver esto sucedió en la puerta de ingreso (al hospital)”, agregó. Por otro lado sostuvo que el hombre abatido sería “una persona joven, muy joven, de sexo masculino que no está identificada todavía”.

Fuentes policiales indicaron a El País que en la información preliminar el hombre no tendría antecedentes penales.

“A todos nos llama la atención”, dijo Morales sobre el desacato del hombre y aclaró: “pero sí se puede decir que fue muy público lo que ocurrió, tenemos muchas cámaras” en la zona. Los dos policías que fueron heridos se encuentran estables atendidos en el propio Hospital Maciel.

El director del Maciel criticó las condiciones de traslado de detenidos
Hospital Maciel

No es la primera vez que se escuchan disparos dentro del Hospital Maciel. El 28 de mayo de 2015, el entonces director de dicho hospital, Álvaro Villar -hoy candidato a la IMM por el Frente Amplio- se quejó ante el Ministerio del Interior por una fuga de un recluso y un disparo de un policía en un pasillo del nosocomio. El preso fue recapturado. Pero el episodio generó conmoción en personal médico y pacientes. El sindicato de trabajadores paró por mayor seguridad en los traslados de presos al hospital.

Ayer, el director del Hospital Maciel, José Minarrieta, criticó en su cuenta de Twitter, las malas condiciones de seguridad de los detenidos trasladados.

“Como director del Hospital Maciel denuncio públicamente las pésimas condiciones de seguridad con las que fue trasladado un detenido a nuestra emergencia”, dijo. Y agregó: “El detenido robó el arma a los policías que lo trasladaban, y les disparó a ambos en la entrada de la Emergencia, antes de ingresar. Esta indudable falta de profesionalismo del personal policial puso en riesgo a nuestros funcionarios y pacientes, lo cual es inaceptable. En la entrada del Servicio de Emergencia, un tiroteo. Inadmisible”.

La presidenta del sindicato policial de Montevideo (Sifpom), Patricia Rodríguez replicó en su cuenta de Twitter: “Decir que el personal policial fue poco profesional sin esperar la investigación del hecho, parece apresurado y no sé si entraría como profesional. Casos así el policía termina siendo condenado antes de tiempo, también tenemos 3.000.000 de técnicos en Seguridad Pública”.

Minarrieta será sustituido en su cargo en el día de hoy en el marco de los cambios que estaban previstos impulsados por el gobierno de la coalición.

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