POLICIALES

Lo mató y luego lo mandó quemar por un kilo de cocaína

Acusado es líder de una banda que comercializa estupefacientes en el barrio Villa Española.

Policía Científica recoge pruebas para determinar el arma usada en el homicidio de una persona vinculada a la venta de drogas. Foto: Francisco Flores
Policía Científica recoge pruebas para determinar el arma usada en el homicidio de una persona vinculada a la venta de drogas. Foto: Francisco Flores

"El Rubio” fue convocado a la casa de “Lalito”, ubicada en el barrio Villa Española. Tenía que entregar la droga que su grupo se dedica a suministrar y abastecer por todo el barrio.

Cuando “El Rubio” recibió el mensaje estaba con un amigo que tenía una moto y fue por eso que le pidió que lo llevara hasta el barrio.

Era la tarde del 2 de abril de 2019. Se subieron a la moto y emprendieron viaje hasta Villa Española. Cuando llegaron hasta la casa y “Lalito” vio quién era el amigo de “El Rubio” comenzó a ponerse agresivo y a enfurecerse porque, según decía, este había sido culpable de un faltante de un kilo de cocaína de un conocido suyo.

Según la investigación, a cargo del fiscal de Homicidios, Juan Gómez, “Lalito” se abalanzó contra el hombre, agarró un revólver y le disparó.

Tras el ataque, el amigo de “El Rubio” cayó y murió inmediatamente. “El Rubio” intentó tranquilizar al líder de la banda porque temía por su vida, según declaró ante Gómez.

Sin embargo, “Lalito” le dio “Agua Jane” y lo obligó, dijo, a limpiar la escena del homicidio para luego trasladar el cuerpo lejos de la casa.

Según la investigación, personas denominadas “las cabezas del Marconi” le dieron a “Lalito” una camioneta blanca, a cambio de una moto y de dinero, para que pudieran trasladar el cuerpo.

A esa camioneta se subieron “El Rubio” y Diego S., un cuarto involucrado en el hecho.

Pero antes de iniciar la marcha, pusieron el cadáver en una bolsa, lo cubrieron y lo cargaron hasta el vehículo. Desde esa casa se trasladaron hasta “una boca de venta de droga” ubicada en Cerrito de la Victoria.

“El Rubio” seguía con miedo, según declaró al fiscal Gómez. Tras dos horas frente a la “boca de drogas”, Diego S. dio la orden: había que deshacerse del cuerpo. Tiró el cadáver a la calle y le dijo a “El Rubio” que lo rociara con combustible y lo prendiera fuego. Después los dos entraron a la “boca” de drogas. En ese lugar estaba Jimmy S., con un arma.

“El Rubio” presintió que el ataque hacia él era inminente. Por eso, declaró, quiso escaparse del lugar y comenzó a correr. En el momento en que huía Jimmy S. lo persiguió y le dio siete balazos por la espalda.

“El Rubio” cayó. Jimmy S. se acercó para asegurarse de que estuviera muerto. Luego se fue del lugar.

Era la 1:30 del miércoles 3 de abril. Tras escuchar las detonaciones los vecinos llamaron al 911 y la Policía encontró a “El Rubio” con vida tirado en el piso. De ahí lo trasladaron al Hospital Español, donde estuvo un mes en CTI. Producto de las balas quedó en estado de invalidez.

Audiencia. 

El pasado jueves 24 de octubre Jimmy S. ingresó a la audiencia de formalización de la investigación penal caminando con muletas. Cuando entró a la sala apoyó las muletas sobre una columna, y mientras hacía equilibrio para no caerse, agarró una silla y la colocó frente al fiscal Gómez.

“Lalito” ingresó atrás de él. En silencio, caminó unos pasos y se sentó frente de la jueza María Noel Odriozola. Mientras Gómez relataba los hechos que se desprendieron de la investigación, los dos involucrados en el homicidio se limitaron a mirarlo. “Lalito” ya había sido detenido en diciembre de 2016 y procesado con prisión, según informó en ese momento el Ministerio del Interior.

La cartera lo describió como el “cabecilla de una banda que se dedicaba al suministro y venta de drogas en la capital”. Además indicó que se recopiló información que vinculaba a “Lalito” en “diferentes hechos de violencia y homicidios ocurridos en la zona de Villa Española y aledaños”.

Durante la audiencia ambos, a través de sus defensas, negaron haber tenido algo que ver con el homicidio y con el ataque a balazos a “El Rubio”. Sin embargo, la jueza Odriozola hizo lugar al pedido del fiscal Gómez y los imputó a ambos con 150 días de prisión preventiva a la espera de una acusación fiscal.

La defensa de Jimmy S. dijo que él “no estuvo en el lugar”, que el hecho sucedió “en zonas cercanas a su domicilio” pero que “no había participado”.

El abogado de “Lalito” también se opuso al pedido de Gómez e indicó que su defendido negaba el hecho.

“Lalito” fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en reiteración real con un delito de violencia privada. Este último es por “obligar” a “El Rubio” a deshacerse del cuerpo.

Por su parte, Jimmy S. fue imputado por encubrimiento y también por homicidio en grado de tentativa cometidos en reiteración real agravada por el uso de arma de fuego. Este último delito se le imputó por el ataque a tiros a “El Rubio”.

Diego S., quien condujo la camioneta desde Villa Española hasta el Cerrito de la Victoria con el cuerpo de la víctima, está prófugo y pesa una orden de detención en su contra.

Además de “Lalito” y Jimmy S., otros dos hombres fueron imputados durante la audiencia del pasado jueves por la comercialización de drogas.

A prisión por tener armas

En el marco de la investigación por el homicidio en Villa Española se realizaron allanamientos. En uno de ellos fue detenido el hermano de “Lalito”. La Policía incautó armas y dinero en su casa. La defensa del hermano de “Lalito” llegó a un acuerdo con Fiscalía y deberá cumplir 8 meses de prisión por tenencia de arma de fuego y asistencia al lavado de activos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)