EL DENUNCIANTE ES UN JOVEN DE 21 AÑOS

La Justicia investiga agresión a un joven en boliche del Prado

Los agresores habrían sido patovicas y el ataque se consumó en la madrugada del pasado domingo.

La Policía detuvo a dos adolescentes, que fueron condenados. Foto: Archivo El País
Se espera reunir las imágenes de las cámaras de vigilancia del local y de la zona. Foto: Archivo El País

Un joven de 21 años denunció haber sido agredido a golpes a la salida de un boliche bailable ubicado en la calle Atilio Pelosi, a pasos del estadio de Wanderers, en el Prado.

Los agresores habrían sido patovicas y el ataque se consumó en la madrugada del pasado domingo. El fiscal Ricardo Perciballe estuvo a cargo del ingreso del caso a la Justicia y de inmediato dio la orden de iniciar la investigación y de dar cumplimiento a la intervención del médico forense.

Perciballe dijo anoche a El País que ya estaba armada la instrucción pero faltaba ubicar al responsable de la golpiza.

Se espera también reunir las imágenes de las cámaras de vigilancia del local y de la zona, así como analizar los relatos de los testigos.

Debido a la feria judicial, Perciballe estaba subrogando a Adriana Edelman, fiscal que en el día de hoy tomará a su cargo la investigación.

El joven agredido, Agustín Aguiar, dijo que tuvo un incidente con uno de los encargados y cuando intentó dialogar con él, ya lo estaban rociando con gas pimienta.

Eran las cuatro de la mañana cuando Aguiar se dispuso a salir, después de que lo asistiera el portero del boliche, que le dio agua y sus pertenencias.
Según declaró a Subrayado, una vez fuera del lugar, volvió a ser agredido por varios guardias de seguridad, mientras esperaba a uno de sus amigos.

Entonces lo ayudó un taxista, que lo condujo a un centro de salud.

Al hacer la denuncia policial, en la seccional le comentaron que en ocasiones anteriores ya habían recibido a víctimas de patovicas del mismo boliche.

Aguiar narró que después de ser rociado con gas pimienta lo tiraron al piso. Después, ya en la calle, fue corrido por el encargado con el cual había tenido el entredicho y recibió de parte de éste “varias patadas” que le impedían correr, y hasta una patada en la cabeza.

Entre los recuerdos entre brumas, Aguiar afirma que el patovica le prometió: “te voy a llevar al hospital”.

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