INSEGURIDAD

Una jornada cargada de violencia: cuatro muertos

Ejecución doble en Salinas; dos jóvenes caen en una “boca”.

Crimen en Salinas. Foto: Guillermo Lorenzo
El crimen ocurrió a pocos metros del liceo de Salinas y frente a un área boscosa. Foto: Guillermo Lorenzo

En una jornada cargada de violencia, cuatro personas fueron asesinadas ayer. Dos jóvenes fueron ultimados en la mañana de la víspera cuando se dirigían a comprar drogas a una “boca” de Punta de Rieles. Un tercero recibió un disparo que le rozó el brazo. Al caer la tarde, dos hombres, de 34 y 31 años, fueron ejecutados de, por lo menos, dos disparos cada uno en Salinas Norte, Canelones.

Por la mañana, en Punta de Rieles, tres amigos de 23, 19 y 18 años fueron a comprar droga en “una boca” ubicada en Sagitario y calle E. Desde un corredor situado al costado de una casa, varias personas comenzaron a dispararles, según narró uno de los jóvenes a efectivos de Investigaciones de la Zona III (Punta de Rieles, Sayago y barrios aledaños).

Los disparos impactaron en Sandro Calabui (23) y en Alan Chávez (19). Los dos heridos cayeron en el lugar y posteriormente fallecieron. Al ver que cayeron sus amigos, el tercer joven huyó rápidamente. Mientras corría, escuchó la detonación de un tiro y la bala le provocó una herida superficial en un brazo. Los tres jóvenes eran consumidores de drogas, según dijeron fuentes de la investigación a El País.

Consideraron que las víctimas fueron atacadas porque debían dinero a la “boca” de drogas o porque los “encargados” de la seguridad de la misma se confundieron y pensaron que, en lugar de clientes, venían “a mejicanear” (robar) estupefacientes. Se trata de una modalidad muy común en barrios de la periferia de Montevideo donde grupos de individuos “sin nada que perder” se dedican a rapiñar a pequeños narcotraficantes.

Zona de riesgo. 

A las 18.30 horas de ayer y a plena luz del día, dos personas resultaron asesinadas en Salinas Norte, Canelones, en el marco de un eventual episodio de sicariato.

El auto Citroen modelo C 4, de color gris, estaba estacionado en la esquina de Ceibo y Mburucuyá, detrás del liceo de Salinas y a pocos metros de una zona boscosa. Aparentemen- te, un individuo en una moto, se acercó a los pasajeros del vehículo, extrajo un arma y realizó los disparos.

El auto, que pertenecía a una persona con capacidades diferentes según se observó en la matrícula y en pegotines en su exterior, recibió varios impactos de bala en sus puertas.

En el asiento delantero del acompañante se encontraban dos muletas luego de que efectivos de Policía Científica extrajeron los cuerpos del interior del auto para analizarlos y trasladarlos a la morgue.

Tras trabajar en el lugar durante dos horas junto con el jefe de Zona, Flavio Quevedo, la fiscal penal Patricia Rodríguez señaló que no se podía hablar por el momento de un ajuste de cuentas como móvil del crimen. “Por ahora lo que tenemos son dos personas fallecidas por disparos de armas de fuego”, indicó en una improvisada rueda de prensa.

Una de las víctimas tiene antecedentes penales, aunque no aclaró de qué tipo.

Los hombres recibieron por lo menos dos tiros cada uno. En el auto había orificios de bala en la puerta del conductor y en la puerta trasera ubicada del mismo lado. Ello significa que la persona con capacidades diferentes iba en el asiento trasero. Dada la potencia de fuego del arma utilizada se podría estimar de que se trataría de una pistola calibre 9 milímetros u otra de mayor potencia.

Consultada sobre qué arma había sido utilizada por el o los asesinos de las dos personas, la fiscal penal dijo que no sabía. “La investigación recién empieza”, dijo Rodríguez.

La fiscal sostuvo que por el momento no había testigos de lo ocurrido y agregó que el automóvil será trasladado a Montevideo para ser periciado.

Bombas.

Vecinos que residen muy cerca de lugar del asesinato recordaron haber escuchado por lo menos cinco detonaciones.

Una vecina relató a El País que lo primero que pensó fue que se trataba de bombas tiradas por los estudiantes que concurren al liceo ubicado a poca distancia. Su esposo también escuchó las explosiones. “Los pibes armando lío como siempre”, supuso mientras buscaba una camiseta para ir a jugar al fútbol.

El matrimonio se acercó a una ventana y miró hacia el liceo. Nada vieron. Siguieron con su rutina. Al rato escucharon el sonido de una sirena. Salieron al exterior y a unos 30 metros observaron al Citroen rodeado de policías.

Minutos más tarde llegaron los expertos de Policía Científica con mamelucos blancos y guantes de goma. Levantaron el capot del auto y empezaron a buscar los casquillos de bala.

Los cuerpos fueron extraídos del auto y colocados en el piso. Las especialistas les tomaron las huellas dactilares y comenzaron a revisar las heridas de bala. Detectaron que algunas de ellas no tenían orificio de salida. Otro grupo de expertos revisaron la banquina llena de agua con focos buscando otros casquillos.

Según los vecinos. Salinas Norte hace tiempo dejó de ser una zona tranquila. Es alta la migración proveniente de barrios periféricos de Montevideo de los últimos tiempos. Y ello, dicen, provocó un incremento de los robos y la apertura de “bocas de drogas”.

Homicidios en Uruguay

En 2018 Montevideo fue el departamento con más actos criminales del país. La capital alcanzó una tasa de homicidios del 16,1 cada 100.000 habitantes, seguido por Rivera con el 13,8. En el año 2002, durante la mayor recesión de los últimos años, ocurrieron 231 homicidios y la tasa de criminalidad era de 6,9 cada 100.000 habitantes. Durante todo el año 2002 se denunciaron 8.483 rapiñas mientras que durante el 2018 se denunciaron 27.798.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)