DELINCUENTE ATRAPADO

Interpol lo buscaba por asesinatos, fingió su muerte para ocultarse y lo detienen en Uruguay

El delincuente brasileño, que también era sospechoso de liderar una organización vinculada al tráfico de drogas, fue detenido por la Policía de Canelones.

La Policía de Canelones detuvo al brasileño, después de una labor coordinada entre Interpol y la Brigada Antidrogas. Foto: Ricardo Figueredo
La Policía de Canelones detuvo al brasileño, después de una labor coordinada entre Interpol y la Brigada Antidrogas. Foto: Ricardo Figueredo

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De un infarto por insuficiencia respiratoria. Así murió el nombre Hernandes Oliveira Da Silva en Asunción, Paraguay, el pasado 22 de junio. Sin embargo su identidad no extrañó ni unos segundos por ese nombre de apellido compuesto que había nacido el 7 de enero de 1982 en Paraná, Brasil. Ese hombre de 1,65 metros y ojos negros dejó atrás a Hernandes Oliveira Da Silva y se convirtió en Ruan Cortés Da Silva. Y con esa identidad comenzó una nueva vida en Uruguay, que duró poco.

En realidad todo se trató de un crimen de su propia identidad, porque Hernandes Oliveira nunca murió, simplemente mató su nombre. Más bien fingió su propia muerte en Paraguay para engañar a Interpol, que lo buscaba por su vinculación con un doble homicidio en noviembre de 2019 en Brasil y por ser sospechoso de liderar una organización vinculada al tráfico de cocaína, según indicaron fuentes policiales a El País. Paralelamente a la falsificación del documento de su partida de defunción, se publicaron dos avisos fúnebres en el diario ABC de Paraguay.

“HERNANDES OLIVEIRA DA SILVA (Q.E.P.D.) *7/1/1982 +22/6/2020 - BAIXINHO como le decían sus amigos y familiares. SUS AMIGOS DE CIUDAD DEL ESTE Y FOZ DE IGUAZÚ acompañamos a sus FAMILIARES en tan triste dolor. Que descanse en paz”, dice uno de los obituarios.

Sobre el acta de defunción de este brasileño de 38 años, el director del Registro Civil de Paraguay, Luis Esquivel, señaló a El País que se trata de un documento apócrifo. “Nosotros habíamos pedido un informe a todas las oficinas del registro civil a través de una dirección de oficinas registrables que tenemos”, dijo. En ese sentido explicó que “las pesquisas decían que el hombre estaba domiciliado en el departamento de Alto Paraná, entonces consultamos primero en ese departamento para ver si se hizo o no una inscripción de defunción y la respuesta fue negativa. Después para evacuar en un 100% la consulta elevamos a todas las oficinas registrables y la respuesta también fue negativa”.

De esta manera, el director del Registro Civil de Paraguay, sostuvo que el acta no es legal. “Es un documento apócrifo. El formato es muy similar. Tiene algunas deficiencias pero son detalles que solo nosotros conocemos, pero está bastante bien logrado”, indicó. Una vez que despidió a Hernandes Oliveria Da Silva de Paraguay Ruan Cortés, el mismo hombre con un nuevo nombre, decidió ocultarse en Uruguay. La notificación roja de Interpol se emitió el pasado 13 de julio. “Oliveria Da Silva, Hernandes, buscado por Brasil; cargos: homicidio”, decía la alerta que buscaba la cooperación de la policía internacional.

Detención del delincuente.

Cuando se emiten estas notificaciones, explicaron fuentes policiales a El País, se presta “mucha atención” al país que las emite. En este caso al venir de Brasil, la Policía de Uruguay puso la máxima atención en su captura. Paralelamente a la notificación Interpol Uruguay comenzó a recibir información confidencial de que ese hombre podría estar en el país y que se movía en un vehículo de determinadas características entre Montevideo y el este del país.

Fue así que Interpol y la Brigada Antidrogas planearon en conjunto su captura. El hombre, indicaron las fuentes, logró sortear los controles de migración por lo que se supone que entró por la frontera seca.

Patrullero de policía de Montevideo. Foto: Gerardo Pérez
Patrullero de policía de Montevideo. Foto: Gerardo Pérez

El pasado 22 de julio Hernandes Oliveria iba conduciendo su vehículo por la ruta Interbalnearia con destino al este del país. En el kilómetro 51 lo estaban esperando efectivos policiales de Canelones. En lo que simuló ser un control vehicular lo frenaron y le pidieron la documentación. “Ruan Cortés da Silva”, decía el documento que presentó. Con bufandas y bien abrigado para tapar su rostro, el hombre de una identidad muerta y otra falsa negó ser el brasileño requerido.

Luego calló y preguntó: ¿cómo me encontraron?. En su vehículo llevaba US$ 60 mil dólares y $ 120.

Hernandes Oliveira, que nació en Brasil, “murió” en Paraguay y fue atrapado en Uruguay, esperará en la cárcel hasta ser extraditado a su país donde será juzgado.

Será extraditado; es sospechoso de liderar organización criminal

La investigación en torno a Hernandes Oliveira Da Silva continúa. Además de ser acusado de un doble homicidio en Brasil en noviembre de 2019, será investigado en Uruguay por la falsificación de su documento en Uruguay y por el monto de dinero que llevaba si justificar.

El pasado 23 de julio la jueza Penal de 34º Turno, Blanca Rieiro, dispuso que la prisión administrativa para el brasileño por 40 días, a la espera de ser extraditado a su país de origen. Fuentes policiales indicaron a El País que las muerte que se los acusa, la de un policía y un ciudadano norteño, habrían sido por encargo. El hombre estaba viviendo en una casa en Punta del Este con su familia. En Uruguay usó su verdadero nombre para obtener el vehículo que conducía y su casa.

En Brasil detuvieron al otro sospechoso
 
Policía Militar brasileña. Foto: Wikimedia Commons

Luka Maric, nacido en Croacia en noviembre de 1992, fue detenido en Brasil por el mismo crimen que se lo acusa a Hernandes Oliveria Da Silva, al brasileño capturado en Uruguay. Según indicaron fuentes policiales a El País, Maric integraría la organización criminal que lideraría el brasileño detenido en Uruguay. Ambos son acusados en Brasil por asesinar a un policía y a un ciudadano brasileño. Las fuentes indicaron que Hernandes Oliveira es caratulado por la Policía brasileña “como un narco violento”. Un mes después de fingir su muerte en Paraguay, logró llegar a Uruguay sin hacer migración y fue detenido por la Policía.

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