FUEGO EN LA VÍA PÚBLICA

Se incendian más de 1.500 autos por año; la mayoría tras robarlos

Los delincuentes los dejan en zonas periféricas para eliminar sus rastros.

Los autos incendiados en Uruguay se dan en su mayoría por el robo de unidades. Foto: Archivo El País
Los autos incendiados en Uruguay se dan en su mayoría por el robo de unidades. Foto: Archivo El País

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La calma del barrio Peñarol se vio alterada en la mañana de un viernes de septiembre del año pasado. Cuatro delincuentes intentaron asaltar un local de Abitab, ubicado en Aparicio Saravia y Coronel Raíz. Tras irrumpir en la sucursal, no pudieron concretar el robo y huyeron en un auto.

Descendieron de él a metros de una escuela, lo rociaron de combustible, le dispararon varias veces y lo incendiaron.

Este vehículo es uno de los 1.590 que se prendieron fuego en 2018, según cifras de la Dirección Nacional de Bomberos a las que accedió El País: 1.008 fueron en Montevideo y Canelones y 582 en el resto del territorio nacional. En 2017 hubo 1.692 casos. Y en los últimos años la estadística se mantiene.

“Casi no hay diferencias”, comentó Mariela Vivone, vocera de Bomberos.En general, los bomberos no saben por qué se origina un foco ígneo, pero la Policía dice que se debe a la histórica intención de los delincuentes de eliminar huellas sobre su identidad tras cometer un delito.

“Los vehículos utilizados en muchas rapiñas que se cometen en Montevideo son abandonados en Canelones por disponer de zonas más despejadas”, dijo a El País el vocero interino de la Jefatura de Policía canaria, Paulo Rocha.

Los lugares son muy variados en este departamento. Suelen encontrarlos en cañadas cercanas al barrio privado La Tahona, informó Rocha. Diego Del Valle, coordinador de Vecinos en Alerta de Canelones, aseguró que también acostumbra a verlos en la cantera de AFE en Joaquín Suárez.

Los barrios de la periferia de Montevideo son muy elegidos por los ladrones para borrar rastros. Vecinos de Tres Ombúes, que viven al finalizar la calle Carlos Tellier, aseguraron a El País que en las últimas semanas ha aumentado la cantidad de vehículos incendiados en un campo cercano. En este barrio, el fin de semana pasado fue encontrado un Volkswagen Amarok, sin matrícula. La Policía corroboró que había dos víctimas calcinadas en el interior de la camioneta. Creen que fue por un ajuste de cuentas.

Algunos de estos sitios son conocidos por los investigadores policiales. Cuando ocurre un hecho, habitúan enviar un móvil a esos puntos para intentar impedir el incendio. Rocha aseguró que en algunos casos han podido evitar las llamas y detener a los delincuentes.

Si bien es un fenómeno “frecuente”, también “son rachas”, admite el vocero de la Policía canaria. “Depende mucho de si hay una banda operando en una zona”, agregó Rocha.

En dos años, una aseguradora pagó $ 4.900.000 por autos incendiados. Foto: Archivo El País
En dos años, una aseguradora pagó $ 4.900.000 por autos incendiados. Foto: Archivo El País

Rol de aseguradoras

Dos aseguradoras consultadas por El País confirmaron la visión policial: la mayoría de estos incendios se generan luego de que los autos son robados.

Desde San Cristóbal Seguros, que posee una cartera de casi 24.000 clientes, informaron que en los últimos dos años recibieron 33 denuncias por este tema. Entre 2017 y 2018, la compañía indemnizó a los asegurados con importes superiores a los $ 4.900.000.

FAR Seguros registró 28 episodios en dos años: 15 de ellos fueron de taxis.

De auto a chatarra

Tras recibir la denuncia, los bomberos van hasta el lugar del incidente, extinguen las llamas o “enfrían” el vehículo y luego le desconectan la batería. Si hay derrames de líquidos realizan un barrido alrededor del coche y colocan arena para evitar que haya algún accidente.

Los vehículos asegurados son retirados del lugar y llevados a un depósito de la compañía. “En muchas ocasiones los guincheros se rehúsan a ir por razones de seguridad. Allí solicitamos que nos acompañe la Policía”, dijo Fernando Peña, de FAR Seguros.

El auto permanece en ese depósito hasta que se arriba a un acuerdo con el asegurado. Luego, el propietario del auto debe dar de baja la unidad de todos los registros.

Fernando Pena, director de FAR Seguros, opinó que el proceso de indemnización “es muy burocrático”. Sobre todo el de los taxis. “Si bien se le envían fotografías del incidente a la Intendencia de Montevideo (para darlo de baja de los registros), ésta exige la inspección presencial”, indicó.
Sebastián Dorrego, de San Cristóbal, contó todos los requisitos que se necesitan. “En todos los casos de incendios se debe contar con la denuncia policial y la de Bomberos, así como la que se hizo en plazo correspondiente a la compañía de seguros”, dijo. Finalmente, se hace la transferencia “formal” a la compañía, que la envía a una chatarrera para que los restos sean fundidos.

EN EL CERRO

Queman un vehículo frente a una seccional

Un automóvil Chevrolet Onix, que se encontraba parado frente a la seccional 24 del Cerro, fue incendiado durante la noche del lunes. A esa hora había dos funcionarias que llamaron a Bomberos. Tras un intenso trabajo, los efectivos lograron evitar que las llamas alcanzaran otros vehículos que estaban en el lugar.

Tras el siniestro, se supo que el auto quemado había participado en un grave accidente semanas atrás y que su propietario estaba en recuperación médica.

Los investigadores de la Policía sospechan que el fuego fue intencional y que respondería a una venganza dado que el coche fue utilizado para capturar a dos delincuentes que robaron a un familiar de su propietario.

En el lugar había otros vehículos que no fueron afectados por el fuego.

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