TIEMPOS VIOLENTOS

Explotan otro cajero y la Policía detiene al líder de una gavilla

El atentado destrozó una máquina que tenía el sistema de entintado.

Ataque: la explosión que afectó el cajero Banred ubicado en Rivera y Soca causó una onda expansiva que rompió vidrios de su entorno. Foto: Ariel  Colmegna.
La explosión que afectó el cajero Banred causó una onda expansiva que rompió vidrios de su entorno. Foto: Ariel Colmegna.

La delincuencia dio un nuevo golpe a los cajeros automáticos en Montevideo. Ayer de madrugada, fue explotado uno nuevo en Rivera y Soca, en Pocitos.

El Ministerio del Interior informó que un testigo observó el procedimiento ocurrido sobre las 5:15 de la madrugada.

A esa hora, vio un auto Volkswagen Gol de color gris claro con vidrios polarizados con matrícula de Maldonado estacionado sobre la Avenida General Rivera.

En ese momento, vio salir corriendo del interior de la máquina expendedora de dinero a un hombre vestido con un canguro gris y pantalón oscuro. Segundos más tarde, el cajero explotó.

Según los primeros datos, los delincuentes utilizaron más gas de lo habitual, ya que la explosión alcanzó a romper vidrios de edificios cercanos.

El cajero contaba con sistema de entintado "y todas las gavetas conteniendo dinero", informó el Ministerio del Interior. Desde Banred aseguraron a El País que los hombres no lograron llevarse dinero.

Otra versión divulgada por fuentes policiales a Subrayado indica que sí lograron irse con plata, pero debido a que posee el sistema de entintado, el efectivo podría carecer de valor.

La Dirección de Información Táctica de Montevideo investiga este ataque. Los policías examinarán las imágenes de las cámaras de videovigilancia de los comercios de la zona.

Un detenido.

El Ministerio del Interior, que investiga estos robos bajo el operativo denominado "Plata Quemada", informó ayer que detuvo a uno de los cerebros de los robos de los cajeros automáticos cuando estaba a punto de tomarse un avión con destino a Chile.

Personal de Migración del Aeropuerto de Carrasco detuvo a Fabio Perdomo Rapari, poseedor de antecedentes penales, y a su pareja el viernes pasado. La Policía, con autorización de la Fiscalía, incautó un auto marca Audi A-4 en el que solía circular.

En la mañana del sábado, la Policía realizó varios allanamientos en los que se incautó 22.000 dólares, cascos de motos y "varias llaves de diferentes vehículos", informó la cartera.

Para comprobar que estaba implicado en estas maniobras, la Policía le realizó un análisis de ADN que fue cotejado con una prenda de vestir incautada el pasado 18 de enero en un vehículo perseguido a implicados en estos atentados. El resultado dio positivo.

Ante la Fiscalía, Perdomo asumió la participación en el hurto al cajero automático de General Flores y Robinson el 17 de enero, en la persecución de una camioneta Chevrolet del 18 de enero, en el hurto al cajero en Las Piedras el 28 de abril, y en el robo al cajero entintado en Legrand y Michigan en Malvín. Además, admitió ser el que consiguió un auto marca Suzuki, de color blanco, que vendió a chilenos que participaron en el robo a un cajero de Punta del Este el 1º de enero.

Por todo esto, la Justicia lo condenó por tres delitos de hurto agravado y dos delitos de receptación. Irá a la cárcel por cuatro años y siete meses. La pareja del condenado fue dejada en libertad.

Explotaron cajero en Pocitos. Foto: Ariel Colmegna
Explotaron cajero en Pocitos, ubicado en Rivera y Soca. Foto: Ariel Colmegna

El interés de Perdomo Rapari por robar cajeros nació en España, en donde estuvo preso en 2014 y conoció a una banda de chilenos expertos en el tema. Al llegar a Uruguay, detectó que las máquinas presentaban vulnerabilidades. Es decir, no poseían sistema de entintado.

En febrero de 2017, Perdomo estaba cumpliendo una pena de ocho años y 10 meses de prisión en Uruguay por un delito de rapiña especialmente agravada. El 1º de febrero pidió libertad anticipada, que la Fiscalía General de la Nación le denegó. Luego, en circunstancias no informadas por el Ministerio del Interior, el hombre salió de la cárcel.

Modalidad.

Desde el 22 de octubre del año pasado, cuando intentaron atacar un cajero ubicado en Rivera y Colombes, se han registrado más de 30 eventos contra máquinas expendedoras de dinero entre tentativas y hurtos consumados.

Todas estas maniobras han permitido formalizar a 10 personas ante la Justicia. En abril, lograron detener a un sospechoso de explotar uno en Avenida Lezica gracias a las huellas que dejó en la escena del crimen.

Desde que comenzó esta modalidad delictiva hace seis meses y 21 días, los delincuentes lograron robar más de 1.500.000 dólares (entre pesos uruguayos y billetes estadounidenses).

Sistema de entintado bajó un 75% los ataques en Chile

Entre enero y agosto de 2014, Chile tuvo su mayor cantidad de ataques a cajeros (hubo 338 casos en todo el país), según estadísticas del Departamento de Análisis Criminal de la Policía. En el mismo período del año siguiente, hubo un descenso del 75%: solo se registraron 83 ataques.

El diario La Tercera de ese país informó que uno de los motivos que explicaron este descenso fue la tipificación del "delito de robo de cajero automático", que implicó mayores penas de prisión, y el sistema de entintado de billetes que los bancos fueron obligados a implementar por decreto.

Además de la llegada de la "modalidad chilena" a Uruguay, en la última semana los medios trasandinos informaron que otra banda de chilenos robaba cajeros en Alemania.

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