Delincuentes que preparan el golpe

Disfrazados como carteros coparon casa en Carrasco

Los delincuentes fueron apresados tras un importante operativo de la Policía.

Decenas de funcionarios policiales fueron enviados a responder ante un copamiento en proceso. Foto: Marcelo Bonjour
Decenas de funcionarios policiales fueron enviados a responder ante un copamiento en proceso. Foto: Marcelo Bonjour

Faltaban pocos minutos para la hora 13:00 de ayer. Dos hombres estacionaron una pequeña camioneta frente a una residencia de la calle Mariano Uriarte, entre avenida Bolivia y Bolonia en pleno Carrasco.

Tocaron timbre. Atendió la encargada de la casa. Los delincuentes se identificaron como funcionarios de El Correo. Tenían dos cajas en las manos y exhibieron una planilla en la que figuraban el nombre, apellido, dirección y teléfono del dueño de casa.

La empleada llamó a su patrona para consultar. Su jefa le respondió que la familia no esperaba ninguna encomienda pero que recibiera las cajas en la cochera. Así lo hizo. Abrió el portón y tras ella, los dos hombres bajaron una pequeña escalinata y allí mismo desenfundaron dos revólveres que podrían ser calibre 38.

Las cajas tenían un relleno de cartones y maderas. La encomienda era tan falsa como los logos de El Correo. La treta les funcionó a los ladrones para poder ingresar a la vivienda. En lo que no tuvieron el éxito esperado fue en la huida.

La estrategia comenzó con el hurto de la camioneta. Foto: Marcelo Bonjour
La estrategia comenzó con el hurto de la camioneta. Foto: Marcelo Bonjour

Un vecino que pasaba por el lugar vio movimientos raros y escuchó gritos. Llamó al 911. De inmediato, se desató un fuerte operativo policial que incluyó decenas de patrulleros, una tanqueta blindada de la Guardia Republicana y una aeronave de la Policía.

La primera alerta que llegó al Centro de Comando Unificado de la Policía fue de un "copamiento en curso" y una eventual toma de rehenes.

Con esa información primaria se resolvió movilizar a una sección del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) de la Republicana, plantel de perros, el negociador y su equipo, decenas de agentes que pertenecen a los cuadros de la seccional de la zona y personal de la Unidad de Respuesta de Montevideo (URPM) de la Zona II.

Más tarde, cuando se creyó que todo había terminado apareció un equipo de la Policía Científica que se encargó de buscar huellas para tratar de identificar a los ladrones.

La casa tiene una importante reja en la parte de adelante. Si no se abre desde adentro es muy difícil ingresar. Foto: Marcelo Bonjour
La casa tiene una importante reja en la parte de adelante. Si no se abre desde adentro es muy difícil ingresar. Foto: Marcelo Bonjour

En la vivienda había cuatro personas en el momento del copamiento: dos jardineros, un carpintero y la empleada que abrió la puerta. Al ingresar al living de la casa los delincuentes reunieron a los trabajadores y ya se habían cubierto el rostro.

Todos fueron maniatados con precintos plásticos. Si bien no hubo resistencia, el carpintero fue amenazado. "Quedate quieto o querés que te de una puñalada en la pierna", le dijeron. "Buscaban plata y se llevaron algunas joyas", dijo el carpintero a El País.

El primero de los patrulleros llegó con las sirenas encendidas. Al notar la presencia de la autoridad policial los delincuentes huyeron de la vivienda escalando un muro y saltando a una casa vecina. Durante la fuga se les cayó un gorro con el logotipo de El Correo. Los policías ingresaron a la casa y se encontraron con cuatro personas maniatadas.

Toda la manzana fue rodeada. La Policía revisó algunas casas a las que se le permitió el ingreso pero no pudo localizar a los asaltantes. Casi tres horas después del copamiento, cuando el cerco policial se había distendido y la mayor parte de los efectivos se había retirado, creyendo que los delincuentes habían logrado huir, un vecino alertó a la Policía sobre movimientos extraños en los fondos.

Policía Técnica trabajando en la camioneta robada. Foto: Marcelo Bonjour
Policía Técnica trabajando en la camioneta robada. Foto: Marcelo Bonjour

Una decena de uniformados, pistolas en mano, los ubicó y detuvo. Los rapiñeros fueron detenidos en el jardín de una vivienda cercana.

"Mi hijo estaba en la piscina, pasó por la barbacoa y vio a un hombre saltar de un patio a otro", contó una vecina de la cuadra. A toda velocidad, los policías pidieron permiso para ingresar y lograron capturar a los copadores.

Eran dos hombres de 25 y 30 años de edad con antecedentes penales, uno de ellos estaba en salida transitoria. Fuentes policiales los identificaron como Yonathan Fabián Cabrera López y Whashington Adrián Fernández Canabarro, ambos con antecedentes por hurtos y rapiñas.

Hasta ayer se manejaba que los funcionarios policiales habían logrado localizar todo el botín que habían llevado los delincuentes. Este dato se confirmará en las próximas horas cuando ambos delincuentes sean formalizados.

Por otro lado, se supo que la camioneta de El Correo utilizada por los asaltantes estaba denunciada como robada y no pertenece al organismo estatal, según dijeron fuentes de la Policía. Cuando Cabrera y Fernández se bajaron de ella dejaron el motor encendido para salir a toda velocidad.

Una sorpresa a plena luz del día que terminó bien

El tranquilo barrio de Carrasco se vio sacudido ayer por un operativo policial sin antecedentes. La mera posibilidad de que existieran rehenes movilizó a decenas de funcionarios policiales de distintas reparticiones y con diferentes niveles de especialización. Dos copadores, experimentados en el mundo de los hurtos y las rapiñas, realizaron un ingreso insólito a una casa. Se hicieron pasar por funcionarios de El Correo y terminaron maniatando a las cuatro personas que se encontraban en el lugar. La Policía envió a decenas de uniformados y cuando ya se creía que los delincuentes habían logrado escabullirse, se retiró a la mayor parte de los efectivos. Quedaba apenas una decena de policías cuando un vecino divisó a uno de los ladrones. Rápidamente, se montó otro operativo que permitió su localización.

Horas después del copamiento El País se comunicó con el dueño de casa, Alejandro Mazzeo, empresario y presidente del Club Atlético Aguada, quien prefirió no hacer declaraciones. Aclaró que todas la personas que viven en la casa se encuentran en perfectas condiciones de salud.

La Fiscalía de Flagrancia de 1º turno, dispuso relevamiento fotográfico y huellas por parte de Policía Científica, declaración de las víctimas y testigos, relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona.

Temor.

Cuando todo había terminado y ya los delincuentes estaban detenidos, algunos vecinos se aproximaron al comisario de la seccional del barrio a solicitarle que ingresara a sus casas para quedarse tranquilos de que no había delincuentes escondidos en sus fondos. Fue así que el oficial y un sargento revisaron al menos una finca a pedido de los vecinos. El temor surgió luego de que en un primer momento se manejó que habían sido cuatro los autores del copamiento. Felizmente eran dos y fueron detenidos.

En la zona donde ocurrió el copamiento viven funcionarios de la embajada de Estados Unidos y tiene patrullaje del cuerpo de seguridad de la delegación diplomática.

"Es un plus que tiene el barrio, a cada rato se ve una camioneta negra que custodia a los funcionarios y el templo de los Mormones. Además, el patrullaje de la Policía es bueno", aseguró un vecino.

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