UN CASO QUE CONMOVIÓ A TODO EL PAÍS

Comercios cerraron por duelo en Quebracho; critican operativo de búsqueda del asesino

Los policías de la localidad sanducera muestran indignación porque los negocios no tomaron la misma medida cuando fue asesinado el agente Juan Carlos Oviedo.

Personas a pie y en vehículos acompañan el cuerpo del asesino de Quebracho. Foto: Fernando Ponzetto
Personas a pie y en vehículos acompañan el cuerpo del asesino de Quebracho. Foto: Fernando Ponzetto

A partir de las 18:00 horas se realiza el sepelio del peón rural Martín Bentancur en la ciudad de Quebracho, ubicada a unos 50 kilómetros al este de Paysandú. En el velatorio, muy concurrido, efectuado en el local de Cochería San José, se vivieron momentos de tensión y de congoja.

Vecinos de Quebracho coincidieron en el velatorio que Bentancur era una persona muy apreciada en la pequeña ciudad, tranquilo y muy trabajador.
Uno de los amigos de Bentancur dijo a El País: “Me dedicó una parte de su mensaje. No puedo creer lo que pasó. Era una buena persona”.

Varios comercios cerraron sus puertas en señal de duelo. Ello generó la crítica de familiares de Nelly Goyeneche (41) y de compañeros de Paysandú del policía Juan Oviedo (25), ambos muertos a tiros a manos de Bentancur en la madrugada del miércoles 28.

Un familiar de Goyeneche expresó que Bentancur segó la vida de su exsuegra, que lo cobijó por más de tres años cuando se peleó con su familia. “En sus mensajes, Martín pidió perdón a su expareja y a su hija. Pero no se disculpó por matar a Nelly, una persona encantadora y muy luchadora”, expresó.

Un policía sanducero dijo a El País que gran parte de la población de Quebracho “está contra la Policía” y la prueba de ello es que no cerraron sus puertas cuando Oviedo fue velado con honores dispuestos para los efectivos que fallecen en el cumplimiento de sus deberes.

La búsqueda

El primer análisis realizado en la interna policial muestra que Bentancur llevaba por lo menos diez horas de ventaja a los policías que lo buscaban. Por ejemplo, el Grupo GEO arribó a la zona el jueves 29 por la mañana, más de un día después de los crímenes.

En la búsqueda participaron helicópteros con tecnología de punta que ubica concentraciones de calor y planteles de perros. También concurrieron al lugar efectivos del Grupo de Respuesta Táctica (GRT) y de patrullajes (PADO).

El rastro de Martín Bentancur. Mapa
El rastro de Martín Bentancur. Mapa

Desde un principio, la búsqueda se centró en los montes de Arroyo Malo, paraje situado a 25 kilómetros de Quebracho. Allí se ubica la chacra de los Latapié, incendiada por Bentancur luego de cometer el doble asesinato.

Las primeras estimaciones policiales señalan que Bentancur logró alcanzar los montes del arroyo Guaviyú y llegar a la escuela N° 75 de esa zona. La escuela está ubicada a unos 15 kilómetros de Arroyo Malo.

Bentancur conocía la zona al dedillo. Había trabajado en las chacras realizando tareas agrícolas.

Policías de Paysandú creen que Bentancur ingresó a la escuela el sábado 31 y durmió en el lugar. El domingo 1° se quedó en el centro educativo porque había mucho movimiento de personas en la zona que se dirigían a las termas de Guaviyú y alguien podría reconocerlo.

Críticas al operativo policial

En una conferencia de prensa realizada hoy, el jefe de Policía de Paysandú, Luis Mendoza, dijo que el doble homicida entró a la escuela por una banderola que tenía el vidrio roto. Las maestras de la escuela la habían tapado con un cartón antes de Semana Santa y Bentancur entró y salió, sacando y volviendo a poner el cartón en el lugar.

Mendoza sostuvo que efectivos policiales recorrieron cuatro veces los alrededores de la escuela y continuaron su camino al ver que estaba todo correcto.

Investigadores policiales de Paysandú indicaron que el operativo estuvo a cargo de la Guardia Republicana de Montevideo y que no conocían al detalle el terreno. Es posible que ello pudo haber beneficiado al asesino, agregaron.

Por ejemplo, los policías que arribaron a la escuela N° 75 dieron por hecho que Bentancur no se había alejado demasiado de Arroyo Malo y no revisaron el interior del centro.

El último mensaje

Cerca de las siete de la mañana de hoy, tres operarios de las Termas de Guaviyú vieron cómo Bentancur desplegaba carteles con mensajes dirigidos a su expareja Valeria y a su pequeña hija. Y también a sus amigos íntimos. En los carteles, el doble homicida pide perdón por los crímenes que había cometido.

Carteles escritos por Martín Bentancur. Foto: El País
Carteles escritos por Martín Bentancur. Foto: El País

Según los testigos, Bentancur se desnudó y luego se disparó un tiro con la pistola de reglamento que pertenecía a Oviedo.

Durante seis días, el doble homicida puso en jaque a la Policía que “peinó” en varias oportunidades los tupidos montes de Arroyo Malo e islas del Río Uruguay, situado a unos siete kilómetros de la escuela de Saladero de Guaviyú.

En un principio se estimó que el asesino podría haber cruzado hacia Argentina. Por eso, hubo contactos con policías argentinos para que buscaran en la vecina orilla.

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