INFORME

Las rapiñas aumentaron un 54% y los homicidios un 46%

También creció en un 26% la cifra de hurtos cometidos en todo el país.

El ministro del Interior y el director de la Policía dieron a conocer ayer el récord en materia criminal de la historia. Foto: Fernando Ponzetto.
El ministro del Interior y el director de la Policía dieron a conocer ayer el récord en materia criminal de la historia. Foto: Fernando Ponzetto.

Nunca antes se habían producido tantos homicidios. El 2018 quedará en la historia como uno de los más violentos. Ese año fueron asesinadas 414 personas, un 46% más que en el 2017. De esta forma, la tasa de homicidios en todo Uruguay queda en 11,8 casos cada 100.000 habitantes, muy por encima de Chile, que tiene 3,6 y de Argentina con 5,2. El otro vecino, Brasil, presenta por su parte una de las tasas más altas del mundo, con 30,8.

Los datos de Uruguay fueron presentados anoche y pertenecen al Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior. El ministro Eduardo Bonomi y el director de la Policía, Mario Layera, se encargaron de dar a conocer la información oficial.

El desglose de las cifras de homicidios indica que el 47% de los casos ocurrieron como “conflicto entre grupos criminales, tráfico de drogas o ajuste cuentas”.

De acuerdo a los datos oficiales, el 86% de las víctimas eran hombres y en 296 casos se utilizaron armas de fuego. El nivel de aclaración llegó al 51,4%. El 59% de las víctimas no tenía antecedentes penales.

En algunos departamentos el aumento de homicidios supera lo imaginable. Por ejemplo, durante todo el año 2017 hubo dos homicidios en Salto; en 2018 se produjeron 12.

Montevideo alcanzó una tasa de criminalidad del 16,1 tras un aumento de 62 casos, llevando a 223 homicidios.

La historia policial uruguaya tampoco registra una cantidad tan alta de rapiñas: 29.904 durante el pasado 2018 frente a 19.441 denuncias presentadas en el año anterior, lo que representa una suba del 54%. Se producen 82 rapiñas por día, en promedio, 3,5 cada hora.

Eduardo Bonomi este lunes en conferencia de prensa. Foto: Fernando Ponzetto
Eduardo Bonomi este lunes en conferencia de prensa. Foto: Fernando Ponzetto

Lejos de la promesa electoral de reducir un 30% las rapiñas, el delito se consolidó y afectó básicamente a personas que caminan por la calle. La mayor cantidad se registró a transeúntes, seguida por comerciantes, motociclistas, repartidores y taximetristas. El propio ministro Bonomi admitió que ya no se podrá alcanzar esa promesa aunque anunció que seguirá “trabajando para que esas cifras bajen”.

Si se mira qué pasó con los hurtos, por otra parte, también crecieron: 28,8% en el caso de los consumados y 20,1% en las tentativas. El hurto a las ca- sas representó el 23,4% de los casos, seguido del hurto de vehículos, con un 12,5% del total, el hurto a transeúntes con un 10,8%, a comerciante, con un 9,2%, y el de interior de vehículo, con un 9%.

Respuestas

Todas las figuras públicas que trabajan en políticas de seguridad salieron a criticar con fuerza la gestión del Ministerio del Interior.

El director de la Fundación Propuestas (Fundapro), Guillermo Maciel, leyó estos resultados como el “más grande fracaso de las políticas implementadas por el Frente Amplio”. Para el líder de la única organización privada que lleva las estadísticas criminales, “estas cifras confirman el colosal fracaso en materia de seguridad de los tres gobiernos del Frente Amplio”.

Al respecto, recordó que el mayor número de rapiñas en Montevideo se produce en el barrio Casavalle donde hay servicio del programa PADO durante las 24 horas. “Yo no sé si se dan cuenta de lo que está pasando. Han hecho una gestión ideológica. El ministro y el director de la Policía presentaron estos datos con una frialdad total”, dijo Maciel. “La droga ya existía pero hay fenómenos que surgieron y crecieron en los gobiernos del Frente Amplio como las disputas territoriales o el sicariato”, afirmó Maciel.

Eduardo Bonomi, ministro del Interior. Foto: Fernando Ponzetto.
Eduardo Bonomi, ministro del Interior. Foto: Fernando Ponzetto.

El senador del Partido Nacional y precandidato presidencial Jorge Larrañaga escribió en Twitter: “El fruto de la gestión del FA: 414 homicidios en 2018 y 29.904 rapiñas. Un Ministro con un mínimo de vergüenza anuncia estas cifras y se va. Y un Presidente responsable, lo saca. Es colosal el fracaso. Hay que cambiar. Empezamos a cambiar esto con la reforma #VivirSinMiedo”.

Mientras tanto, el también senador y precandidato, Luis Lacalle Pou, escribió en las redes: “Tuvieron presupuesto, recursos humanos, mayoría parlamentaria, respaldo popular. Fijaron una meta. No solo no la cumplieron sino que aumentó sensiblemente el delito en nuestro país. No saben o no pueden lidiar con la seguridad pública. Fracasaron”.

Por su parte, el senador nacionalista Javier García salió a aclarar que la presentación de la cifras sobre criminalidad surge porque el ministro Bonomi fue convocado a la comisión de Seguridad del Senado. “No se trata de un acto voluntario sino de una reacción a nuestra convocatoria”, señaló García.

Layera: “Se trató de contener la violencia”

El director nacional de la Policía, Mario Layera, dijo tras la presentación de las estadísticas que en 2016 y 2017 se registró una caída en el número de rapiñas y de homicidios en todo el país. Esta tendencia, agregó, se cortó en noviembre del año 2017 -cuando se estrenó el nuevo Código del Proceso Penal (CPP). “Indudablemente que la sociedad se vio sometida a la multiplicación de la conducta criminal y específicamente a la violenta, determinada por homicidios, por rapiñas y lesiones”, dijo. “En el estudio realizado por nosotros el incremento mayor, en cuanto a homicidios, se traduce como motivo del conflicto criminal. Esos son los índices que llevan a que se incremente radicalmente a la baja que traíamos en los dos últimos años, en 2018 se superó la cifra récord en homicidios”, añadió.

Layera se refirió al “Efecto Noviembre”, una expresión utilizada por el ministro Eduardo Bonomi para referirse a la entrada en vigor del nuevo CPP.

Eduardo Bonomi y Mario Layera durante la conferencia. Foto: Fernando Ponzetto.
Eduardo Bonomi y Mario Layera durante la conferencia. Foto: Fernando Ponzetto.

“Hay indicadores que deben ser estudiados sobre la aplicación del nuevo CPP. Se otorgan más garantías y hay una aplicación menor de la prisión preventiva, por lo que hay más personas formalizadas en libertad que pueden cometer delitos y tener enfrentamientos de índole criminal entre ellos”, dijo.

Por otro lado, destacó que se observó una tendencia al incremento de hechos violentos en los meses de noviembre y diciembre del año 2017. Por eso, se resolvió aplicar medidas que permitieran “contener la violencia criminal”. Una de las medidas que se aplicó fue la aceleración de los ingresos a la Policía para cubrir la mayor cantidad de vacantes.

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