OTRA VÍCTIMA DE LA DELINCUENCIA

Asesinato de joven promesa del golf conmueve al Cerro

Clubes que formaron a Antony Marcaris resaltan sus condiciones y carisma.

Competitivo: la juvenil promesa salida del Club de Golf del Cerro representó a Uruguay en un torneo sudamericano en 2014. Foto: Ariel  Colmegna
La juvenil promesa llegó a representar a Uruguay en un torneo. Foto: Ariel Colmegna

La Policía investiga el homicidio de Antony Macaris, un joven de 18 años que fue asaltado por dos delincuentes mientras acompañaba a un amigo en su casa del Cerro a arreglar una moto. Los delincuentes lo mataron de un balazo en el corazón.

Todo comenzó al caer la tarde del martes. Antony estaba en la casa de Alcides Flores, un profesor del Club de Golf del Cerro con quien este joven de 18 años supo formarse hace algunos años. Antony solía ir a tomar mate todas las tardes al hogar de Alcides. "Era como un hijo. Pasaba mucho más tiempo acá", aseguró a El País.

Él estaba acompañando al hijo de Alcides mientras arreglaba una moto en el pórtico del domicilio, ubicado al finalizar la calle Camino Cibils en el Cerro. De repente, dos delincuentes se acercaron a Antony y le exigieron que entregara el morral. Allí tenía sus documentos y algo de dinero.

Luego de concretar el robo, el otro delincuente extrajo un arma y le disparó un balazo en el pecho, a la altura del corazón. Lo trasladaron a un centro asistencial, donde falleció minutos más tarde.

La Policía busca a los autores del crimen en el Cerro: Foto: El País
Un crimen que estremece al Cerro. Foto: El País

Su padre, Pablo Antonio Marcaris, salía de su casa rumbo a la de su hijo mayor a quien iba a ayudar a instalar un calefón. Cuando estaba yendo, le gritan: "¡Pablo, Pablo, Antony, Antony!". Y de repente mira hacia atrás y ya había un móvil policial. "Pensé que lo habían lastimado, pero estaba tirado con un tiro en el corazón", dijo.

Vecinos del lugar en donde ocurrió el homicidio aseguraron a El País que la inseguridad en la zona se debe a la proliferación de bocas de droga. Los que lo mataron "son gente muy pesada", aseguró el padre de la víctima. "Acá es bravo, es complicado", agregó.

Pablo Antonio Macaris - Padre de la víctima
PABLO ANTONIO MACARIS - padre de Antony. Foto: F. Flores
"Los que mataron son gente pesada"
"Pensé que lo habían lastimado, pero estaba tirado con un tiro en el corazón. Los que lo mataron son gente de acá, muy pesada. Él nunca tuvo problemas con nadie. El 4 de mayo cumpliría 19 años. Él estudiaba y jugaba al golf. Iba al liceo 11 y era muy querido por todo el barrio. Acá es bravo, es complicado. Vamos a la verdad: bocas de droga hay en todos lados", comentó el padre, visiblemente consternado.

El golf, su refugio.

Por ser de la zona, Antony, estudiante del liceo 11 que el 4 de mayo cumpliría 19 años, era asiduo al Club de Golf del Cerro. Alcides Flores siempre incentivó a los niños y adolescentes del barrio a que no estuvieran en una esquina, sino que practicaran golf en el club. Y así fue que, poco a poco, esta promesa juvenil del golf nacional empezó a practicarlo en la Escuela ChiMont, una academia propuesta por el Club del Cerro que pone énfasis en el deporte y en lo social, a la que acuden decenas de niños.

Alcides ya palpaba sus condiciones. "Con 10, 11 años, antony pintaba para ser un buen jugador", comentó.

Alcides Flores - Profesor de golf de Antony
ALCIDES FLORES - PROFESOR DE GOLF DE ANTONY. Foto: F. Flores
"Estaba pendiente de ayudar a otros"
"Él era como un hijo más. Pasaba más tiempo en mi casa, que en la casa de él. Como profesor, salíamos a jugar todas las tardes, vivió aquí prácticamente. Era un chiquilín sano. Estaba pendiente de ayudar a las personas. Lamentablemente, no estamos seguros en ninguna parte, ni en nuestra propia casa. Esta era como la casa de él: todos los días venía a tomar mate, todos los días estaba acá en la puerta".

Siempre fue muy amigo del golfista Juan Álvarez, el principal exponente uruguayo de este deporte en el mundo. De hecho, en los comienzos de Antony, Álvarez le obsequió palos que seguía usando hasta ahora. Según pudo saber El País, otros socios del club le llegaron a obsequiar ropa.

"Él ídolo de él era Juancito", contó Nelson Pérez, vicepresidente de la institución cerrense.

En esos comienzos, quien era el coordinador de esta escuela y hoy presidente del club del Cerro, Nelson Olivera, también lo apadrinó. En algunos torneos que se debían jugar en el Club de Golf del Uruguay (Punta Carretas), Olivera se lo llevaba a dormir a su casa. Según contó, los taxis no ingresan a la zona en donde vivía.

Como se empezó a destacar en su rubro, la Asociación Uruguaya de Golf lo becó en el club de Punta Carretas, repitiendo el mismo proceso que había realizado Álvarez. Hasta ahora eran cinco jóvenes los que tenían este beneficio. "Esto lo sacó del entorno", comentó.

Sus compañeros "están devastados" por lo ocurrido, contaron desde el club. Iba algunas veces por semana para perfeccionar su juego. En el lugar, reciben el entrenamiento de algunos profesores y psicólogos deportivos que analizan cómo van evolucionando los adolescentes año a año. Sus buenas condiciones le permitieron representar a Uruguay en el Sudamericano Prejuvenil de Golf en 2014 y ganar varios torneos. En las últimas semanas el profesor Alcides Flores le daba dinero para que pudiese viajar a Punta Carretas.

Buen humor

El mundo del golf recuerda a Antony con mucho cariño. Vecinos, familiares y testigos cuentan que nunca tuvo un problema con nadie. "Era un chico muy carismático, muy sonriente. Siempre con bromas y chistes", contó Gonzalo Vertiz, presidente del Club de Golf de Punta Carretas.

Como vivía cerca del club, "lo sentimos parte de la familia", aseguró Nelson Olivera, presidente del Club del Cerro. "Era un chico bueno. Tenía una sonrisa divina", remató.

Juan Álvarez, otro golfista baleado
Foto: Facebook de Juan Álvarez.

El mejor jugador de golf de Uruguay en la actualidad, Juan Álvarez, sufrió un intento de rapiña en el barrio Casabó, cerca de su casa, en febrero de 2016.

Un grupo de delincuentes intentó robarle la moto y le dispararon varias veces. El hecho ocurrió sobre las 18:00 en la intersección de las calles Punta de Sayago y Calle Norte.

El deportista circulaba por Puntas de Sayago cuando dos delincuentes lo sorprendieron y, sin que mediara palabra, le dispararon. Tras el ataque, fugaron. Luego que el Centro de Comando Unificado recibiera la alerta por un incidente en Casabó, un móvil se dirigió hasta el lugar. La Policía llevó a Álvarez en un móvil al Hospital Pasteur. Allí los médicos le constataron que tenía una herida de bala en el tórax (con orificio de entrada y de salida) y otro balazo en la pierna derecha. Más allá del susto, el golfista fue dado de alta en la madrugada y no corrió riesgo de vida. "Muchas gracias a todos, estoy bien por suerte", escribió el golfista en su página de Facebook con una fotografía.

Juan Álvarez tiene 23 años y es el único golfista uruguayo profesional en actividad. Al igual que Antony, se inició en el Club de Golf del Cerro y obtuvo una beca en el de Punta Carretas, que le permitió desarrollarse como profesional.

Tras este incidente, estuvo algunos meses fuera de las canchas, pero luego continuó con su carrera profesional. Hoy compite en diferentes certámenes internacionales: en septiembre del año pasado consiguió su primer título, la cuarta edición del Bolivia Open.

Álvarez es hijo de un caddie del Club de Golf del Cerro. Hoy ostenta el récord histórico tanto en el Club de Golf de Punta Carretas —62 golpes— como en el Cantegril de Punta del este —64 golpes—, lo que lo convierte en uno de los golfistas más importantes del Uruguay a una edad muy temprana.

"Me siento contento cuando estoy jugando"

"Un golpe a la exclusión", se titulaba una nota publicada en marzo de 2015 en la Revista Domingo de El País. El informe contaba la experiencia de 35 chicos que participaban en la Escuelita de Golf ChiMont, en el Cerro. Uno de los entrevistados en la nota era Antony Marcaris, que entonces era un adolescente de 15 años.

Hay veces que Antony no quiere ir a practicar. Sale cansado del liceo 50, donde cursa cinco materias de segundo año. Pero sabe que tiene que acudir. Es cuestión de llegar y le cambia la cara. "No sé... me siento contento cuando estoy jugando", narraba la crónica, y explicaba que Antony "ya compite a nivel nacional —tiene 10 de handicap— y sigue los pasos de Juan Álvarez, el número uno del país, también salido de la escuelita y el mismo barrio".

La Escuela de Golf ChiMont funciona en el Club de Golf del Cerro. Su nombre es un acrónimo de Chicago-Montevideo, denominación original del club cerrense que relacionaba las dos ciudades. Fue creada el 2 de septiembre del 2000, a partir de una sugerencia del famoso golfista argentino Vicente "Chino" Fernández durante un torneo que se había disputado un año antes.

Su misión, aún vigente, es "aportar valores positivos a la vida de sus alumnos, ayudando a forjar su carácter a través del aprendizaje del deporte del golf".

Es una escuela de golf gratuita, con un fin predominantemente social que está orientada mayormente a chicos del Cerro y barrios circundantes y que se financia con el apoyo de la Asociación Uruguaya de Golf, del Club de Golf del Cerro y de colaboraciones empresariales y personales.

En la nota de la Revista Domingo se reseñaba que "los niños de entre 4 y 15 años que van a la escuelita de golf [...] viven en la zona, a veces en contextos críticos, donde las ofertas deportivas gratuitas no abundan. Tienen clases de una hora, pueden usar las instalaciones, reciben una merienda, el equipamiento para entrenar y un seguimiento de cerca sobre el rendimiento académico. Sin estudio no hay golf".

"Que el golf se juegue en lugares a veces exclusivos no quiere decir que sea para ricos", explicaba a El País uno de los coordinadores de la escuelita.

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