Canelones | Patricia Mango
Mientras la Policía reforzaba ayer la guardia externa de la Colonia Berro para evitar un nuevo motín, los funcionarios expresaron que sienten temor por el posible inicio de una nueva crisis.
La calma ayer era "tensa" en la Colonia Berro. Es que, pocas horas antes, en la madrugada de la víspera, las autoridades del Instituto de Rehabilitación del INAU lograron desactivar un motín.
Durante la movilización, el director de la institución, Luis Balbi y cinco funcionarios fueron tomados como rehenes por los 16 internos del Hogar Ser de máxima seguridad.
El amotinamiento duró hasta las 2 de la mañana de la jornada pasada cuando las autoridades cedieron a los reclamos de los menores, quienes exigían que un menor que había sido realojado fuera ubicado nuevamente en el Hogar Ser.
Joselo López, presidente del gremio de trabajadores, dijo a El País que el motín que finalizó en la madrugada de ayer es el sexto que ocurre en este año y el segundo con toma de rehenes.
El presidente del INAU, Víctor Giorgi dijo ayer en Cerro Largo que su preocupación es "cortar la producción" de situaciones que provocan las internaciones de los menores en la Colonia Berro.
"La rehabilitación de los adolescentes no se juega en la Colonia Berro, sino en el tejido social que tienen esos muchachos. Y cuando egresan de la institución, dependerán de las oportunidades que tengan afuera para rehabilitarse o no", explicó.
CODIGOS. Los infractores recibieron ayer visitas de sus familiares. Como es usual en estos casos, el clima era de respeto y sin acciones de ningún tipo.
Uno de los rehenes del motín de la víspera y tesorero de la Mesa Sindical de la Colonia Berro, Richard Estévez, informó a El País que la sensación de riesgo en el personal se mantuvo en la jornada pasada.
"El temor de los trabajadores es que deban abrir la puerta de un pabellón y terminar lesionados" dijo.
MOTIN. El viernes 10, un joven reclamaba ser derivado al Hospital Pasteur donde su primo está internado por una herida de bala. Ante la negativa de las autoridades promovió el motín de proporciones que se inició a la hora 20 del viernes 10, según confesó después a los jerarcas del INAU.
En ese momento, los amotinados tomaron los rehenes reivindicando el traslado hacia el Ser de uno de los jóvenes que participó de un incidente ocurrido hace 15 días en el Hogar "Puente" donde tomaron cautivos a un funcionario y un policía.
Tras arduas negociaciones que se iniciaron el viernes de noche y que encabezó el director de Instituto Técnico de Rehabilitación Juvenil (Interj) del INAU, Carlos Uriarte, se accedió al pedido de los amotinados. Después de la una de la mañana de ayer, los menores liberaron al director de la institución Luis Balbi y a los cinco funcionarios cautivos.
Minutos después de su liberación, Balbi dijo a El País que se les pidió a los jóvenes que no destruyeran las instalaciones, a lo cual accedieron. También aseguró que los adolescentes amotinados no amenazaron de muerte a los rehenes.