Llegó al Registro Civil en un auto denunciado como robado

Policía detuvo al novio tras dar el "Sí, quiero"

Ella llevaba un bonito ramo de flores en las manos, él se puso sus mejores galas. Encendió el Fiat Spazio rojo, una joyita de la mecánica italiana de la década de 1980; estacionó en la calle Misiones, casi Sarandí. Le abrió la puerta a su amada y juntos enfilaron hacia al Registro Civil.

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El auto de la discordia: quedó incautado en la puerta de la Seccional Primera de Policía.

Ambos se aceptaron como marido y mujer y se comprometieron a estar juntos, en las buenas y las malas. Pero a la pareja los malos momentos le llegaron demasiado rápido. Tan rápido que tras dar el "Sí", el novio tuvo que responder ante dos oficiales de la Policía.

"¿Usted es el dueño del Fiat rojo que está estacionado en la calle Misiones?", preguntó un agente. "Sí, ¿qué pasó?", dijo el recién casado. "Acompáñeme", le respondió un uniformado.

Una vez frente al auto se encontró con un hombre furioso que aseguraba ser el propietario del Spazio rojo. El reclamante trabaja para una distribuidora de bebidas. Venía haciendo el reparto para los bares de la Ciudad Vieja cuando divisó un coche con las mismas roturas que uno que le habían robado un mes y medio atrás.

"Me lo robaron hace un mes y medio de la puerta de un gimnasio en Pocitos", narró a El País el trabajador. Había comprado la "joyita italiana" en junio a $ 60.000. No lo había asegurado cuando se lo robaron.

La desesperación le hizo preguntar a todo el mundo por si alguien había visto el auto robado. Recurrió incluso a las redes sociales. "Puse el aviso en la página de Facebook Autos robados en Montevideo y me pidieron que pagara $ 20.000 de rescate", afirmó a El País.

Pintado de rojo.

Los primeros en hacerle notar que estaba estacionado sobre Sarandí un auto como el suyo fueron sus propios compañeros de reparto. "Hasta lo pintaron de rojo, como vos querías", le dijeron en broma.

El recién casado aseguró que tenía ese auto desde hacía cuatro años y que lo llevó a un taller para hacerle varios arreglos.

Los dos hombres comenzaron a exhibir documentos con la intención de probar su propiedad sobre el vehículo. Nada convencía a los policías, que no podían creer lo que pasaba.

El reclamante mostraba fotos de su celular donde se veía un Spazio de otro color con los mismos equipos de audio y con problemas de chapa similares a los que mostraba el Fiat rojo.

Finalmente, el recién casado propuso dejar el coche donde estaba y arreglar el asunto en otro momento. "Tengo gente en mi casa que me está esperando", adujo el novio.

"¿Cómo?", preguntó un policía que lucía galones de oficial sobre los hombros. "Vamos todos a la Seccional", ordenó.

El distribuidor de bebidas marchó hacia la Primera (Ciudad Vieja) a bordo de un patrullero y el recién casado salió en el Fiat, con un policía como copiloto.

Mientras tanto, la novia, con su ramo de flores en la mano, y la familia de los contrayentes presenciaban la escena en la vereda de la calle Misiones.

Una vez en la Primera los involucrados prestaron declaración. Los oficiales informaron de la situación a la jueza subrogante Ana de Salterain, indicando que tenían a dos personas detenidas: al denunciante del robo y al recién casado.

La jueza ordenó a la Policía que dejara en libertad a ambos detenidos porque carecían de antecedentes penales y ambos tenían documentación del auto en cuestión. La magistrada ordenó que se efectuaran pericias al auto.

Los policías sospechan que el número de chasis o el del motor del Fiat pudieron haber sido fraguados. También se presume que el recién casado pudo ser víctima de un engaño.

El hombre estuvo detenido unas horas en la comisaría mientras se esperaba la presencia de los peritos automotrices. A media tarde de ayer los dos hombres fueron liberados y el auto quedó "incautado" frente a la seccional.

El "Verdura" no pudo consumar.

Policías de la zona céntrica recuerdan un hecho similar al de ayer, cuando se casó el "Verdura", un experto en robos y salideras bancarias. Lo vieron caminando, de traje y corbata, y lo detuvieron por la pinta "sospechosa". En el traje le encontraron un pendrive con el curriculum de una mujer que no era la flamante esposa del "Verdura". Se trataba de una auxiliar de enfermería que había sido víctima de un robo. El "Verdura" marchó a prisión. No llegó a consumar el matrimonio.

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