LA COLUMNA DE PEPEPREGUNTÓN

Con su plata

¿Tiene derecho la nueva administración a hacer cambios en la programación de las radios públicas? Por supuesto que sí.

Gerardo Sotelo. Foto: Leonardo Mainé.
Gerardo Sotelo. Foto: Leonardo Mainé.

El director del Servicio de Comunicación Audiovisual Nacional (SECAN), Gerardo Sotelo, resolvió no renovar después del 31 de diciembre unos cuarenta contratos de comunicadores que trabajaban en ese régimen, desde hace ya unos cuantos años, en las cuatro radios públicas (Radio Uruguay, Emisora del Sur, Babel y Radio Clásica).

Sotelo ha explicado que planea cambios en la programación de las radios públicas para que cumplan con el cometido que les impone la ley, que determina que “los medios públicos están obligados a dar información de calidad, para desarrollar una ciudadanía crítica, dar ocio enriquecedor a las personas, defender los valores republicanos y los derechos humanos, apoyar al sistema educativo y luchar contra toda forma de discriminación”.

¿Tiene derecho la nueva administración a hacer cambios en la programación de las radios públicas? Por supuesto que sí. Para hacerlo, ¿puede no renovar contratos que vencen y firmar otros contratos con otros profesionales de la comunicación que se adapten mejor al perfil que el nuevo gobierno quiere dar a estas emisoras? Claro que sí.

¿Debe Sotelo cambiar a profesionales afines al Frente Amplio por comunicadores cercanos a la coalición de gobierno? No. Y todos estaremos vigilantes de que eso no ocurra. En las radios públicas deben trabajar los mejores. No importa si son de izquierda, de derecha o de centro. Lo que no deben hacer es política partidaria en radios que son de todos. De los que piensan como ellos y de los que opinan exactamente lo contrario.

¿Se respetó eso durante los últimos 15 años? No. Y por eso hay que cambiar. También por eso los uruguayos votaron para cambiar.

¿Hay que usar mejor los dineros, que no son pocos, que los uruguayos ponen de su bolsillo para financiar las radios públicas? Desde ya. Y hay que ser transparentes. ¿No sería bueno que se supiera, por ejemplo, a quién se contrata y por cuánto dinero? ¿No sería útil saber qué hacían y cuánto ganaban los profesionales cuyos contratos no serán renovados? La ciudadanía, que es a quien se deben las radios públicas, podría tener mejores elementos de juicio.

¿Para quién hacen radio las radios públicas? Debería ser para la gente. ¿Y cómo se explica que si lo que estaban haciendo era tan bueno y todo funcionaba tan bien no las escuchara casi nadie?

¿Cómo se entiende que la mañana de las radios públicas en 2004 tuviera la misma audiencia que hoy, quince años después, con quince años de gobiernos del Frente Amplio y recursos ilimitados?

¿Cómo se explica que, de cada 100 uruguayos que escuchan radio, sólo 0,5 personas elige una de las cuatro radios públicas?

¿Cómo es posible que, de ese 0,5% de share de las cuatro radios públicas sumadas, las dos terceras partes lo lleven Babel FM y Radio Clásica, en las que trabajan apenas siete personas? ¿Y las otras dos, donde trabajan 140?

¿Es verdad que entre los cuarenta contratos no renovados están las dos nueras del ex director de Radiodifusión?

¿Es cierto que en el programa de la radio pública de Salto dos de los tres conductores integran el equipo de gobierno del intendente frenteamplista de ese departamento?

¿Cuándo se va a dar un debate en serio sobre este asunto?

[email protected]

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados