José Olivera, Secretario general de la Federación Nacional de Profesores

"Los que piden que me vaya son la minoría"

El secretario general de Fenapes, José Olivera, se mostró crítico con la visión que se tiene del gremio de parte de ADES. "Para algunos Fenapes es solamente paro y huelga, no comparto esa visión"

—En las últimas semanas su liderazgo estuvo cuestionado por parte de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES), la filial de los docentes de Secundaria en Montevideo. Como líder del sindicato a nivel nacional, ¿cómo tomó estas críticas?

—Los que piden que me vaya son una corriente minoritaria. Esto no es nuevo. Yo tengo seis congresos encima, 12 años en la dirección nacional. El mismo cuestionamiento de estas corrientes estuvo planteado en junio de 2013, y en el congreso que se hizo en diciembre Olivera fue el más votado. No me parece algo dramático.

—¿Vio cuestionada su capacidad de liderazgo cuando luego de firmar el domingo pasado un acuerdo con el gobierno los docentes de Montevideo, y también algunos de San José y Canelones, siguieron parando?

—Hay grupos que tuvieron que decidir hacia dónde se debía ir. Y estos grupos fueron Fenapes, el Pit-Cnt y el movimiento estudiantil. Esto no quiere decir que todo el mundo haya quedado conforme, hay gente que siguió con un estado de ánimo de enojo e indignación. Nosotros preferimos ir por otro lado, poniéndole más cabeza, buscando las perspectivas políticas. Las estrategias de una organización sindical las tienen que definir las mayorías; yo opto por buscar la mayor de los consensos posibles, pero la unanimidad es imposible. Hay corrientes, hay grupos, direcciones de ciertas filiales que tienen otras perspectivas que no representan el sentir ni el pensar del sindicato. Porque hay gente que está convencida que la única forma de conseguir las cosas es a través del paro y la huelga, que uno le habla de movilización y entiende que la única movilización posible es parar o hacer huelga. Les decís vamos a hacer asambleas, vamos a hablar con los legisladores, vamos a hablar con los padres, vamos a hacer publicidad en televisión, y te dicen que no. Para ellos es solo paro y huelga. Yo no comparto esa visión.

—Según Secundaria el 22% acató el paro en Montevideo, y en los otros departamentos menos aún. ¿Cree que esto implica un golpe a la representatividad sindical?

—No comparto para nada esos números. No sé de dónde los sacó Secundaria. Visité varios liceos de Montevideo y del interior, y la información que nosotros tenemos es de alto grado de acatamiento. En el interior fue del 65% y hubo un gran aumento de afiliados en Fenapes. En Montevideo estuvo en el entorno del 70%.

—El pasado jueves en el liceo Miranda hubo un enfrentamiento entre estudiantes que querían ocupar con los que querían tener clases. ¿Cómo quedó la relación entre los docentes que pararon y los que no?

—Son situaciones difíciles. Hay que reconciliar a las partes construyendo unidad. Siempre en toda situación de conflicto hay distintas posturas, distintas visiones, siempre queda un grado de tensión. Pero lo mismo le está pasando al gobierno, que tiene que reconciliarse con la sociedad luego de decretar la esencialidad. El Frente Amplio también se dividió, y lo mismo pasó con la oposición.

—¿Cómo piensa llevar adelante Fenapes la pelea por el presupuesto de aquí en adelante?

—Estamos analizando la alternativa parlamentaria. La propuesta que hizo el gobierno ya la rechazamos. Seguimos planteando modificaciones en lo que respecta a los aumentos, a compromisos de gestión y obviamente pidiendo la eliminación de la cláusula de paz (que impide llevar adelante huelgas de aquí a 2017). Vamos a insistirle al gobierno para que se siente a negociar y para que envíe un mensaje complementario. Lo que pasa es que el gobierno no quiere discutir, y la esencialidad así lo demuestra, porque no quiere que quede en evidencia que el presupuesto que envió al Parlamento implica un congelamiento de la inversión en educación. Se pasa de 4,51% del PBI a 4,70% a 2017, cuando lo que prometieron en campaña fue un 6%. Para llegar a esto a 2019, antes de que termine el período, tendrían que aumentar la inversión en educación en 1,3% en los últimos dos años. Esto son 1.000 millones de dólares. Imposible.

—¿Esperaban más participación de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en la discusión?

—Lo que pasa es que hay una diferencia sustantiva entre lo que el gobierno pretende hacer con el (subsecretario del Ministerio de Educación y Cultura, Fernando) Filgueira a la cabeza del Poder Ejecutivo, y lo que quieren hacer las autoridades de la educación. Porque el presupuesto que la ANEP presentó, fue construido en una bipartita con los sindicatos, y lo primero que hizo el presidente Wilson Netto es decir que no se iba a plantear ninguna reforma estructural porque basta de discursos fundacionales. Lo que sí hay son líneas de políticas educativas que, tal vez, no tengan el respaldo del Ejecutivo, porque este con Filgueira a la cabeza juega a otra cosa. Juega a una reforma contra los docentes y sin la opinión de ellos, algo que la ANEP no está dispuesta a llevar. Por eso es que nosotros reclamamos la autonomía del ente. Por eso el gobierno no da plata, porque quiere imponer su reforma, que sigue los mismos preceptos de la reforma de los 90, de la cual Filgueira fue uno de sus ideólogos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados