TRABAJADORES DE BÚSQUEDA FUERON VÍCTIMAS

Periodistas sufrieron asalto mientras despedían el año

Tres delincuentes armados coparon restaurante en Pocitos.

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El hecho ocurrió en un restaurante ubicado en pleno barrio Pocitos. Foto: archivo El País

Cerca de una veintena de periodistas del semanario Búsqueda, que despedían el año en un local gastronómico de Pocitos, se vieron sorprendidos pasada la medianoche del lunes cuando tres delincuentes con los rostros cubiertos llegaron al restaurante exhibiendo armas de fuego y profiriendo amenazas.

"Vimos que venían tres personas armadas, con las caras tapadas con pañuelos y gorros", contó una de las periodistas presentes. "Parecían jóvenes, no tenían más de 20 años y se los notaba nerviosos", agregó.

Dos de los asaltantes ingresaron al restaurante mientras que el tercero se quedó afuera, frente a las mesas ubicadas en la vereda de 26 de Marzo y Osorio. Encañonaron con sus revólveres a más de uno de los comensales, exigiéndoles dinero, teléfonos y cualquier otro objeto de valor.

En una de esas mesas estaban sentados los periodistas de Búsqueda y de la revista Galería, que ya habían disfrutado de la celebración del fin del año en otro lugar, pero decidieron ir a comer unas pizzas y tomar algo en El Club de la Papa Frita, pocas horas después de que el ministro del Interior Eduardo Bonomi había anunciado el descenso de las rapiñas en Montevideo y todo el país.

Un minuto y medio.

"Creo que el hecho de que éramos muchas personas sentadas en una misma fila de mesas ayudó a que no nos robaran a todos", dijo uno de los periodistas del semanario. "Si hubieran ido uno por uno, les habría insumido mucho tiempo, y en total no estuvieron más de un minuto y medio", recordó.

En el interior del local, los delincuentes también amenazaron a los clientes. Uno de ellos se dirigió a la encargada de la caja y le exigió que le entregara toda la recaudación. El otro se dirigió a los mozos y al resto de los presentes, logrando hacerse de carteras, billeteras y celulares.

Según narraron los testigos y víctimas del asalto, los delincuentes los amenazaban diciendo que, si no les daban plata, dispararían. Entre los comensales había una mujer embarazada de cinco meses.

Los dos delincuentes que se encontraban en el interior salieron al grito de "¡Nos vamos, a las motos!".

"Un minuto despúes de que fugaran llegó la policía con tres patrulleros, venían con las armas desenfundadas, preparados por si ocurría un enfrentamiento, pero los tipos ya se habían escapado", contó uno de los damnificados.

A pesar de que ninguna persona resultó herida de gravedad, una de las encargadas de la caja debió ser asistida por una ambulancia debido un ataque de nervios y "porque tenía la mano un poco lastimada", indicó a El País otro de los testigos que también declaró a la policía. "No hubo heridos, pero sí mucho nerviosismo. La verdad es que la sacamos regalada, porque podría haber sido mucho peor", contó uno de los clientes. El local estaba bastante lleno.

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