CONFLICTO

Peligra venta de combustibles por puja de Ancap y privados

Ancap quiere bajar también bonificaciones a distribuidoras que se oponen.

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Sector complicado: la empresa pública debe reducir su rojo. Foto: F. Ponzetto

Las distribuidoras de combustibles Petrobras y Axion (la ex Esso) están embarcadas en una dura puja con Ancap que pretende reducirles los pagos que les realiza ("bonificaciones") en un 10% lo que ha motivado el intercambio de cartas entre ambas partes, e incluso que se haya mencionado que la empresa estatal dejaría de entregarles combustible a las dos firmas mencionadas, según supo El País.

Los contratos con los dos sellos distribuidores vencen el próximo jueves y el corte de suministro podría darse ese día. La tercera distribuidora, Ducsa, es propiedad de Ancap.

Para complicar el panorama se suma el hecho de que el miércoles habrá un paro total de actividades en Ancap, lo que incluye a las plantas que entregan combustible tanto en Montevideo, como en el interior. El dirigente del sindicato de Ancap, Gerardo Rodríguez, informó a El País que el paro se realizará en defensa de las plantas de cemento del ente y del servicio médico de la empresa pública y en conmemoración del plebiscito que en 2003 echó por tierra la reforma de la petrolera que impulsaba el gobierno de entonces.

Axion y Petrobras enviaron una primera carta planteando a Ancap su molestia porque no las hubiese consultado a la hora de replantear el sistema de distribución de combustibles para abaratar sus costos.

Luego Ancap planteó la posibilidad de que las partes firmaran un contrato por seis meses con una fórmula "mixta", que dejaba en pie algunos aspectos de la reforma originalmente planteada y modificaba otros. Pero no cambiaba la planeada reducción de "bonificaciones", lo que motivó que las distribuidoras enviaran a Ancap otras cartas en el fin de semana. La reforma planteada por Ancap también supone que quede libre el precio que los sellos cobran a las estaciones de servicio.

El gobierno y Ancap impulsan una fuerte reducción de los costos del sistema de distribución que ya les generó un duro enfrentamiento con los propietarios de estaciones de servicios, a parte de los cuales Ancap pretende reducirle también fuertemente los pagos a partir del 1° de enero.

El diálogo entre las partes está cortado. Por ahora, Ancap no tiene previsto modificar lo que le paga a los fleteros que transportan el combustible desde las plantas de Ancap a las estaciones.

La compleja situación será analizada el miércoles en una reunión que la Comisión de Industria de la Cámara de Senadores mantendrá con las autoridades de Ancap. El senador del Partido Independiente, Pablo Mieres, dijo que es "muy fácil" cargar la tarea de reducir los costos de Ancap a los estacioneros y los sellos distribuidores. Para Mieres debe buscarse un acuerdo y "bajar la pelota", pero advirtió que "no puede ser de pesado, el estilo de Ancap no es de diálogo (...) Vamos a un camino de radicalización. Ancap no ha corregido su situación interna después del desastre (de años pasados)", advirtió.

El gobierno quiere bajar los costos de toda la cadena de los combustibles sí o sí. Cuando visitó la expo Prado en septiembre pasado, el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, dijo que los costos de distribución de Ancap, son "extraordinariamente altos" y que abatirlos podría ayudar a rebajar los combustibles. "Ascienden (los costos) a US$ 500 millones anuales y nos hemos puesto como meta disminuirlos un 10%, que son US$ 50 millones y se va a notar en los resultados en materia de tarifas de combustible", dijo en esa oportunidad Astori. La ministra de Industria, Carolina Cosse, señaló que con la rebaja en las bonificaciones de las estaciones se pretende bajar los costos en US$ 36 millones al año.

La reforma planteada baja 38% lo que percibirán las estaciones consideradas grandes que comercializan más de 150.000 litros mensuales de combustibles (un tercio del total). Permite a las distribuidoras administrar directamente hasta el 10% de las estaciones de servicio de su sello. Hoy no pueden administrar directamente más de cuatro bocas de venta. Axion no administra directamente estaciones.

Estacioneros enfrentan multas de hasta $ 300 mil

La Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu) diseñó una estrategia jurídica para resistir la imposición de multas de entre $ 15.000 y $ 300.000 por parte de Ancap por no haber vendido combustibles los días 21 y 22 cuando adoptó una medida de protesta contra los cambios previstos en la distribución de combustibles.

Los asesores jurídicos de la gremial entienden que la protesta era legítima y que no se incumplieron contratos. Los titulares de las estaciones de servicio podrían recurrir ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo. "No se detalla el cálculo de la multa y se hace diferencia por sellos", según fuentes de Unvenu.

Diálogo urgente porque vence contrato

Petrobras mantiene su disposición a dialogar con Ancap para "lograr alcanzar un acuerdo que contemple las necesidades de todos quienes participan en la cadena de distribución de combustibles", dijeron fuentes de la compañía a El País. Petrobras Uruguay confía en que las autoridades de Ancap instalen un ámbito de diálogo sobre el tema "asegurando los tiempos razonables para la adaptación a las nuevas reglas que sean consensuadas".

El sello Petrobras está en 88 estaciones de servicio de las 480 que hay en el país. La carta de Petrobras fue enviada con copia al ministro de Economía, Danilo Astori, al canciller Rodolfo Nin, a la embajada de Brasil y a la Ursea.

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