FALLO JUDICIAL

Pasajeros deben llegar sanos y salvos a destino

Chofer de ómnibus golpeó con un hierro a usuario.

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Usuarios esperan un ómnibus en Montevideo. Foto: M. Bonjour

Un pasajero se levantó de su asiento al acercarse el ómnibus a la parada de avenida Rivera y Bulevar José Batlle y Ordóñez. El ómnibus se detuvo. Desde la calzada, un peatón le preguntó al conductor si pasaba por un barrio de Montevideo. El chofer del ómnibus no le contestó.

El pasajero, que esperaba para descender, increpó al conductor su actitud. "Qué te hace informar a la gente", dijo.

Molesto, el chofer del ómnibus tomó un hierro del pasamanos ubicado cerca del asiento y golpeó en la cabeza al pasajero. Como la puerta estaba abierta, el conductor empujó al pasajero y éste cayó golpeándose la cabeza y el hombro contra la vereda.

Además de continuar insultando a la víctima, el chofer le pateó los lentes.

El conductor arrancó el ómnibus y se fue del lugar. Otras personas llamaron a una ambulancia para asistir al herido. La víctima sufrió una lesión en la cabeza, hematomas varios en el hombro y en el tórax y una axila. También padeció hematomas debajo de la lengua y en un dedo de la mano derecha, señala el expediente al que tuvo acceso El País.

Según el diagnóstico médico, el golpe le provocó amnesia al pasajero, aunque los estudios descartaron una lesión cerebral y además hubo "peligro de vida".

El incidente ocurrió el 20 de enero de 2014. La Justicia Penal procesó con arresto domiciliario al chofer del ómnibus.

Demanda.

Ante la Justicia Civil, el pasajero presentó una demanda contra el chofer y la empresa de ómnibus por US$ 20.000 por las lesiones sufridas y daño moral. Alegó que, durante los meses de convalecencia, no pudo viajar a Brasil para visitar y ayudar a sus hijos y nietos en una mudanza. También reclamó $ 30.000 por daño emergente (traslados y órdenes médicas).

El chofer se defendió señalando que el pasajero estaba en estado de embriaguez —quedó probado que había consumido cinco whiskys antes de subirse al ómnibus— y transgredió la normativa municipal al hablar con el conductor sin causa justificada.

La compañía alegó que no fue responsable del incidente porque no tenía cómo controlar al conductor del ómnibus; que no existe nexo causal y el daño que se reclama y advirtió que también había sido perjudicada porque su imagen pública se vio afectada.

Sostuvo que actuó como buen padre de familia en la elección de sus choferes.

La jueza Civil de 19° Turno, Gabriela Rodríguez Marichal condenó al pago de unos $ 200.000 a la empresa de ómnibus y al chofer por daño moral y emergente.

El abogado Adrián Gutiérrez, del estudio Pereira, Rueda & Abadi, señaló que la jueza Rodríguez Marichal consideró que el contrato de transporte colectivo de pasajeros constituye una obligación de resultado. Agregó que no basta con obligarse la empresa de ómnibus a poner a disposición del pasajero los medios necesarios para su traslado, sino que "se requiere un plus, garantizar que llegará al destino sano y salvo".

Contrato de transporte.

La jueza Civil de 19° Turno, Gabriela Rodríguez Marichal entendió que la empresa de ómnibus es deudora de un contrato de transporte que la vinculó con el pasajero. Por ello, la magistrada consideró que el reclamo de la víctima se enmarca dentro del ámbito de la responsabilidad contractual.

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