María Julia Muñoz

"Los paros son un palo en la rueda de la sociedad"

Siempre sonríe. La semana pasada bailó cumbia en un acto oficial. Ha dicho que la educación no está en crisis.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
"La repetición no es una herramienta útil". Foto: L. Mainé

Es una optimista. Sabe que no cuenta con el presupuesto que pensaba, que los maestros y docentes han parado tanto como no lo hacían desde hace años, que tiene un equipo distinto al que había preferido en un principio (tras la salida de Juan Pedro Mir y Fernando Filgueira), que hay mil cosas para mejorar, pero advierte que el “cambio de ADN de la educación” igual se puede llevar adelante. No está de acuerdo con la repetición. Dice que los paros de profesores afectan el futuro del país. Y sostiene que es el MEC quien coordina la educación, pese a la autonomía de la ANEP.

—El director de Educación, Juan Pedro Mir, fue alejado del cargo. Tras esto, el subsecretario Fernando Filgueira presentó su renuncia. ¿Cómo evalúa estos primeros meses de gestión?

—Fue un año difícil, pero se ha cerrado muy bien en todo lo que tiene que ver con las políticas que lleva adelante el ministerio, las cuales son muchas y muy variadas. Están las dos leyes que descentralizan la Fiscalía y la Junta Anticorrupción, hasta todo lo más conocido que tiene que ver con la cultura, como es el caso del Estudio Auditorio del Sodre, adonde van todas las escuelas rurales, todas las escuelas de zonas menos privilegiadas.

—¿Después de la salida de Mir y Filgueira, se puede decir que existe un cambio de rumbo?

—No, para nada.

—¿Pese a que Filgueira fue uno de los que más ayudó en armar los planes para el llamado "cambio de ADN"?

—El plan es el mismo, sigue adelante y lo está implementando la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). En realidad, lo que está diseñado es el programa de gobierno que el Frente Amplio le entregó a la ciudadanía, y allí están los compromisos, las metas de gestión que se trazó el presidente. Vamos hacia un salto en la calidad con un seguimiento fuerte de la generación que ingresa en 2016 en la enseñanza media.

—Hay trabajadores del MEC que llegaron a sus cargos junto con Mir y Filgueira, ¿ese personal se va a mantener?

—En realidad lo que hay es personal que ellos trajeron en comisión, algunos se mantendrán y otros no.

—¿Y quién lo decide?

—Cada director de área.

—Mir se fue diciendo que no se podía cumplir la promesa del presidente Tabaré Vázquez de "cambiar el ADN de la educación". ¿Esto se va a poder hacer?

—Sin lugar a dudas. Cambiar el ADN de la educación son los más de 12.000 niños de tres años que ingresan en el sistema educativo formal ya a partir de 2016, cumpliendo con lo que se había planteado. Es tener un marco curricular común desde esa edad hasta los 14 años. Para la generación 2016 es cambiar la forma en que se imparte la enseñanza para que los chicos se sientan más atraídos por ella. Es tener talleres y diversificar la oferta, lograr dentro del espacio educativo otro tipo de actividades a las que de pronto tienen acceso chicos de altos recursos y no los que más lo necesitan. Se está trabajando en la inclusión del deporte en los centros de tiempo extendido y tiempo completo, de ajedrez, de huerta, teatro, música.

—¿Cómo se va a hacer el vínculo entre Primaria y Secundaria para que exista un marco curricular común?

—Ya está hecho.

—¿Pero cómo funciona entre 6° de escuela y 1° de liceo?

—En realidad lo que hay ahora es un seguimiento por parte de los maestros, que los primeros tres meses del año van a los liceos, y de los profesores, que en el último semestre del año van a las escuelas.

—Pero no van.

—Van sí.

—Según los monitoreos que tiene Primaria, no se logró que los profesores vayan a las escuelas…

—Bueno, no se logró este año, pero la generación sobre la que se va a hacer el seguimiento es la del año que viene...

—Entonces esto todavía no se implementó…

—No, porque con la generación de 2016 es con la que se va a dar el salto en calidad en la enseñanza pública, para que estos chicos terminen el liceo, que el 75% pueda aprobar, este es el objetivo del presidente, este es el cambio de ADN…

—¿Se puede hacer el cambio con el presupuesto que hay?

—Se puede.

—Pero iba a ser del 6% del Producto Interno Bruto (PIB) y quedó en un 4,8%.

—Con el presupuesto que hay se va a poder hacer lo mejor que se pueda hacer. ¿Es necesario más? ¿Es necesario mejorar el salario de los docentes? Sin lugar a dudas. ¿Es necesario mejorar la carrera y darle nivel universitario al docente? Sin lugar a dudas. Pero los recursos son los que el país puede. Se ha hecho un esfuerzo enorme. Y es un muy buen presupuesto para la educación en el contexto económico que estamos. Si estuviéramos en el ideal, sería otra cosa. Siempre hay que soñar y mi sueño sería que todos los liceos y las UTU fueran de tiempo completo, porque el mundo de hoy requiere que el encuentro con el docente sea más prolongado y que existan otras condiciones de trabajo. Pero eso es una utopía. Capaz que en 2030 o 2050 el país pueda darse una posibilidad.

—¿Al final del quinquenio se va a llegar al 6%, ya que fue una promesa electoral?

—Pienso que la voluntad política está y si la coyuntura económica lo permite, sin dudas que se va a llegar. Hay que hacer un gran esfuerzo, pero no depende solo de Uruguay, depende de la región. Nosotros crecimos cuando las posibilidades de la región permitieron un desarrollo.

— ¿Debería desaparecer la repetición, o al menos ir hacia la aprobación por ciclos, como se va a hacer en Primaria que solo se va a repetir en 3° y 6°?

—Lo que se va a hacer en Primaria también lo vamos a hacer en enseñanza media: ir evaluando por ciclos. Lo que pienso de la repetición es que no es una herramienta útil, y que lo útil es detectar de forma precoz cuáles son las dificultades en el aprendizaje y tener ámbitos donde esas dificultades se subsanen. No uso el término médico de tratamiento, porque si no da la idea de que las dificultades de aprendizaje son todas de índole psicológica o psicoafectiva o médicas… Pero sí creo que todas las personas en todas las edades podemos aprender, y está probado que los tiempos para adquirir conocimientos son distintos. Esos tiempos dependen de nuestra carga genética, de nuestro mundo afectivo, de los estímulos familiares y sociales. Una cantidad de variables que en realidad la estandarización no contempla, no puede hacerlo, entonces tenemos que saber que hay que tener una enseñanza estandarizada de alta calidad, pero que siempre va a haber un porcentaje de excelencia y uno de dificultad. Y para este último nos tenemos que preparar.

—¿De qué manera?

—Uruguay no está preparado para atender en forma precoz las dificultades. Ahí creo que tenemos que hacer muchos esfuerzos desde el punto de vista disciplinario, sumando otros tipos de miradas... Esto no lo soluciona la repetición.

—¿Pero se podría erradicar del todo la repetición?

—Hay situaciones y situaciones. Un caso, por ejemplo, es el de un niño que tenga una enfermedad prolongada, que perdió tantas clases que entonces tiene que repetir el año... Pero hay otros casos en los que la repetición es responsabilidad puramente de la familia. Todo niño y adolescente tiene derecho a la educación y por eso toda familia tiene obligación de enviarlo. El que repite por faltas por enfermedad es una cosa, y otra es el que repite porque la madre o el padre no lo despiertan, no lo llevan...

—A partir de este año se van a implementar una serie de controles para que todos los niños y adolescentes vayan a estudiar. ¿Cómo se van a llevar a cabo?

—Primero, con la colaboración de los medios de comunicación, diciendo que hay derecho a la enseñanza y el deber y obligación de los padres, los tutores. Todos los menores de 18 años deben ser enviados a estudiar. Y después, para aplicarlo, el Ministerio de Desarrollo Social va a dar un apoyo fundamental, visitando a las familias y detectando cuál es la problemática.

—¿Debería fijarse un mínimo de días de clase?

—No necesariamente. Creo que los docentes deben saber cuál es el tiempo que les da para impartir el contenido que deben darle al estudiante. La calidad del aprendizaje no se da por días de clase. No me parece lo relevante.

—Pero este año fue problemático. En Montevideo los alumnos de Primaria tuvieron menos de 170 días de clase y los de Secundaria menos de 150...

—Claro que sí. Este año fue especialmente problemático, porque en realidad para el niño el contacto con el docente es fundamental, no sólo al nivel de conocimiento, sino que hace también a moldear su personalidad.

—¿Es un palo en la rueda para los objetivos que tiene el MEC la cantidad de paros que se hacen?

—El otro día oía a un profesor decir que cada sociedad tiene la educación que quiere. Me pareció algo muy inteligente. Creo que los paros son un palo en la rueda para los objetivos de una sociedad que quiere superarse, no para el MEC. Todos queremos tener generaciones de jóvenes que sean más capaces de realizar cambios y desarrollar al país.

Un año de cambios en el Ministerio de Educación.

Fue un año movido tanto para el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) como para su jerarca María Julia Muñoz. Con bombos y platillos se anunció a quienes iban a acompañarla en la cartera, con la misión de "cambiar el ADN de la educación", una promesa que el presidente Tabaré Vázquez hizo en campaña, junto con el de llegar al 6% del PIB para la educación pública —en el primer reparto presupuestal se llegó al 4,8%, un 0,1% más de lo que había—. Fernando Filgueira, que ayudó mucho a hacer el programa del Frente Amplio en lo que respecta a educación, desembarcó en la subsecretaría. El maestro Juan Pedro Mir, amigo de Filgueira, fue a la dirección de Educación. Duraron poco. Mir advirtió en una reunión interna del Frente Líber Seregni (FLS), que el propio sector hizo público en su muro de la red social Facebook y El País recogió y publicó, que no estaban "dadas las condiciones" para cambiar el ADN. Vázquez se enojó y lo mandó sacar. Tras esto también renunció Filgueira. El episodio se dio luego de varios tires y aflojes con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), más bien con su presidente Wilson Netto (que responde al Movimiento de Participación Popular), que se negaba a llevar adelante algunos de los cambios impulsados por Filgueira y Mir, como algunos aspectos del marco curricular común. La ministra nombró dos nuevas autoridades y siguió en el cargo advirtiendo que los cambios se van a llevar adelante. Para ella, como ha dicho varias veces, nadie es imprescindible y la mejora en la educación se podrá lograr de todas formas.

"Que quede claro: el MEC es el que coordina".

Poco antes de asumir, María Julia Muñoz trazó un plan de trabajo por el cual iba a mantener reuniones constantes con las autoridades de la ANEP y de cada uno de los subsistemas (Primaria, Secundaria y UTU). Sin embargo, fueron pocas veces en las que estas se llevaron a cabo. Muñoz sostiene que esto fue así porque la negociación presupuestal, cargada de una muy alta conflictividad, los dejó sin tiempo. También es cierto que los sindicatos salieron en fila a pegarle, advirtiendo que había un plan para violar la autonomía del desconcentrado.

"En realidad nosotros tenemos un diálogo fluido con la ANEP, pero en este año, que ha estado marcado por una importante conflictividad en términos de presupuesto y salario, y cada consejo se ha relacionado con su sindicato. En 2016 está pautado el Congreso Nacional de Educación, en el que vamos a participar todos", advirtió Muñoz, consultada sobre estos encuentros que se iban a llevar a cabo.

Sin embargo, la ministra destacó: "Que quede claro: el MEC es el que coordina la educación pública y quiere llegar a los objetivos que planteó el presidente. Para eso tiene que tener una atenta mirada sobre las autoridades que eligió Vázquez y que ha avalado el Parlamento", en referencia a la ANEP y los desconcentrados.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados