LA VIDA DESPUÉS DEL INFARTO

Solo 4% de pacientes con males cardíacos hacen rehabilitación

Cardiólogos afirman que el MSP no contempla tratamientos post infarto.

La actividad física aeróbica reduce el riesgo de una reinternación. Foto: F. Ponzetto
La actividad física aeróbica reduce el riesgo de una reinternación. Foto: F. Ponzetto

Solo el 4% de los pacientes que sufrieron problemas cardíacos en Uruguay realiza rehabilitación, según un estudio realizado por la Sociedad Uruguaya de Cardiología. El estudio, efectuado por el Comité de Prevención y Rehabilitación de esta asociación, destaca que en Uruguay existen 18 centros que brindan servicios a unos 500 cardiópatas.

En estos servicios trabajan profesionales de manera interdisciplinaria y asignan sesiones según la gravedad del caso. Hay cardiólogos, nutricionistas, fisioterapeutas, preparadores de educación física y psicólogos. La mayoría de los pacientes sufrieron infartos, aunque también se asiste a quienes fueron sometidos a una angioplastia u otro tipo de cirugía.

Según el estudio, la cantidad más representativa de pacientes está en la "fase 3" del tratamiento, que implica la atención terapéutica desde el cumplimiento del año de la ocurrencia del evento cardíaco "hasta el resto de la vida". La "fase 1" abarca desde que le practican la cirugía hasta cuando le dan el alta del hospital. La "fase 2" va desde el alta hasta el año.

En estas sesiones se busca eliminar los factores de riesgo. "Si la persona fumaba, que deje de fumar. Si estaba con sobrepeso, que baje de peso. Es la corrección", comentó María Dutra, cardióloga y coordinadora de la rehabilitación cardíaca de una clínica privada.

Estudios nacionales sobre la efectividad de estos tratamientos muestran que mejora la tasa de sobrevida entre un 35 y 37%. "Se puede lograr tener 40% menos de internaciones en cinco años", aseguró Gerard Burdiat, cardiólogo y responsable del Centro Calidad de Vida de la Asociación Española.

La rehabilitación cardíaca tiene los mismos índices que hace siete años. En 2011, Burdiat realizó un estudio similar y arrojó la misma cifra. "Desde esa época no cambió nada. Solo se abrió un centro y se cerraron uno de Salto y otro de Minas por falta de apoyo", comentó la cardióloga Dutra. Según investigaciones hechas por cardiólogos uruguayos, el costo por la participación durante tres meses en la rehabilitación (tres veces por semana) en un programa de este tipo, es similar al costo de dos días en una cama de cuidados intensivos.

Razón política.

Los autores del estudio atribuyen la ausencia de estos tratamientos a la falta de preocupación de las autoridades de Salud Pública sobre este tema. "No está considerada ni en las prestaciones del Sistema Integrado de Salud ni en las del Fondo Nacional de Recursos. Se genera en esta etapa de la atención médica una situación de injusticia para los usuarios", agregó Dutra. "El MSP tendría que ser el más interesado en esto", agregó la cardióloga.

Burdiat opinó en el mismo sentido: "En la medicina todo es muy comercial. La rehabilitación cardíaca es algo que se le da al paciente, pero nadie gana. Solo el paciente. No hay mucho interés de las mutualistas en estimular ese servicio".

En 2015, un grupo de cardiólogos se comunicó con el entonces secretario general de Salud, Leonel Briozzo, a quien le presentaron un proyecto para que el Ministerio de Salud Pública (MSP) obligue a los centros asistenciales a brindar de manera gratuita la rehabilitación al menos los tres primeros meses. "No hubo ninguna respuesta oficial", indicó Dutra.

Ante la falta de respuesta, pacientes que en los últimos años sufrieron eventos cardíacos y están en rehabilitación decidieron formar un grupo con el objetivo de difundir públicamente la necesidad de que el Sistema Nacional Integrado de Salud y el Fondo Nacional de Recursos brinden el servicio de manera gratuita y obligatoria.

Alto costo.

En muchos casos, los precios son los que más generan el desaliento de pacientes para realizar las sesiones.

Según averiguó El País, los costos oscilan entre los 800 y los 6.183 pesos por mes. Hay lugares, como la asociación Procardias, que otorgan becas a pacientes que no pueden costear los tratamientos. En tanto, en el Hospital Militar, el paciente no tiene que pagar nada, aunque el cupo es limitado.

En el estudio, les consultaron a los coordinadores de las clínicas sus percepciones acerca de la evolución de la rehabilitación cardíaca en Uruguay. La mayoría opinó que la poca difusión sobre el tema es la principal traba para que más personas acudan a estos tratamientos.

También atribuyeron la falta de interés por parte de los médicos tratantes. "Pasa que muchos médicos desconocen el beneficio de esta rehabilitación y le dicen a la persona: Camine. Usted debe caminar. Pero no se indica un ejercicio metódico y bien dirigido", dijeron los consultados.

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