Ómnibus, camiones, taxis, motos y autos involucrados en los accidentes

Ocho muertos en calles y rutas tras semana de la seguridad vial

Al terminar la VIII Semana Nacional de la Seguridad Vial, que se extendió desde el lunes 19 al sábado 24 de octubre y estuvo basada en una campaña de shock, se registró una sucesión de siniestros de tránsito que ocasionaron heridos graves y ocho víctimas fatales, cinco en Montevideo y tres en el interior.

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El chofer del taxi y la joven pasajera fallecieron en el acto. Foto: Twitter.

Los vehículos con sus chapas retorcidas que fueron expuestos durante la campaña de Unasev en algunos cruces de avenidas de Montevideo, o los videos con durísimas imágenes de accidentes reales, quedaron muy rápidamente en el olvido ante las recientes tragedias.

A las 20:30 horas de ayer, un ómnibus de Cutcsa embistió a un peatón en la Avenida 18 de Julio y Andes. La víctima murió en el acto.

A las 8:00 de la mañana, en el Prado, otro ómnibus, de la misma compañía, chocó contra un taxi en la intersección de las calles Lucas Obes y 19 de Abril. Los bomberos lograron rescatar a la pasajera e intentaron reanimarla, pero minutos después se confirmó su fallecimiento. El taxista fue sacado del auto sin vida. Ningún pasajero del ómnibus resultó lastimado.

También ayer de mañana se produjo un choque frontal entre dos autos en la Ruta 3 a la altura de la Reserva de flora y fauna, en cercanías de Trinidad, Flores. Murió uno de los conductores y otro fue internado en grave estado. El fallecido tenía 45 años de edad y era oriundo de Flores. El conductor lesionado es nativo de Paysandú.

En seguidilla

El jueves 29 hubo heridos y dos muertos más debido a siniestros viales. Un hombre de 83 años falleció a causa de un paro cardíaco y tres personas sufrieron lesiones después de que en la rambla República de Chile y Asturias, barrio Buceo, chocaron tres autos. El otro muerto fue un joven de 22 años que conducía una moto y se dio de frente contra un caballo en la Avenida Héctor Gutiérrez Ruiz y la Gruta de los Helechos, en Tacuarembó.

El miércoles 28, un motociclista falleció en La Paz, Canelones. Circulaba por la Ruta 36 al Sur y al llegar al kilómetro 26 colisionó contra un camión.

Durante la misma jornada, en Las Piedras, a otro motociclista se le diagnosticó "politraumatizado grave". Había chocado con un auto que circulaba por Pouey y Aldunate.

Pasado el mediodía del martes 27, en el barrio Villa Española un camión conducido por M.R.F.S. de 37 años de edad, impactó con una camioneta para luego subir la vereda. Enseguida embistió a una menor de 13 años que se encontraba en la parada del ómnibus de Larrañaga y Tomás Claramunt.

La liceal murió de inmediato en el lugar. El conductor resultó procesado con prisión por el delito de homicidio culpable.

El 24 de octubre, en Tacuarembó, un motociclista de 18 años cayó al pavimento en la avenida República Argentina. Fue internado en el CTI.

El mismo día, una locomotora de AFE, que circulaba de Montevideo a San Ramón, al llegar a un paso nivel en Ruta 11, hizo volcar a un camión que transportaba bolsas de arroz. La espectacularidad del hecho solo provocó traumatismos al acompañante del conductor de la locomotora.

Publicidad truculenta.

Roberto Balaguer, psicólogo social, explicó a El País que "hay estudios que señalan que el empleo del miedo en las campañas inhibe; pero como el tema de los siniestros viales es multifactorial, a veces la incidencia de la difusión puede ser menor a la esperada. Muchas veces hay negación de los riesgos, como la velocidad. No existe ninguna campaña que por sí sola vaya a resolver todo. Para empezar, uno anda por la calle y ve que la gente maneja mal".

Para el psicólogo Balaguer, las campañas pueden tener un efecto a corto plazo pero a veces eso se da un tiempo después de realizadas.

"En la primera semana después de una campaña puede darse que la gente hasta tenga una actitud de rebeldía o se quede en que los siniestros les pasan a quienes manejan mal. Habría que ver qué pasa en un lapso mayor. Pero no hay muchas mediciones precisas sobre el impacto de las campañas en diversos períodos, algo más sistematico, para no quedarse tirando al aire y ser más efectivo".

El descontrol cotidiano

En la foto de arriba se ve el taxi que chocó ayer con un ómnibus en el Prado. El chofer del auto de alquiler y la joven pasajera murieron en el acto. En Barcelona, ya en 2006, expertos en circulación exigían a las autoridades que abandonasen las campañas publicitarias truculentas y que desplegaran más agentes para reducir el número de víctimas, según informaba un medio vasco. Víctimas de siniestros de tránsito han llegado a decir que su tarea resulta más eficaz que cualquier anuncio de difusión acerca de las precauciones a considerar al conducir un vehículo en rutas o ciudades. Asociaciones de afectados (como la de lesionados medulares Aspaym), auspician que las víctimas en sillas de ruedas divulguen sugerencias.

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