técnico en informática que le prestó el arma a Nisman será próximo indagado

La nueva pieza clave del caso

En las últimas horas otra figura cobró relevancia en la investigación en torno a la muerte de Alberto Nisman. Se trata del hombre que le prestó el arma, una pistola Bersa Thunder calibre 22, la que fue hallada en la escena del hecho junto al cuerpo. Mientras continúa la investigación, la fiscal Viviana Fein le prohibió abandonar el país a la espera de ser llamado a la sede.

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El piso 13 del edificio Le Parc encierra muchos secretos para encargados del caso. Foto: Reuters.

"A los efectos de tenerlo a derecho, cualquiera sea su situación procesal, la fiscal solicitó y la jueza dispuso la restricción de salida del país de Lagomarsino, luego de reiterados intentos por ubicarlo", expresó Fein mediante un comunicado difundido esta tarde.

Diego Lagomarsino tiene 35 años, es técnico informático y trabaja desde 2007 en la fiscalía de Alberto Nisman . Su familia está compuesta por su mujer, dos hijas y un hijo. Le gusta la pesca y la playa. Pero ahora es conocido por como el último hombre que vio con vida al fiscal. Por eso, se presentó espontáneamente a declarar ante la fiscal y la jueza de la causa luego de que se conociera la noticia de la muerte de Nisman.

Ayer la fiscal puntualizó que, contrariamente a versiones que habían circulado en algunos medios, Lagomarsino no tenía custodia policial.

El hombre dio a conocer su versión de los hechos a través de una jueza que habló con el diario Página/12 sin revelar su identidad. Según reveló en aquella entrevista, Nisman le había pedido el arma porque el ex jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE) Antonio Jaime Stiuso le dijo que "desconfiara de su custodia y les pusiera seguridad a sus hijas".

El hombre trabajaba mucho desde su casa e iba pocas veces a la fiscalía. Según él mismo explicó en la entrevista se "dedicaba a copiar y desbloquear archivos y realizaba backups de archivos". Sin embargo su sueldo era de más de 40.000 pesos (unos US$ 4.640).

La jueza que habló en su nombre lo describió como "un pibe joven", casado y con hijos chicos. "Tiene mucho trabajo: le decimos Cerebrito, porque arregla todos los problemas en las computadoras. Yo le creo", agregó.

La magistrada dijo que Lagomarsino le dijo: "No soy un agente de Inteligencia, no tengo nada que ver ni jamás conocí a Jaime Stiuso".

Según su versión, Nisman lo llamó el sábado y le pidió la pistola prestada: "Me dijo que era por seguridad. Que el día anterior lo había llamado Stiuso y le dijo que se cuidara de la custodia y que, además, tuviera precaución con la seguridad de sus hijas".

Después de la entrevista se descubrió que el técnico informático estuvo dos veces en el departamento de Nisman el sábado. La primera había sido una visita social a las 17.30 en la que el fiscal le explicó que tenía miedo y le pidió el arma. La segunda vez, a las 20.30, Lagomarsino le entrego el arma. También se supo que en la última visita ingresó por la puerta de servicio y se retiró por la puerta principal.

"Nisman estaba solo en el departamento y lo invitó a tomar un café", expresó la jueza. "Estuvieron sentados a la mesa y Diego dice que lo vio tranquilo. Al ratito se fue, pero esta vez por la puerta principal, algo que no era usual", contó la magistrada.

Lagomarsino también dijo que cuando lo había ido a visitar lo vio trabajando con papeles que supuso estaban vinculados con la denuncia por encubrimiento que involucraba a la Presidenta, que observó el detalle de los resaltadores amarillos y que de pronto Nisman le preguntó: "¿Vos sabés lo que es que tus hijas no quieran estar con vos porque tienen miedo?", en tono de angustia.

Y luego lo inquirió: "¿Vos tenés un arma?". Lagomarsino le contó que tenía una en su casa, y Nisman se la pidió, por lo que el empleado se retiró del edificio y volvió aproximadamente a las 20.30 con la pistola calibre 22 desarmada en tres partes guardada en su mochila. Nisman preveía dejar el arma en la guantera del automóvil en el que se desplazaba, según relató el técnico que le indicó el difunto fiscal.

Dudas.

Un extremo que Lagomarsino deberá aclarar es porqué le prestó un arma, cuando Nisman era propietario de dos, un revólver calibre 38 y una pistola calibre 22, el mismo que poseía la suya.

La fiscal pidió que se realizara una nueva pericia balística sobre el arma hallada en la escena a efectos de determinar sin lugar a dudas que el disparo que mató al fiscal partió de esa arma. Otro elemento que alimentaba las dudas es que las pruebas efectuadas a Nisman no revelaron la presencia de plomo, bario y antimonio, el tipo de partículas que quedan en la mano del tirador. Sin embargo, expertos advirtieron que un calibre como el usado rara vez deja rastros de ese tipo, menos tratándose de una pistola.

Lagomarsino también deberá brindar detalles sobre el último contacto con Nisman, unas horas antes de que fuera encontrado muerto.

Una nueva inspección de la escena

La fiscal ordenó ayer una nueva inspección del apartamento de Alberto Nisman, en el edificio Le Parc de Puerto Madero. Esta vez el lugar fue examinado por investigadores de divisiones especializadas de la Policía Federal, Homicidios y Delitos Tecnológicos, que ingresaron sobre media tarde y trabajaron durante varias horas en el domicilio del fiscal. La magistrada pidió que se maneje con reserva estas pericias.

El último mensaje a su familia

Las dudas en torno al suicidio que se supuso al principio como causa de la muerte de Alberto Nisman se fundaban en varios aspectos entre quienes lo conocían. En particular el último mensaje que Nisman le envió a sus familiares por WhatSapp: "Estoy mejor que nunca y más temprano que tarde la verdad triunfa". Esto ocurría mientras, como lo atestiguan fotos, preparaba su presentación ante el Congreso el lunes.

La fiscal Viviana Fein pone el foco en los indicios

La fiscal Viviana Fein, a cargo de la investigación del caso, recibió declaraciones ayer de la ex esposa de Alberto Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado. La audiencia se prolongó por ocho horas, y no trascendió el contenido de la entrevista.

El día anterior Fein había inspeccionado en forma personal el apartamento de Nisman, para interiorizarse de los tres accesos, incluido el pasadizo donde se hallaron huellas. Entre los primeros indagados estuvieron los secretarios de la Unidad Fiscal de Investigación-AMIA, la madre de Nisman, Sara Garfunkel; la tía del fiscal, Lidia Garfunkel y el doctor Héctor Di Salvo, perito del Cuerpo Médico Forense que participó en la autopsia.

No se confirmó si, tal como lo había anticipado previamente, Arroyo Salgado pasó a ser querellante en la causa y si pidió una segunda autopsia entre otras medidas.

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