UNA GUERRA SIN CONTROL DEL ESTADO

Noche de guerra en el Totoral

Ejecutan de seis tiros a Gerardo “Lalo” Algorta, líder de una banda narco del 40 Semanas.

La casa donde ocurrió el tiroteo se encuentra con custodia policial. Foto: El País.
El líder narco del 40 Semanas terminó sus días en el Totoral del Sauce. Foto: El País.

Totoral del Sauce, una pequeña localidad del sur de Canelones, vivió una noche de guerra. Gerardo Fabián Algorta, "Lalo", señalado como jefe de una banda de narcotraficantes del barrio 40 Semanas, murió tras recibir seis disparos, poco después de la una y media de la madrugada.

La Policía tiene la certeza de que se trata de uno de los golpes más fuertes que se han registrado en el marco de la guerra de bandas en los territorios de Casavalle, que comprenden el Borro, el Marconi y el 40 Semanas, en las inmediaciones de la avenida San Martín y Aparicio Saravia.

"Lalo" Algorta, cabecilla de uno de esos grupos delictivos, pasó tres años en la cárcel tras caer en un operativo antidrogas. Siguió dirigiendo el narcotráfico en la zona desde la prisión y salió en libertad el pasado mes de septiembre.

Algorta quedó tendido en el patio de la casa, frente a la puerta de entrada. A su lado había otro hombre con ocho impactos de bala, quien fue identificado por las iniciales D.S.L.R., 32 años. Lo trasladaron a un centro médico donde sigue internado.

En el lugar se encontró un auto Chevrolet Corsa gris con seis impactos de bala en los parabrisas delantero y trasero, y en los cristales laterales del lado del conductor.

Cerca de Algorta, la Policía encontró una pistola Glock 9 milímetros con dos cargadores, uno de 17 proyectiles y otro extensible de 31.

"¡A mí no, por favor!".

Pasada la hora 1:30 de la madrugada de ayer, una llamada al 911 alertó a la Policía sobre disparos en la Calle 1, próximo al kilómetro 36 de la Ruta 7.

"Estaba durmiendo y me desperté con un fuerte estampido, después se sintieron muchos disparos, era como estar en la guerra", contó un vecino de la tranquila localidad canaria. El testigo pudo ver a una mujer correr con un niño en brazos, gritando: "¡A mí no, por favor; a mí no me maten!".

Según fuentes de la Policía de Canelones, los disparos partieron del interior de un vehículo que escapó velozmente del lugar.

Un jerarca policial aseguró ayer a El País que "Lalo" Algorta "huyó" del barrio 40 Semanas hacia Totoral del Sauce porque mantenía "viejas deudas" con otra banda de traficantes.

Los Algorta están enfrentados desde hace años con la banda del "Tato" Washington Rodríguez Segade, exreferente de la barrabrava de Peñarol, quien murió acribillado en 2015. Un año después, una feroz venganza cobró la vida de su esposa, Claudia Silvera, quien fue sacada de su casa por la fuerza mientras se encontraba con tres hijos y un sobrino.

Su cuerpo apareció calcinado dentro de un auto sobre el que dejaron, en clara señal mafiosa, una cadenita que permitió identificarla. Por el caso fueron a prisión tres hermanos del narcotraficante Luis Alberto "Betito" Suárez, quien salió en libertad en abril.

Fuentes policiales afirmaron que en el Comcar, "Lalo" Algorta se vinculó con "Betito" Suárez, con quien habría formado una alianza contra la banda de Rodríguez Segade.

Ola de venganzas

Totoral del Sauce, donde fue acribillado "Lalo" Algorta, se encuentra a 28 kilómetros de Salinas, uno de los lugares donde estaba puesto el foco de la investigación policial en torno al asesinato de Nicolás Porcal Algorta, que el 29 de marzo pasado venía desde esa localidad cuando fue ejecutado mientras esperaba un ómnibus en la parada de avenida Italia y José Batlle Ordóñez.

Blindados: el despliegue dispuso las mejores armas policiales. Foto: Gerardo Pérez
Republicana en operativo en Casavalle ante disputas entre nuevos jefes. Foto: G. Pérez

Ese mismo mes también fueron asesinados Eloy Hernández y Jorge López, de 17 años, quien se crió con los Algorta, pero no formaba parte de la banda, según dijo un familiar a El País en abril.

Pocos después, en el mes de junio, Brian Méndez, sobrino de Claudia Silvera, fue encontrado muerto en Colón, en un auto incinerado, junto al adolescente Joaquín Laviano y a la joven Micaela Saccone, dos víctimas inocentes de ese enfrentamiento de bandas.

Al menos 23 muertes violentas fueron el fruto de la guerra entre los Algorta y el clan del "Tato" Rodríguez Segade.

En octubre de 2015, dos semanas después de la muerte del "Tato", Cristian Porcal (21 años, del clan de los Algorta) fue asesinado de 10 disparos cuando salía en bicicleta de la casa de su novia. Lo encontraron en una zanja en Máximo Santos y Dieulafoy. Ese mismo día, a unas cuadras de allí, murió otro joven al que acribillaron de 30 tiros y cuyo nombre no trascendió en las noticias. Ambas muertes desataron una noche violenta en las calles del 40 Semanas.

Liderazgos.

La Policía viene observando ahora un intenso movimiento entre los jóvenes que buscan hacerse con el liderazgo de las bandas en esa zona roja. Muchos de los cabecillas han caído presos y otros han muerto. Ante ese vacío, se vienen produciendo enfrentamientos entre "figuras muy jóvenes" que pretenden hacerse del control del lugar.

"Se trata de adolescentes que hacen ostentación de armas y lo único que quieren es consumir", advirtió un jerarca policial.

Destacó que la edad que tenían "Lalo" Algorta y su acompañante —que apenas pasaban la treintena— revela algunas características de las nuevas generaciones que se dedican a esta actividad.

"Con más de 30 años, en este mundo un líder ya es anciano. Se vive rápido, con muchas cicatrices en el cuerpo, y se muere joven", señaló el informante.

Desde hace un mes, la Policía viene realizando un trabajo especial en la zona de Casavalle, con operativos de vigilancia en los que participan efectivos del Plan de Alta Dedicación Operativa (PADO) y de la Guardia Republicana. A pesar de ello, la zona arde.

Los trabajadores de la policlínica barrial solicitaron ser trasladados a otra zona. Denuncian constantes tiroteos.

Sin embargo, la directora de Desarrollo Social de la IMM, Fabiana Goyeneche, dijo que "la seguridad está garantizada porque hay vigilancia y presencia policial".

Diciembre: 7 muertes en una semana

Después de un récord de 30 homicidios en el mes de noviembre, otros siete han mantenido la triste marca en la primera semana de diciembre. El sábado 2, en la zona norte del barrio Cordón, un hombre no identificado fue hallado sin vida, tapado con una manta y con "claros signos de violencia", en la intersección de las calles Miguelete y Minas.

Al día siguiente, de madrugada, la ciudad de Dolores (Soriano) se vio estremecida por el primer caso de "femicidio" registrado en el departamento. Un hombre de 62 años ingresó a un local bailable y sacó a la fuerza a una mujer con la que mantenía una relación extramatrimonial. Una vez afuera, y tras exigirle a la chica que le mostrara su celular, le efectuó un disparo en la cabeza. La víctima era madre de una adolescente de 14 y de una niña de 7.

Esa misma madrugada, en el barrio La Unión, una mujer disparó contra un ladrón que había ingresado a su vivienda, causándole la muerte. La justicia dispuso la liberación de la mujer, mientras prosigue la investigación, al considerar que existirían eximentes que encuadran en la legítima defensa.

El mismo domingo 3 de diciembre, un hombre de 69 años fue asesinado en un local ubicado en Paraje Cerrillada, departamento de Rivera.

Tras una tregua de dos días, el miércoles 6 de diciembre se produjeron otros dos homicidios, entre ellos el de un delincuente fallecido en un furioso enfrentamiento a tiros con la Policía que frustró un atraco en el barrio Brazo Oriental,

En horas de la tarde, en la Cachimba del Piojo, una joven de 20 años que se encontraba en el interior de su vivienda fue asesinada de cuatro disparos. La víctima tenía 20 años y era madre de dos niños, uno de 3 años y otro de 6 meses. El presunto autor continúa prófugo.

LOS ALGORTA

El autor del primer "femicidio" del siglo

La banda de los Algorta ha llenado las páginas policiales de balas y sangre desde hace 17 años. El primer asesinato perpetrado

en Uruguay en el siglo XXI —en la misma madrugada del 1° de enero de 2001 (un "femicidio", como se denominaría hoy)— lo cometió el hermano de "Lalo".

Una crónica del diario La República, el 14 de enero de 2001, lo reseñaba bajo el título: "DETUVIERON EN CANELONES AL PRIMER HOMICIDA DEL SIGLO".

"Funcionarios de la Seccional 21ª de Las Piedras capturaron en la víspera a un joven de 22 años que era buscado desde las primeras horas de 2001 tras acuchillar y matar a su ex pareja. Tal como se informara en la primera edición de este siglo, el primer crimen del país se había producido en Montevideo, en una finca sita en las inmediaciones del Cementerio del Norte. En la vivienda se encontraba Laura Sierra, de 25 años. La joven había decidido comenzar el año junto a su hermana y su cuñado. Sobre las 6:30 de la mañana llegó la ex pareja de Sierra, se introdujo en el domicilio y pretendió reanudar las relaciones con la muchacha, a lo cual la joven se opuso. Comenzó entonces una violenta discusión en la que intervino el cuñado. Pero el recién llegado extrajo un arma de fuego y sin dudarlo disparó contra quien había sido su concubina y contra el dueño de casa. A la primera la mató y al segundo lo hirió gravemente. A pesar de estar plenamente identificado, el asesino no había sido localizado. Los uniformados pedrenses montaron una discreta vigilancia que dio sus frutos. Robert Andrés Algorta Sacarello fue trasladado desde Canelones a Montevideo. Hoy declara ante el juez Penal de 7° Turno".

Requerido.

Robert Algorta, hoy con 39 años de edad, está requerido desde hace tres años por ser sospechoso de la muerte del "Tato" Segade en el barrio 40 Semanas.

Su hermano "Lalo" salió de la cárcel el pasado 20 de septiembre. Pocos días después, se desataron feroces enfrentamientos en Casavalle, en un nuevo capítulo de la guerra de bandas.

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