El premio Nobel de Medicina fue otorgado ayer a los trabajos de los investigadores franceses Luc Montagnier y Francoise Barré-Sinoussi, así como a las investigaciones del alemán Harald zur Hausen, científicos que han descubierto los virus de dos de las enfermedades que más muertes han provocado en los últimos años: el SIDA y el cáncer de cuello de útero. Se estima que el SIDA ha matado desde su aparición en el año 1981 a 25 millones de personas, y que actualmente unas 33 millones están infectadas con el virus VIH. El cáncer de cuello de útero afecta anualmente a 500.000 mujeres en todo el planeta, siendo el segundo cáncer que más vidas cobra en el sexo femenino.
El Premio Nobel de Medicina de este año fue otorgado ayer a los científicos franceses Francoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier por su descubrimiento del virus VIH, causante del SIDA, y al alemán Harald zur Hausen, por sus investigaciones del virus del Papiloma humano (HPV), responsable del cáncer de cuello de útero.
Según anunció el Comité Nobel en Estocolmo, el descubrimiento de Barré-Sinoussi (61 años) y Montagnier (76 años) en 1983 "fue fundamental para la comprensión actual de la biología de esta enfermedad y su tratamiento retroviral", indicó el Comité Nobel en su comunicado.
El SIDA fue detectado por primera vez en 1981, cuando médicos norteamericanos observaron una cantidad inusitada de muertes entre los jóvenes homosexuales de California y Nueva York.
Desde entonces, la enfermedad ha matado a por lo menos 25 millones de personas, mientras otros 33 millones viven con el VIH, virus que lleva a la destrucción del sistema inmunitario. El trabajo de los dos científicos franceses "condujo al desarrollo de métodos para diagnosticar a pacientes infectados y examinar productos sanguíneos, que limitaron la difusión de la pandemia", agregó el comunicado del Comité Nobel.
Barré-Sinoussi es profesora del Instituto Pasteur en París, donde dirige la Unidad de Regulación de Infecciones Retrovirales en el Departamento de Virología. Montagnier, es profesor emérito y director de la Fundación Internacional para la Investigación y Prevención del SIDA en París.
Por su parte, el científico alemán zur Hausen, de 72 años, fue quien descubrió que el virus Papilloma humano (HPV) es el causante del cáncer del cuello del útero, o cáncer cervical, el segundo más común en las mujeres. Este mal es llamado también "el asesino silencioso", porque a menudo cuando es detectado clínicamente ya es demasiado tarde.
"Su descubrimiento condujo a la caracterización de la historia natural de la infección provocada por el HPV, y de la comprensión de los mecanismos de la carcinogénesis y el desarrollo de vacunas profilácticas contra su adquisición", afirmó el jurado del galardón.
Zur Hausen es actualmente profesor emérito y ex presidente y director científico del Centro Alemán de Investigación sobre el Cáncer de la ciudad de Heidelberg.
LA NOTICIA. Montagnier se enteró de la noticia mientras participaba en una conferencia internacional en Abiyán, la capital administrativa de Costa de Marfil. El científico francés dedicó el premio "a todos los enfermos de SIDA" y anunció una "vacuna terapéutica" en los próximos 10 años.
"Confieso que estaba muy lejos de esperarme esta noticia", declaró Barré-Sinoussi, al añadir que desde 1983 consagró "su carrera a la investigación sobre el virus".
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, expresó "sus más vivas felicitaciones" a los tres premiados, considerando que el galardón es "una incitación a seguir las reformas que favorecen la innovación en el sector de la investigación".
Por su parte, zur Hausen, de 72 años, declaró con emoción: "Este premio significa mucho para mí porque, por una parte, se ha recompensado un campo que ha ido adquiriendo un primer plano en la investigación sobre el cáncer, es decir, el de los agentes infecciosos en el cáncer".
El investigador alemán recibirá la mitad del monto del premio,unos 1,02 millones de euros, y la otra mitad se la repartirán los dos franceses. Los premiados con el Nobel recibirán sus galardones el 10 de diciembre en una ceremonia en Estocolmo. (BASADO EN agencias)
El final de una polémica
El profesor francés Luc Montagnier fue el pionero junto a Francoise Barré-Sinoussi en investigar el virus del SIDA en 1982. Después de un año de trabajo, lograron aislarlo por primera vez lo que despertó la polémica en el mundo académico, ya que el científico estadounidense Robert Gallo también se adjudicaba la paternidad del descubrimiento. El diferendo por las patentes de los tests fue creciendo, involucrando incluso a sus propias naciones en forma oficial. Gallo, durante años utilizó su gran carisma y brillante oratoria para defender su posición, en contraposición del carácter reservado del francés. Ahora, el Nobel premia a Montagnier dando por finalizado el problema. Sin minimizar el trabajo de Gallo, uno de los responsables del comité Nobel, Hans Joernvall, declaró a la prensa que el estadounidense y los franceses estaban ahora ya "de acuerdo en que el descubrimiento se hizo en París".