RUPERTO LONG

"La niña que miraba los trenes partir" fue libro de Oro 2016

El escritor, político e ingeniero Ruperto Long presentará su libro más reciente en Punta del Este: “La niña que miraba los trenes partir”.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Ruperto Long. Foto: Fernando Ponzetto

Mañana miércoles, a las 20:00 horas en el Hotel Barradas, el autor de la conmovedora novela que ya fue galardonada como Libro de Oro 2016, hablará de las atrapadoras historias -reales y ficticias- que se entrelazan en lo que fue la Alemania nazi de los años cuarenta, al mando de Adolf Hitler. Para el autor del libro, fue importante enhebrar las historias reales y las ficticias. Solo de ese modo logró llegar a “encontrar el punto de emoción necesario y que los personajes fueran realmente creíbles para los lectores”.

Mañana se presentará en Punta del Este el libro La niña que miraba los trenes partir, de Ruperto Long, que relata la historia de diferentes personajes que vivieron los horrores de la Segunda Guerra Mundial y la Alemania Nazi, dirigida por Adolf Hitler. La conmovedora novela, llena de suspenso y emoción a lo largo de sus 350 páginas, será presentada por el autor en el Hotel Barradas (Río Branco y Francia, en la parada 9 de la Mansa), a partir de las 20:00 horas.

—¿Cuál es la evaluación que hace desde que el libro fue lanzado en abril del año pasado?

—La frutilla de la torta en cuanto al término del 2016 fue que recibimos la condecoración del Libro de Oro en la categoría Ficción, como la novela de autor nacional más vendida del año. Aproximadamente se vendieron 7.000 libros; van cinco ediciones desde que se lanzó por primera vez en abril del año pasado y vamos rumbo a la sexta. Para un autor eso es algo muy importante, el trabajo de escribir es algo muy solitario, esa es la verdad, y que se venda tanto un libro es una satisfacción muy grande.

—¿Fue difícil narrar y transmitir estas historias conmovedoras sobre lo que sucedió en la Segunda Guerra Mundial?

—Me llevó tres años escribirlo, salió en abril del año pasado, pero antes hubo un trabajo de investigación de tres años. Primero que nada me fui metiendo en el tema, buscando saber un poco más sobre aquella realidad de los años cuarenta, de la Segunda Guerra Mundial. También hubo muchas horas de entrevistas con algunos de los personajes que aparecen en el libro, porque si bien la novela tiene mucho de fantasía, los ejes principales son hechos reales, narrados por sus protagonistas. En este libro, para mí, el componente de la emoción fue algo muy especial. Y eso se logra cuando uno introduce ciertos detalles que por lo general solo pueden venir de la mano de la ficción. Reconstruir ciertas escenas y ciertos hechos, eso es muy complicado algunas veces. Recordemos que el personaje central aquí es una niña de 8 años, que estaba la mayoría del tiempo encerrada. Eso fue el disparador del libro.

—¿Quién es esa niña?

—Es Charlotte de Grünberg, directora general de la Universidad ORT. Surgió por azar, porque yo la conocía desde hace años y un buen día, por casualidad, sale una frase, una palabra, y uno entra a preguntar, por pura intriga, descubriendo que a esa persona en realidad la conocía pero a la vez no.

—¿Ahí se da la posibilidad de hacer el libro?

—Cuando le planteo a Grünberg la posibilidad de hacer un libro con lo que me había contado, porque me parecía una buena historia, ella me contestó que no había ninguna posibilidad, que no había hablado del tema con casi nadie, que prácticamente era algo tabú. Entonces fue que por un buen tiempo esta historia no pudo salir a luz, hasta que después de insistirle muchísimo, ella se convenció y pudimos llevar adelante este libro, que tiene plasmado en sus páginas a 34 personajes, entre los reales y los inventados para poder armar la historia.

¿Cómo fueron las instancias de entrevistas con Grünberg, quien tuvo que recordar y contarle en detalle lo que vivió cuando tenía tan solo 8 años?

—Emotivas. Con Charlotte de Grünberg nos encontramos durante dos años una vez por mes, y cada vez que nos juntábamos charlábamos una hora o una hora y media como mucho. Esas charlas fueron cada vez más amenas, y prácticamente terminamos siendo amigos. Eso es algo que ayudó mucho a que fueran saliendo todas esas cantidades de pequeñas cosas que ahora se pueden ver reflejadas en la novela. Realmente logramos una conexión muy buena.

—¿Hay algún personaje más que sea influyente en esta historia?

—Sí, claro. El de Domingo López Delgado, un uruguayo, rochense, que se fue desde nuestro país para aliarse al ejército de Francia y así poder pelear por la libertad de aquel país, contra la Alemania de Hitler. Él fue uno de los 70 uruguayos que llegó estar en el ejército de Francia y oficialmente luchó y combatió. Para que se hagan una idea de lo que es esta historia, el hombre luego de haber luchado contra las situaciones más adversas en una guerra de inmensas magnitudes, cuando finalizó, agarró sus cosas y se volvió a vivir a Rocha, su ciudad natal. Eso te pone la piel de gallina.

Domingo falleció cuando estaba en pleno transcurso el libro, lamentablemente no pudo leerlo, pero toda su familia fue a la presentación y esto es una especie de homenaje para él.

Además de estos dos personajes reales, hay otros, como por ejemplo el de un mozo de un café, que en aquellas épocas se volvieron verdaderos mensajeros y personas claves a la hora de avisar sobre tal o cual cosa que podía llegar a suceder. Ellos escuchaban y sabían lo que pasaba de primera mano. Ese es otro de los 34 protagonistas que aparecen en el libro.

—¿La presentación tuvo repercusión por fuera de Uruguay?

—El libro se ha presentado en casi todo el país, incluso en el exterior, como es el caso de Paraguay. En marzo estaremos en Buenos Aires. Después, a comienzos de abril, haremos una gira que incluye Estados Unidos y cuatro países más de América Central.

El disparador de todo esto, en el exterior también pudo haber sido la importante respuesta que tuvo por parte del público en la feria del libro de Frankfurt, Alemania, que es una de las más importantes del mundo. También está en vías de concretarse la traducción del libro a otros idiomas, con todo lo que ello significa para un escritor uruguayo. De por sí es muy difícil salir de Uruguay a presentar un libro, pero mucho más que el mismo sea traducido a otros idiomas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)