DELINCUENCIA PESADA

Narcos planificaron la asonada

Algunos están en prisión y siguen “manipulando” a sus referentes en libertad, dijo Layera.

Escuchen, les canto la novedad. Hoy, en el partido, la gente de Peñarol (barrabravas) va quemar todo. Están todos requemados. Los dirigentes no les dieron entradas a los hinchas, a la barrabrava. La barrabrava sale del Palacio (Peñarol) hacia el estadio. No va a entrar la barrabrava (al estadio). Se queda afuera. Quieren entrar ‘de vivo’. Es cualquiera. Como no les dieron plata para los fuegos artificiales, también están requemados con los jugadores (aurinegros). Hoy Peñarol quema. No es cuento. La novedad de ahora: se suspende el partido antes de terminar".

"Tremenda planificación de los botones. Tremenda planificación! Tenían nombres, todo. No entró el Tonga, el Pistola. No entró nadie, nadie, nadie. Encanaron (detuvieron) a todo el mundo. Toda la banda encanó. Bombo, nada. Hasta al Tuerto. A todos encanaron. No la dejaron entrar a la banda. A todos encanaron".

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Estas son transcripciones de dos audios de supuestos barrabravas de Peñarol interceptados por la Policía antes y después del partido clásico. Los audios fueron reproducidos ayer durante una conferencia de prensa realizada por el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, el subsecretario de Interior, Jorge Vázquez, el director Nacional de Policía, Mario Layera, el jefe de Montevideo, Ricardo Pérez y el director de la Guardia Republicana, Alfredo Clavijo, entre otras autoridades policiales, para explicar detalles de los desmanes.

En horas previas y posteriores al encuentro deportivo suspendido, la Policía detuvo a 206 personas; solo 12 quedaron detenidos. Ahora la Policía apunta sus baterías contra los autores intelectuales y materiales de la asonada: más de 10 narcotraficantes pesados. "Algunos de ellos organizaron los desmanes en el Estadio Centenario desde la prisión", dijo Layera.

El jerarca policial recordó que "el escenario primario" de lo que ocurre hoy en la barrabrava de Peñarol se inició hace muchísimos años "con la contaminación" en las "parcialidades principales" de individuos que cometen delitos en todo el territorio.

Según Layera, estas personas se ocultan detrás de una gran concentración de jóvenes que concurren a la Tribuna Ámsterdam con el único propósito de alentar a su equipo. Sin embargo, agregó, "los delincuentes utilizan a estos jóvenes para lograr sus objetivos tras lo cual hay un beneficio económico ilícito. Eso ha sido algo reiterado en todos estos años".

Layera señaló que, en el pasado, estos individuos han sido identificados, detenidos por la Policía y luego procesados con prisión por la Justicia Penal. "Muchos de ellos aún están en la cárcel. Pero aún así, desde allí, siguen manipulando a sus referentes en libertad. Esta circunstancia, además, se mezcla con una radicalización de otros hinchas que también concurren a los estadios a participar en hechos de violencia", agregó.

El director de la Policía aludió a la "excursión" hacia Santa Lucía de 16 hinchas tricolores que terminó en la muerte del joven Hernán Fioritto; la balacera contra el auto del barrabrava de Peñarol "el Nandito" en Villa Española y la herida con arma de fuego que sufrió otro barra aurinegro conocido como "el Boli" en el baño de la Tribuna Ámsterdam durante el partido Peñarol-Rampla.

Al comienzo de la conferencia de prensa, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi recordó que delincuentes infiltrados en las hinchadas fueron investigados hace muchos años por el entonces director de la Brigada Antidrogas, Julio Guarteche, en un momento en que esa unidad solo se encargaba de seguir a los grandes traficantes mientras que las "bocas" de drogas eran combatidas por las jefaturas policiales.

El viernes 25, dos días antes del partido clásico, un grupo de barrabravas concurrió a Los Aromos y, en forma amenazante, solicitó entradas gratuitas a los nuevos encargados de seguridad de Peñarol. Los dos referentes de seguridad, exjerarcas policiales, respondieron que no tenían entradas para dar. Posteriormente, los barrabravas se entrevistaron con jugadores y les exigieron 400 entradas para el encuentro. También recibieron una respuesta negativa de los futbolistas. El día antes del clásico —sábado 26— los principales referentes de la hinchada mirasol concurrieron al Palacio Peñarol con el objetivo de presionar a dirigentes para obtener entradas en forma gratuita. Allí la Policía detuvo al "Pistola" y a otros barrabravas que lo acompañaban. Luego el grupo de hinchas se dirigió a la avenida 18 de Julio donde protagonizó varios incidentes, según la Policía.

A partir de esos hechos, la directiva de Peñarol solicitó custodias para Los Aromos y el Palacio Peñarol. "Lo mismo hizo Nacional para su sede. En esos lugares se desplegó la Policía y no ocurrió ningún elemento extraño", dijo Layera.

Otra parte de la barra aurinegra se concentró en la Avenida Italia y Bulevar José Batlle y Ordóñez, donde también protagonizó desórdenes. Allí también hubo detenciones.

El operativo.

Días antes del clásico, investigadores de la Dirección General de Inteligencia comenzaron a monitorear las redes sociales. En sus informes enviados a autoridades ministeriales, advirtieron que era elevada la posibilidad de que ocurrieran incidentes dentro de la Tribuna Ámsterdam y no en la Olímpica como habían previsto autoridades del fútbol.

En ese contexto, la Policía dispuso para el operativo de seguridad del clásico, 1.516 efectivos en el Área Metropolitana (Montevideo, San José y Canelones). El objetivo era controlar la hinchada desde el momento en que se concentraban en barrios lejanos hasta su llegada al Centenario.

Layera informó ayer que un grupo de la barrabrava mirasol coordinó el ingreso de bombos de la República Argentina con parciales del Club Estudiantes.

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi calificó de "éxito" el operativo policial. "Evitó lo que se quiso provocar por parte de quienes se plantearon determinados objetivos. Por supuesto que los objetivos (de los barras) eran tratar de que se dé marcha atrás con el club (Peñarol) que hasta ahora venía resistiendo a no dar entradas. Esta vez el club dijo no más entradas. El resultado fue este (los desmanes)", dijo Bonomi. Enseguida agregó: "A la luz de lo que pasó, es ridículo el pedido que se le hizo a la Policía de 20 policías para la Olímpica. Están pasando cosas mucho más profundas. Y se está llegando a un punto que es posible que estas cosas se solucionen".

TABARÉ VÁZQUEZ.

"Si hay un violento, la Policía lo sacará del forro".

El presidente de la República, Tabaré Vázquez, dijo ayer en una conferencia de prensa realizada en Madrid que los incidentes ocurridos el pasado domingo en el estadio Centenario fueron "la crónica de una muerte esperada". El mandatario denunció que hubo una "asonada" preparada con "barras de Argentina" en la tribuna Ámsterdam. "Los cabecillas que planearon esto fueron detenidos. Fue abortada esa situación", aseguró.

El presidente señaló que "unos inadaptados que quedaron aislados dentro de la tribuna hicieron los actos vandálicos que organizaron" y aseguró que el hincha de Peñarol que arrojó una garrafa de 13 kilos a la Policía "está identificado". El presidente responsabilizó a los dirigentes de los clubes por la aparición de los sectores de hinchas violentos en el fútbol. "Les daban entradas gratis, les permitían juntarse en la sede", denunció. "Los violentos se sienten impunes porque los dirigentes del fútbol no pueden con ellos", aseveró. "Acá la responsabilidad es de todos. No hay que echarle la culpa solo al gobierno. Las barras se transformaron en traficantes de drogas llenos de delincuentes que pelean entre ellos en defensa de un territorio", aseguró el presidente Vázquez. Valeria Gil desde Madrid

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