Monseñor Daniel Gil Zorrilla, Obispo Emérito de la Diócesis de Salto, falleció ayer a sus 78 años de edad.
La salud del obispo sufrió un gran deterioro en la última semana, a causa de un infarto de miocardio que obligó a su internación en el área de cuidados intensivos del Sanatorio Panamericano, donde venía siendo asistido.
Gil Zorrilla, que cumplió 25 años de obispo el pasado 10 de abril, había dejado la titularidad de la Diócesis de Salto a Monseñor Pablo Galimberti en 2006, luego de que Gil Zorrilla renunciara al cargo tras cumplir 75 años.
Daniel Gil Zorrilla nació en Montevideo, el 10 de julio de 1930, pero su infancia transcurrió en Conchillas (Colonia), hasta que, en 1937, se trasladó a Montevideo para asistir al Colegio San Juan Bautista, de los hermanos de la Sagrada Familia, en Pocitos.
Tras completar la secundaria en el Liceo Sagrado Corazón, de los Padres Jesuitas, Gil Zorrilla inició en 1948 sus estudios en la Facultad de Derecho, pero en 1955 los interrumpió para ingresar al Noviciado de la Compañía de Jesús.
Terminada la etapa del noviciado y realizados sus primeros votos, estudió Humanidades en Chile. De 1959 a 1961 cursó Filosofía en San Miguel (Buenos Aires).
Entre 1962 y 1965 completó su formación sacerdotal con los estudios de Teología, también en San Miguel, e inició en ese tiempo de formación su práctica pastoral en los humildes barrios cercanos.
El 19 de diciembre de 1964 fue ordenado sacerdote en la Iglesia del Sagrado Corazón, en Montevideo. Dos años más tarde, luego de recibirse como Licenciado en Teología, obtiene su título de abogado.
Sus primeros años de sacerdote los vivió en Montevideo, colaborando en la formación de seminaristas y religiosas.
En 1968 marchó a Roma para hacer allí su doctorado en Teología Espiritual. A su regreso, estuvo algún tiempo en la parroquia Nuestra Señora de Fátima en el Cerro.
En 1983 fue nombrado por Juan Pablo II Obispo de Tacuarembó. Y el 10 de abril de ese año recibió la ordenación episcopal, también en la Iglesia del Sagrado Corazón, en Montevideo.
En el año 1989 fue designado cuarto Obispo de Salto, como sucesor de Monseñor Marcelo Mendiharat. Allí continuó e impulsó el proyecto diocesano de Comunidades Eclesiales de Base, Pastoral Social y Evangelización Nueva. Por su parte, enfatizó la promoción de las vocaciones sacerdotales, la formación de los sacerdotes jóvenes y el apoyo a la educación católica.
El velatorio de Gil Zorrilla se realizó en la tarde de ayer en la Catedral de Salto. Hoy se celebrará una Misa a las 11 horas y sobre el mediodía se procederá al traslado de sus restos al panteón de la Diócesis, en el Cementerio Central.