Salto | Luis Pérez
La muerte de un cachorro de tigre en el Zoológico Municipal de Salto, que las autoridades definieron como "sorpresiva" en un comunicado, reavivó la polémica que se suscitó en torno a el zoológico en los últimos días.
Ediles del Partido Colorado habían solicitado en la Junta Departamental la creación de una comisión para investigar la faena de animales del propio Zoo, como patos y conejos, para alimentar a la fiera. Los denunciantes consideraron este acto una irregularidad, ya que todo ejemplar del zoológico es un bien público, y no puede ser sacrificado más que por un motivo sanitario o por seguridad.
El pequeño tigre nació en cautiverio, y hacía varios meses estaba afectado de una dolencia derivada de un hiperparatiroidismo nutricional secundario. Fue tratado por el Dr. Dardo Curbelo, funcionario municipal y ex Director del Zoológico, y posteriormente por parte de profesionales de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de la República. Pese a la atención recibida, el animal murió el pasado domingo.
La Intendencia difundió un comunicado en el que luego de establecer que el animal se recuperaba "muy favorablemente", en la madrugada del domingo las autoridades fueron "sorprendidas" por la noticia del deceso del pequeño felino.
También confirmaron que la pasada semana se comenzó una investigación administrativa para determinar causas y responsabilidades de una serie de hechos irregulares ocurridos en el Zoo, entre los que se encontraba la salud del pequeño tigre.
Ahora, las autoridades encomendaron el esclarecimiento de las circunstancias ordenando una autopsia a los especialistas de la Facultad, que extrajeron muestras para analizarlas en el laboratorio Dilave Rubino de la capital.
En las últimas semanas, el Dr. Curbelo fue suspendido en sus actividades por nueve días, por lo que el tratamiento del animal quedó a cargo de la Facultad de Veterinaria.
Según lo expresado por Curbelo, el hecho de no haber aceptado la orden de sacrificar animales para alimentar a la fiera enferma, y la realización de estudios al animal sin el consentimiento de sus superiores (entre ellos, una radiografía en una clínica que trabaja en salud de humanos), causó la molestia de los jerarcas. Estos elementos fueron denunciados por los ediles del Partido Colorado, al cual el ex Director es afín.