FUE UNA DISCUSIÓN DE TRÁFICO

Muerte en Rivera: quedó descartado móvil sindical

La fiscal pidió tipificar homicidio especialmente agravado al asesino.

Silvera persiguió por 15 kilómetros a quien lo mataría en los accesos a la empresa Viana. Foto: Archivo
Silvera persiguió por 15 kilómetros a quien lo mataría en los accesos a la empresa Viana. Foto: Archivo

La fiscal de Rivera, Bettina Ramos, pidió el procesamiento por un homicidio especialmente agravado con saña y ferocidad de J.E.P., un camionero de 64 años residente en Minas de Corrales, quien mató en esa ciudad de un balazo en el pecho a Marcelo Silvera, dirigente del Sindicato Único del Transporte de Carga y Ramas Afines (Sutcra) en un hecho que el Pit-Cnt había atribuido inicialmente a su actividad gremial. Sin embargo, tanto la fiscal actuante como los abogados del homicida y de la viuda de Silvera consideran que se trató de un desenlace trágico de un incidente de tránsito que nada tuvo que ver con la actividad sindical de Silvera. El homicida cumplirá una prisión preventiva de 90 días y la próxima audiencia por el caso se realizará en abril. La prisión preventiva la dispuso la Justicia penal por la alarma pública que el caso generó y por la posibilidad de fuga del acusado.

Distintas versiones.

El abogado Jorge Fajardo, un ex edil colorado y hoy dirigente de Asamblea Popular en Rivera, recibió en la medianoche del martes una llamada de la esposa de J.E.P., quien le dijo que su esposo estaba preso en la Seccional Novena de Rivera. Llegó al lugar sobre la 1 del miércoles y permaneció con el hombre, empleado de la empresa Viana, hasta las 2.30. Fajardo contó a El País que el hombre conducía, procedente de Montevideo, por la ruta 5 un camión vacío con zorra y 15 kilómetros antes de llegar a Rivera hizo una maniobra para pasar a dos vehículos, uno de los cuales era un Volkswagen Gol que conducía Silvera, quien estaba acompañado de su esposa y su pequeño hijo. El hombre dijo que "se ve que no le gustó que hubiera pasado y me siguió, haciendo juego de luces". "Anduvo 15 kilómetros y dobló por la ruta 27 a la derecha. Paró frente al galpón de la empresa para dejar el camión. Silvera llegó, paró el auto, se bajó, lo amenazó (a P.), le gritó. P. se vio amenazado, hace un disparo y lamentablemente lo mata" a Silvera, dijo Fajardo. El abogado sostiene que Silvera, que tenía su torso desnudo y vestía bermudas, hizo un movimiento que hizo pensar a P. que iba a sacar un arma de los bolsillos.

"No comparto el dictamen fiscal. A mi juicio hubo una legítima defensa incompleta ya que no se dan todos los prepuestos para la completa. Había una agresión inminente, grave, había una persona que te persigue 15 kilómetros, que persiste en su actitud y que cuando te parás en un camión y te querés bajar para hablar, el tipo te da un portazo y te dice que te va a matar, que te va arrancar la cabeza, un tipo que mide casi 1,90, en el medio de la noche, a las 22, en un lugar despoblado...", argumentó Fajardo. "Lo que hay es una respuesta desproporcionada de P. en la medida que no se encontró el arma que él creyó que tenía Silvera", reconoció Fajardo. Según el abogado, tanto Silvera como quien le disparó tenían antecedentes policiales. "Los dos eran personas de temperamento fuerte", señaló.

Fajardo argumentó que P. tenía un arma calibre 38 (para la que no tenía porte legal) porque iba frecuentemente a Río de Janeiro, San Pablo y Porto Alegre por trabajo y en las rutas brasileñas los asaltos a camioneros son frecuentes. Y puso en duda que P. haya intentado sacar de la carretera al auto que conducía Silvera. "Simplemente lo rebasó. Cuando un camión con una zorra de 30.000 kilos pasa a un auto chico, lo mueve", sostuvo. El dirigente del Sutcra, Pablo Perdomo, había dicho a El País que "P. le tiró el camión arriba" a Silvera.

Carla Escoto, abogada de la viuda de Silvera refutó los argumentos de Fajardo y dijo a El País que "nunca mostró ningún tipo de arma" y era aproximadamente de la misma altura que la persona que lo mató. La esposa de Silvera "tuvo miedo y habló con él" para disuadirlo de seguir al camión. En la audiencia de formalización realizada ayer en Rivera las partes acordaron no exhibir las filmaciones de las cámaras de seguridad de los accesos a la empresa Viana donde ocurrió la muerte.

Escoto fue tajante al decir que P. y Silvera no se conocían. "Descartamos totalmente que haya sido por problemas sindicales. No tenían ningún problema sindical", aseguró.

En esto coincide con Fajardo quien dijo que "no están probadas peleas previas" y sostuvo que "no se puede agarrar cualquier caso, un incidente de dos choferes y decir que fue una muerte porque era un dirigente sindical... Me parece que es llevar las cosas muy lejos".

La fiscal Ramos había sostenido desde el primer momento que lo ocurrido no tenía que ver con la actividad sindical de Silvera.

No quiso complicar a Unidad Popular

El asesinato del sindicalista Marcelo Silvera tiene una connotación política. Quien iba a defender a su homicida, Jorge Fajardo, es dirigente de Asamblea Popular en Rivera y renunció ayer a la tarea luego de que la dirección nacional de su grupo político se comunicase con él para transmitirle que había una campaña que sostenía que estaba defendiendo a un "carnero". La defensa quedó a partir de ahora a cargo de la abogada Paula Amaral.

"Me hacen ver que el Pit-Cnt y el Partido Comunista están tirando una responsabilidad política. Yo, para no salpicar a los compañeros, decidí renunciar. Me hacen ver que se ha creado un escenario político nacional por parte del PIT. Por disciplina, limité mi derecho al ejercicio profesional", explicó Fajardo. "Tenía la convicción de que tenía que defenderlo (a P.). No quiero perjudicar a mi colectivo, no debo, porque está siendo salpicado", sostuvo.

El Pit-Cnt había dicho que el hombre que disparó a Silvera había amenazado a sindicalistas que adherían a paros. No estaba agremiado.

Silvera se desempeñaba en la empresa Cuello y P. en la firma Viana. Ambas empresas han tenido algunos problemas con sus respectivos sindicatos y son consideradas "duras". Son las firmas más importantes de transporte internacional en Rivera.

Según Fajardo, P. había salido de Rivera antes del 2 de enero, día en que el Sutcra realizaba un paro de actividades y volvía con su vehículo vacío al departamento en el que residía. Estaba a pocos meses de jubilarse y trabajaba hace varios años en la empresa Viana, supo El País.

Silvera había sido electo el año pasado como integrante de la dirección nacional del Sutcra. El gremio está analizando medidas para apoyar económicamente a su viuda. El sindicalista asesinado iba de Tacuarembó a Rivera por la ruta 5 para que su hijo, de 7 años, que se encontraba enfermo, recibiera atención médica.

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