EL EFECTO LULA

Movida de Vázquez a favor de Dilma criticada por la oposición

El Frente Amplio dijo que los medios también operan contra la democracia en Brasil.

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Dilma Rousseff y Tabaré Vázquez. Foto: EFE

La movida del presidente Tabaré Vázquez en busca de apoyos en la región para el tambaleante gobierno del Partido de los Trabajadores de Dilma Rousseff, recibió ayer el apoyo cerrado del Frente Amplio, que volvió a apuntar contra los medios de comunicación, en este caso de Brasil, acusándolos de desestabilizar las instituciones.

Estas expresiones no fueron compartidas por los líderes de la oposición, que reclamaron que se deje actuar al Parlamento y a la Justicia brasileños sobre las situaciones de Rousseff y del expresidente Lula Da Silva, golpeado por denuncias de corrupción. (Ver A11 y A12).

A instancias de Vázquez, que ejerce la presidencia pro témpore de la Unasur, los 12 países del bloque están coordinando una declaración de respaldo a Rousseff.

El jueves 17, en el Parlamento, el canciller Rodolfo Nin Novoa señaló que el gobierno se encuentra "metido hasta el caracú" en las negociaciones, según consta en la versión taquigráfica de la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado a la que accedió El País.

Ese día Vázquez y Nin Novoa ajustaron una declaración en la que hacen un llamado "a las fuerzas del orden" y a "todas las instituciones constitucionales" de Brasil "a respaldar al gobierno legítimo" de Rousseff y la "voluntad popular expresada en las urnas". Nin Novoa dijo a la salida de la comisión del Senado que tenía información de "acuartelamiento" de tropas.

Sin embargo, ayer viernes cambió el tono y suscribió una declaración de la Cancillería en la que señala que el gobierno uruguayo es "fiel defensor del principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados", "respetuoso del Estado de Derecho y los valores democráticos", y expresa el deseo de que los problemas en Brasil se resuelvan "en el marco del régimen democrático, a través del diálogo y el fortalecimiento de las instituciones ".

Contra los medios.

La Mesa Política del Frente Amplio fue mucho más allá. Acusó al juez que investiga a Lula de violar "los principios constitucionales" y cargó la culpa de la crisis en Brasil a los medios de comunicación.

"Desde antes de la elección que otorgó la presidencia a Rousseff se ha desarrollado una fuerte campaña a través de poderosos medios de comunicación, primero contra su reelección y después contra su continuidad en el cargo", afirma.

Además de la Mesa Política de la coalición de izquierda, el Movimiento de Participación Popular (MPP), el Partido Socialista y Casa Grande emitieron declaraciones de respaldo a Rousseff que coincidentemente responsabilizan a los medios y la Justicia de la crisis política en ese país. Para la dirección del MPP, tanto "los actores del Poder Judicial brasileño" como "algunos medios masivos de comunicación alteran el funcionamiento democrático del país". "La gravedad de la situación implica un severo cuestionamiento a la democracia y a la forma republicana de gobierno y el desenlace de los hechos requiere una alerta de todo el continente", afirma el MPP, el sector liderado por el expresidente José Mujica. En el caso de Brasil asistimos "a nuevas modalidades de golpes de Estado perpetrados por sectores económicos, políticos y sociales de carácter conservador", agrega.

Por su parte, la primera declaración del Partido Socialista con la senadora Mónica Xavier como secretaria general electa, denuncia "la acción de las fuerzas reaccionarias que pretenden por medio de la judicialización de la política desestabilizar la democracia y el mandato popular". En tanto, el sector Casa Grande de la senadora Constanza Moreira denuncia que Rousseff está "acorralada" por los otros dos poderes del Estado (el Congreso y la Justicia) y "por ese otro cuarto poder que son los grandes medios de comunicación".

Hace dos semanas, el sábado 5, el Plenario del Frente Amplio aprobó una declaración en la que acusa a los partidos de oposición y a los medios de comunicación de "debilitar" las instituciones democráticas en Uruguay.

Reacciones.

Desde la oposición, los líderes de los partidos Nacional, Colorado e Independiente coincidieron en que la Justicia brasileña debe ser quien resuelva la situación tanto de Lula como de Rousseff, a la vez que cuestionaron la posición adoptada por el gobierno que encabeza Vázquez.

El senador Pablo Mieres, del Partido Independiente, señaló como "grave error" del gobierno el "posicionamiento de Vázquez con respecto a la situación en Brasil". Para Mieres, el recurso del impeachment (juicio político) a Rousseff "es constitucional y la investigación judicial también lo es".

El senador Luis Lacalle Pou, líder del sector Todos del Partido Nacional, aseguró que el respaldo de la Unasur que impulsa Vázquez a Rousseff no representa su sentir. "Esta declaración de apoyo no tiene una amplia base política ni social", señaló en Twitter. El senador Jorge Larrañaga, líder de Alianza Nacional, inmediatamente lo apoyó. "De acuerdo", escribió en la red social.

Los líderes del Partido Colorado también se alinearon con esa posición. El senador Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay) indicó que la declaración de la Unasur "debería ser de apoyo a la institucionalidad de Brasil". Y el senador batllista José Amorín manifestó que la Unasur "debe defender la República en Brasil", y que "no debe inmiscuirse en lo que la Justicia decida sobre Lula y Dilma".

Ayer también se pronunció el excanciller Luis Almagro (ex MPP), actual secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA). Y lo hizo más en línea con la oposición uruguaya que con el gobierno. Almagro pidió asegurar la estabilidad en Brasil, pero también continuar con la operación "Lava Jato" que investiga una red de lavado de dinero en la que está implicado Lula.

Romero Pérez Antón, politólogo experto en temas latinoamericanos, dijo ayer a El País que la Unasur tiene una "doctrina" por la cual "las únicas instituciones que hay que defender es la institución presidencial, como si una democracia fuera solo sus presidentes". "El presidente electo por el pueblo regularmente es apenas uno de los cargos que hacen el equilibrio plural de las instituciones democráticas. La Unasur eso no lo entiende. Que no lo entendiera con el gobierno de Mujica o con el gobierno de los Kirchner, ya era malo; pero que el gobierno de Vázquez y la cancillería actual incurran en el mismo error mayúsculo, es una mala noticia para los uruguayos", dijo el experto.

LAS VISIONES SOBRE BRASIL.

Igual ante la ley - Luis Almagro - Secretario General de OEA.

"La operación Lava Jato debe continuar. El Estado de Derecho exige que todos seamos responsables e iguales ante la ley. Nadie, y quiero decir nadie, está por encima de la ley", afirmó ayer el excanciller y actual secretario general de la OEA, Luis Almagro, en referencia al expresidente de Brasil Lula da Silva.

Unasur no - Luis Lacalle Pou - Líder del sector "Todos".

"El respaldo que impulsa el presidente Tabaré Vázquez de la Unasur a la presidenta Dilma Rousseff no representa nuestro sentir. Y además no tiene una amplia base política ni social", sostuvo el líder del sector Todos. A su vez, el senador nacionalista Jorge Larrañaga compartió la valoración.

"Hasta el caracú" - Rodolfo Nin Novoa - Canciller.

"En este momento nos encontramos metidos hasta el caracú como se dice comúnmente en negociaciones con el resto de los cancilleres por la situación que se está viviendo en Brasil y en contacto permanente con el presidente de la República, en su calidad de presidente pro témpore de la Unasur".

Apoyo a Brasil - Pedro Bordaberry - Senador Colorado.

"La declaración de la Unasur debería ser de apoyo a la institucionalidad de Brasil", sostuvo el senador de Vamos Uruguay, en tanto el senador batllista José Amorín reflexionó que la "Unasur debe defender la República en Brasil" y que "no debe inmiscuirse en lo que la Justicia decida sobre Lula y Dilma".

LA OPINIÓN DE NIN NOVOA.

Beneficios de acuerdo del pacífico.

Mientras busca apoyo en la región para el gobierno de Dilma Rousseff en Brasil, Uruguay mira comercialmente hacia el área del Pacífico.

El Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) es visto por el gobierno como "una suerte de amenaza en materia de competencia comercial". "En estos momentos Uruguay mantiene negociaciones fitosanitarias con Japón para ingresar con carne a ese mercado y, en caso de que nos dieran el acceso, tendríamos que pagar un arancel del 39%. En cambio, con el TPP, el arancel es del 9%. El 90% de los bienes transables que tienen los países del Transpacífico se desgravan inmediatamente a cero", sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, ante la comisión de Asuntos Internacionales del Senado. Según el canciller, el TPP "es de los elementos que van a cambiar las pautas del comercio internacional porque representa casi el 40% del producto bruto mundial, el 25% de las exportaciones, el 27% de las importaciones y para millones de habitantes". El ministro dijo en la comisión que Uruguay mantiene con los países del Pacífico, individualmente, una relación comercial. "En concreto, vendemos a todos los países del TPP US$ 1.400 millones en alimentos y ellos nos venden US$ 2.400 millones en productos industrializados que, obviamente, no estamos en condiciones de hacer tales como equipos electrónicos, automóviles, etcétera". Y agregó que cuando se dice que habrá un incremento de US$ 8.500 millones del comercio agrícola en el TPP, "también hay que decir que va a haber un desvío de comercio de US$ 3.500 millones", lo cual "quiere decir que los países del TPP van a dejar de comprar bienes en otros países donde antes compraban y los van a comprar entre ellos por ese valor y eso habla mucho de los bienes que nosotros vendemos". De todos modos, para el ministro de Exteriores "todavía faltan, por lo menos, dos años para que el tratado entre en vigor".

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