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Montevideo tiene su propio CSI

Policías especializados en obtener los detalles más finos para poder resolver los casos.

Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores
Policía Científica engloba diferentes secciones que conforman un único equipo. Foto: Francisco Flores

La profesionalización de la Policía parecería tener su lado más tangible cuando se recorren los laboratorios y diferentes unidades de trabajo que se encuentran dispuestos en el área de Científica, donde cada detalle puede ser fundamental para resolver un crimen, un robo millonario, o una simple rapiña.

Policías con estricta prolijidad recorren a cada momento los pasillos que se encuentran dentro del departamento de Policía Científica, ubicado en la calle San Martín. Van y vienen con prisa, entregan expedientes a la Justicia, o comienzan una investigación que no saben en qué momento terminará.

El teléfono suena: "Departamento de Inspección Pericial", contesta el jefe de la unidad, el subcomisario Lucio Álvarez. Allí, en una habitación que no tiene más de 25 metros cuadrados, se genera todo. Un llamado puede ser el detonante de la tranquilidad: asesinatos y accidentes de tránsito son los más frecuentes. Aunque nunca quedan por fuera las rapiñas y los hurtos de cada día.

"Cualquier mínimo de indicio que pueda existir sobre un hecho basta para que nosotros estemos en ese lugar. Una gota de sangre, una huella dactilar, todo puede ser disparador para dar con quien pudo cometer un delito en determinado momento y en determinada circunstancia", explicó Álvarez a El País.

Los equipos que salen a la calle siempre están conformados por un fotógrafo y al menos dos policías peritos que analizan con detalle la escena de un caso. El fotógrafo documenta cada paso que dan sus compañeros; desde que llegan hasta que se van.

Los grupos se van moviendo de escena en escena a medida que va transcurriendo el horario laboral de cada policía, que no va más allá de las seis horas por turno. En total hay 40 efectivos policiales plenamente dedicados a salir constantemente a la calle cada día, de un total de 257 funcionarios que desempeñan su labor en Policía Científica.

Los peritos que trabajan en el Departamento de Inspección Pericial "tienen que saber de toda la criminalística un poco; de balística, de fotografía, de laboratorio biológico, de laboratorio químico, y algunas cosas más, porque acá hay que tener un conocimiento bastante amplio para cuando salimos a la calle", señaló Álvarez.

Luego de que se recogen todas las pruebas posibles en la escena de un hecho, los peritos distribuyen lo obtenido en diferentes cajones de plástico. Allí se separa según al departamento que corresponda, que puede variar por las huellas dactilares, por pruebas balísticas, o elementos biológicos que después serán examinados en los laboratorios.

Preparados para todo.

Lo "peor", o lo "desagradable" no existe. Para quienes son peritos de Policía Científica, "la actitud tiene que ser objetiva al máximo, nosotros estamos con la mente fría en una escena pensando que tenemos que rescatar todo lo necesario para resolver un caso a través de diferentes elementos que son recogidos", informó Fernando Noble, director del Departamento de Criminalística.

No importa que tan sangriento o escabroso pueda ser un hecho a investigar. El entrenamiento, en este caso para los oficiales, "proviene de lo que se va enseñando acá mismo y de que realmente les guste lo que hacen, porque acá el que realmente no tenga vocación por esto, se va solo, no aguanta", especificó el jefe de Policía Científica, José Azambulla.

"La profesionalización que hemos tenido en los últimos años es excelente, hace muchos años que estoy en esto y podría decir que se hizo una apuesta fuerte a la Policía Científica. Adquirimos importantes aparatos y elementos sustanciales en diferentes áreas que nos han hecho crecer en todo sentido, y hoy por hoy la instrucción que se les da a quienes quieren ingresar aquí también es muy buena", contó con orgullo Azambulla.

Laboratorios.

Microscopios, lupas, una máquina extractora de ADN de última generación, un analizador genético y muchos tubos pequeños en los que se guardan pruebas biológicas son algunos de los elementos que maneja a diario Patricia Cortazzo, encargada del laboratorio biológico de la Policía Científica.

Una gota de sangre obtenida en un hecho, un cabello, colillas de cigarrillos, ropa con roces, son elementos que se someten habitualmente a estudio. Por allí pasó el caso, que continúa inconcluso, de Lola Chomnalez, la joven argentina asesinada en Valizas hace dos años.

Cortazzo dijo que "de lo que parezca más insignificante tal vez podamos sacar elementos que nos ayuden a determinar quien es culpable de un asesinato, por este motivo hay que ser muy cuidadosos a la hora de analizar las pruebas".

Otro de los sectores importantes dentro de Policía Científica es el área de balística, donde se hace un estudio pormenorizado de proyectiles que fueron encontrados en diferentes sucesos, o de armas que se incautaron en procedimientos.

"Acá básicamente podemos identificar armas a través de sus vainas y sus proyectiles", explicó Gustavo Hernandorena, encargado del Departamento de Balística, quien desde que tenía 11 años se interesa por las armas y las municiones.

Con un microscopio comparador balístico, una máquina que fue adquirida hace poco tiempo por Policía Científica, Hernandorena trata de dilucidar diariamente qué bala pertenece a qué arma (ver nota aparte).

Un registro de 290.000 huellas para cotejar

Cada vez que una huella llega a la Sección de Archivos Papilares de Policía Científica, la misma se guarda en un banco de datos que se encuentra bajo estricta reserva. Allí, en el sistema automático de identificación dactilar que se comenzó a armar desde el año 2011, se encuentra "un software y un hardware integrado que permiten realizar la captura y el cotejo de impresiones y rastros dactilares", comenzó explicando a El País Ruben Sobera, encargado de la mencionada repartición.

El programa tiene un registro de 290.000 huellas que pueden ser cotejadas con las que se recogen en una escena en tan solo dos minutos.

"Es como lo que se ve en las películas cuando se están comparando las huellas; se cambió la impresión de huellas a través de tinta por esto que está todo informatizado", señaló Sobera.

Luego del proceso de cotejo, comienza la etapa de inspección por el personal especializado. Un equipo de policías compara "a ojo" las 15 huellas más parecidas a las que se levantaron en un hecho específico. "Hay puntos claves de las huellas que se comparan y se van viendo si coinciden con la original o no, es un trabajo que requiere mucha concentración", apuntó el oficial.

La vedette: microscopio comparativo de balas

Uno de los avances tecnológicos de Policía Científica en los últimos tiempos es el comparador de balas que se encuentra en el Departamento de Balística. Cada bala disparada tiene un único patrón de marcas que quedan en la parte trasera de las municiones después de que son disparadas. En base al "dibujo" marcado en el proyectil, el experto Gustavo Hernandorena hace las comparaciones respecto a otros proyectiles que se encuentran registrados en un archivo.

"El estudio de la bala puede determinar de qué arma provino, incluso si esa arma ya fue usada para otros hechos delictivos", informó el policía. Cuando un arma es incautada, también se pueden "atar" diferentes delitos. Hernandorena informó que se hacen "unos tiros de prueba con el arma que se trae, y esas balas se estudian. De ahí puede surgir si esa misma arma estuvo en otro hecho, lo que puede ser sustancial para aclarar una investigación". En lo que va del año, se llevan hechas 3.330 pericias.

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