Advirtió que el tema “quedó incorporado a la plataforma” de la central

Mensaje sindical: habrá oposición frontal al TISA

El Pit-Cnt advirtió al gobierno que no va a dejar que el tema del posible ingreso de Uruguay al Trade in Services Agreement (TISA) salga del radar y que se opondrá vehementemente a la negociación. 

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Otros tiempos: ahora Almagro quedó distanciado del Pit-Cnt.

La central quedó fuertemente enfrentada al excanciller Luis Almagro, que había sostenido que el Pit-Cnt siempre estuvo al tanto de las tratativas y dijo, directamente, que los dichos del futuro secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) son falsos.

El TISA es un acuerdo impulsado por la Unión Europea y Estados Unidos para avanzar en la liberalización del comercio de los servicios luego de que comprobaran que la ronda de liberalización comercial global (Doha) estaba estancada.

El endurecimiento de la postura del Pit-Cnt, que tantas veces ha sido aliado de las administraciones frenteamplistas, se produce luego que el ministro de Economía, Danilo Astori, y el canciller Rodolfo Nin Novoa, se manifestaran explícitamente a favor de que Uruguay se sume a las conversaciones globales de liberalización del sector de los servicios.

Ayer Almagro reiteró que se había reunido, cuando era canciller, con la central sindical para hablar del TISA y divulgó un mail del 6 de febrero pasado como prueba. En el mail del Pit-Cnt y de la Red de Amigos de la Tierra que Almagro leyó en radio Universal se señalaba que “reconocemos la apertura que ha tenido el Ministerio en las últimas semanas para dialogar sobre este asunto” (el TISA). Enojado, señaló que hizo público el mail “para aclarar esto y para que puedan seguir creyendo en lo que estoy diciendo (...), porque verdaderamente estas cosas molestan en lo que uno más cuida y en lo único que tengo que es mi cédula de identidad. (...) No puedo permitir que nadie le ponga la menor mancha encima, bajo ningún concepto, de ninguna forma”.

Pero el Pit-Cnt cruzó un puente y no dará marcha atrás. En un comunicado que presentó Marcelo Abdala, coordinador del Pit-Cnt, se dice que la central se enteró del desarrollo de las conversaciones a través de organizaciones sindicales internacionales que le informaron de los perjuicios de un acuerdo como el TISA y mostró “su más profundo rechazo” a que el tema siga siendo discutido.

“Este tema queda incorporado a la plataforma de nuestra central y formará parte de todas las acciones presentes y futuras, en el entendido de que estos acuerdos atentan y configuran pérdida de soberanía y patrimonio, poniendo en serio riesgo la continuidad de todos los procesos de desarrollo en materia de servicios que se han llevado adelante”, dice la declaración del Pit-Cnt.

Las razones.

A pesar de que el gobierno ha dejado claro que su intención es preservar los monopolios estatales (como la telefonía básica y la importación de combustibles) de cualquier apertura, el Pit-Cnt entiende que con el TISA se pretende liberalizar el comercio e inversiones en los servicios y expandir las “disciplinas regulatorias” en ese sector.

“Lo poco conocido, en virtud del secretismo que encierran las tratativas del TISA permite inferir que siguen el libreto empresarial de querer utilizar los acuerdos comerciales para perpetuar y tornar irreversibles las privatizaciones y promover fusiones, adquisiciones y la desregulación, asegurando un mayor control y extracción de las ganancias de las economías nacionales y la economía mundial”, dice el comunicado.

El Pit-Cnt se felicita también de haber sido partícipe de la oposición al trunco acuerdo de libre comercio entre Uruguay y Estados que se llegó a plantear durante el primer gobierno del presidente Tabaré Vázquez.

La postura del gobierno es que desde el punto de vista uruguayo es mejor estar que no estar en las conversaciones por el TISA que se desarrollan en Ginebra, Suiza, para que el país no se limite a recibir un acuerdo cerrado por otros estados.

Uruguay tiene que presentar una oferta explicitando los sectores que no planea abrir y todavía no ha dado ese paso. Fue aceptado oficialmente en las tratativas el 4 de febrero de este año. Ya en 2014 la Unión Europea le había dado formalmente la bienvenida a las conversaciones.

En principio, los sectores del transporte, las telecomunicaciones, la construcción, la venta al por menor, la ingeniería, el suministro de energía, la distribución de agua, la contabilidad, el marketing, la publicidad, el sector bancario, los seguros, los museos, la educación y los servicios fúnebre podrían ser abordados en el TISA. Sin embargo, los países pueden pedir para excluir sectores enteros y, de hecho, Estados Unidos ya dejó claro que no está dispuesto a incorporar el transporte marítimo y aéreo a la liberalización que se negociará.

Al Pit-Cnt le preocupa en particular la cláusula denominada “trinquete” que establece que una vez liberalizado un sector de actividad no hay vuelta atrás.

En el mail del 6 de febrero, el Pit-Cnt señalaba que “es ilusorio pensar que Uruguay podrá incidir mayormente en las negociaciones del TISA, menos aún cuando se le exige como condición de ingreso a las negociaciones que acepte (sin siquiera haberlos visto, estudiado y evaluado) los textos ya aprobados por los miembros actuales” de este acuerdo.

Al Pit-Cnt también le inquieta que el TISA le quite la posibilidad a los países de incrementar sus regulaciones sobre los sectores comprendidos y a su vez obliga a liberalizar nuevos rubros de actividad que puedan aparecer en el futuro. Y le preocupa que Uruguay no tenga mucho tiempo para presentar su oferta porque debe entregarla a la brevedad.

Por todos estos motivos, el Pit-Cnt quiere ser recibido por el canciller Nin Novoa y por el subsecretario José Luis Cancela. La central sindical no comenzó con buen pie su relación con el canciller a quien ha cuestionado por deslizar comentarios críticos sobre el gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Apenas asumió, Nin Novoa aclaró que quiere que el Mercosur busque acercamientos con otros bloques. Y el TISA se enmarca en esa estrategia así como las gestiones uruguayas para relanzar las conversaciones con la Unión Europea.

Hay 23 partes involucradas en las conversaciones del TISA. La Unión Europea reúne a 28 estados, con lo cual participan en las tratativas un total de 50 países. Los países que participan representan el 70% del comercio mundial de servicios. Están Australia, Canadá, Chile, Taiwán, Unión Europea, Hong Kong, Islandia, Israel, Japón, Liechtenstein, Nueva Zelanda, Noruega, Corea, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Perú, Turquía, Estados Unidos, Uruguay, Pakistán y Paraguay.

Fiscal Viana: acuerdo a  “oscuras”


El fiscal Enrique Viana presentó un petitorio para que la Justicia intime al Ministerio de Relaciones Exteriores, a que en un plazo de diez días y bajo apercibimiento, informe de los detalles de las negociaciones del gobierno para sumarse al Acuerdo de Comercio de Servicios (Trade in Services Agreement, TISA).

En su escrito, presentado el lunes 13 en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Viana afirma que este acuerdo se está negociando en forma “oscura” y que puede llevar a Uruguay a un estado “feudal”. Según este fiscal, “consentir la confidencialidad” de un acuerdo como el TISA “es reconocer de antemano su antijuridicidad, por aquello que solo se oculta lo que avergüenza o lo que daña a otros”. Y afirma que al igual que los tratados o contratos de inversión, el TISA “es una expresión más de neocolonialismo y de deconstrucción de los Estados-Nación”.

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