PARLAMENTO

En medio de polémica, se votó la ley de género

Modifica los tres códigos y “discrimina”, afirmó la oposición.

Los diputados aprobaron anoche la ley de violencia contra las mujeres. Foto: M. Bonjour
Los diputados aprobaron anoche la ley de violencia contra las mujeres. Foto: M. Bonjour

El Frente Amplio consiguió su objetivo: sancionar el proyecto de ley del gobierno sobre violencia de género contra las mujeres. En el Senado estuvo dos años, pero por la Cámara de Representantes pasó en una semana. Ese fue uno de los argumentos por los cuales la mayoría de la oposición no lo acompañó. El oficialismo tuvo el respaldo de Unidad Popular, el Partido Independiente y algunos legisladores blancos y colorados. El resultado fue de 63 a favor en 84 legisladores presentes.

Desde el Frente Amplio la mayoría de los discursos apuntaron a destacar que esta ley no solucionará las muertes de mujeres o de niños, pero que en todo caso servirá para prevenir esos crímenes.

La ley modifica el Código Penal, el del Proceso Penal recientemente actualizado, y el Código General del Proceso. Esto también retaceó algunos votos de parte de quienes consideran que el Poder Judicial tal como está presupuestalmente no puede con esta tarea.

El debate comenzó duro. El diputado colorado Ope Pasquet advirtió que "la ley debe amparar a todas las víctimas de la violencia, no solo a las mujeres", y que un informe de Unicef dio cuenta que en Uruguay hubo el año pasado 22 niños y 30 mujeres muertas. "Hay un criterio discriminatorio. Deja de regir en esta ley el viejo precepto que en caso de duda el reo es inocente (in dubio pro reo). Es un quebrantamiento de un principio básico del Código Penal. Me parece algo muy grave", sostuvo Pasquet.

Enseguida, la diputada suplente del MPP, Margarita Libschitz, afirmó que la Iglesia católica quiere "promover la identidad de género" y que eso es uno de los temas contra los que se quiere impulsar la ley.

Varios le respondieron. El nacionalista Rodrigo Goñi le contestó que "decir eso prueba que la identidad de género es un concepto vago, impreciso. Eso confirma una confusión conceptual que tiene la diputada".

Su compañera Gloria Rodríguez fue más allá. "Al decir eso se busca dividir a la sociedad. ¿Qué queremos? ¿Imponer la ideología de género porque fracasó la lucha de clases? Yo he apoyado este proyecto, pero si le agregamos el componente de ideología de género, vamos por una senda equivocada", dijo.

El dinero

Libschitz explicó que no quiso "atacar" a Rodríguez. Pero insistió en que "hay gente que intenta avasallar lo que hemos conquistado las mujeres".

Luego, otra protagonista de la sesión fue la nacionalista Graciela Bianchi. Advirtió "a los hombres que a partir de la aprobación de esta ley, todos ellos estarán en libertad condicional. Es objetivamente así", porque "depende de la discrecionalidad del juez o de la jueza que se apruebe una orden de restricción, que sabemos que no sirve para nada si no la controlamos".

Afirmó que en torno a este tema "hay mucha plata internacional que si se destinara a redes de refugios evitaríamos la muerte de muchas mujeres".

Quien también se refirió al tema fue el nacionalista Gerardo Amarilla. Indicó que "no es solución andar siempre atrás de ONG muy bien pagas y de las Naciones Unidas", porque eso lleva a que "no sea perspectiva de género sino ideología de género". El proyecto "tiene rasgos de totalitarismo, es claramente la imposición de una ideología única por y desde el Estado".

Así, la frenteamplista Cecilia Bottino respondió a la oposición que "sobre este proyecto hubo legislación comparada, hubo talleres con organizaciones sociales y jurídicas".

Este proyecto "tiene consenso", afirmó. "Continuamos conviviendo con distintas clases de violencia. Combatiendo la violencia de género combatiremos otro tipo de violencia en el país".

También el nacionalista Jaime Trobo habló de "un lobby internacional de la ideología de género", que interpreta como "aceptar el dinero de las multinacionales ideológicas por parte de un partido que cumple al pie de la letra lo que les exigen".

El "patriarcado salvaje", una figura central

Uno de los argumentos centrales de los discursos de las diputadas y diputados del Frente Amplio fue hacer foco en el concepto de "patriarcado" que supuestamente existe en la sociedad. Por ejemplo, para la diputada oficialista Stella Viel la cuestión "no es de violencia de género sino de violencia patriarcal. La violencia está naturalizada. Violencia que se da en capas altas de la sociedad y que lo resuelven a través de sus abogados y con dinero", dijo. Gabriela Perdomo, legisladora suplente, agregó que "estos son tiempos de violencia patriarcal", y que "hay responsabilidad del Estado para proteger a las mujeres".

"Dejen de hablar de patriarcado salvaje, por favor, cuando (las mujeres) hemos tenido a principios del siglo XX el divorcio por sola voluntad, cuando votamos primero en América Latina, cuando tuvimos las primeras legisladoras mujeres. ¿Me están tomando el pelo? ¿Entonces la solución es la confrontación?", preguntó la nacionalista Graciela Bianchi.

A su vez, la diputada nacionalista suplente María Conde dijo que "cuando se habla de patriarcado y de violencia de género, eso es más violencia (...) No es cierto que mejoremos la sociedad hablando de patriarcado. Tenemos que ir a los casos puntuales. Hablamos de empoderamiento y transversalidad que nadie sabe qué quiere decir", afirmó Conde. "Acá se inventan muchas palabras lindas pero hay que formar, empezar a ofrecer soluciones a las mujeres", exigió la diputada.

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