LA TRAMA AL DESNUDO

"Me equivoqué, pero no robé"

El senador Delcídio Amaral revela que Lula dirigía el esquema de corrupción de la trama Petrobras y que la presidenta Dilma Rousseff estaba al tanto.

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Lula quedó involucrado en una trama de corrupción que involucra a Petrobras. Foto: APF.

Un senador oficialista, exjefe de bancada en la Cámara, se convirtió en la pieza clave del caso Petrobras. El exintegrante del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), Delcídio Amaral, pactó con la Justicia una "colaboración premiada" que reveló por primera vez el funcionamiento de la laberíntica trama de corrupción armada desde Petrobras y cuatro de las principales constructoras del país y de Latinoamérica. Su testimonio colocó al expresidente Luiz Inácio Lula Da Silva como responsable de esa trama, que luego heredó la presidenta Dilma Rousseff. Y también reveló todas las acciones de ambos líderes para bloquear las investigaciones de la "Operación Lava Jato", dirigida por el juez federal Sergio Moro.

Testigo clave.

En una entrevista con el semanario Veja, el senador Amaral explicó que las exitosas campañas presidenciales de Rousseff en 2010 y 2014 fueron financiadas con fondos provenientes del esquema de corrupción.

Amaral era el líder del PT en el Senado y un estrecho aliado de Rousseff hasta que fue detenido en noviembre pasado por cargos de intentar sobornar a un ex ejecutivo de la petrolera estatal Petrobras a cambio de su silencio en la investigación.

El senador abandonó el partido esta semana después de haber aceptado un acuerdo de culpabilidad, uno de varios tratos ofrecidos por los fiscales para avanzar en su investigación. Luego que su testimonio fuera aceptado en términos examinados por juristas y aprobado por el Supremo Tribunal Federal, se consolidaron las pruebas contra los líderes del PT y algunos de la oposición. El testimonio de 255 fojas, documentado con fechas y horas, fue la chispa que encendió la pólvora de la actual crisis.

Los comentarios de Amaral aumentaron la presión sobre Rousseff, cuyos niveles de aprobación se han visto duramente golpeados por la peor recesión del país en décadas. La mandataria enfrenta un proceso de juicio político en el Congreso acusada de manipular las cuentas presupuestarias de Brasil.

Los llamados a la presidencia para solicitar comentarios no fueron respondidos de inmediato, mientras que un portavoz del ex presidente Lula dijo que Amaral sólo estaba tratando de obtener beneficios judiciales.

Tanto Rousseff como Lula han negado repetidamente las acusaciones. Según el senador, Lula negoció el nombramiento de los directores de Petrobras en nombre de los partidos políticos y era consciente de cómo los partidos utilizaron su influencia en la empresa para financiar las campañas a través de sobornos.

"Lula negoció directamente con los partidos el nombramiento de directores de Petrobras y sabía cómo los partidos los usaban a ellos, sobre todo en temas de financiación de las campañas", dijo Amaral a Veja.

"Dilma heredó y se benefició del esquema, que financió sus campañas políticas. Dilma también sabía todo", agregó.

El escándalo ha sumido a Brasil en una profunda crisis política mientras el país lucha contra una dura recesión económica y el virus de Zika, en medio de sus preparativos para acoger los Juegos Olímpicos en menos de cinco meses. Desde el interior de esta trama, como testigo privilegiado, Amaral contó lo ocurrido.

"Me equivoqué".

Amaral, beneficiado por el pacto con la Justicia, participó el domingo pasado del que se considera el mayor acto político de la historia con 3,5 millones de personas en las calles para protestar contra la corrupción y el gobierno de Dilma Rousseff.

Como temía ser reconocido y blanco de hostilidades de los manifestantes, Amaral improvisó un disfraz de motoquero, le pidió la Harley Davidson a su hermano y salió hacia la atestada Avenida Paulista. El senador quería expresar su rechazo al estado de cosas luego de haber prestado un testimonio que ahora es clave.

"Me equivoqué, pero no robé. No soy corrupto. Podré no ser un santo, pero tampoco un bandido", declaró Amaral al semanario Veja.

"Lula negoció directamente con las bancadas las indicaciones para dar a la dirección de Petrobras y tenía pleno conocimiento del uso que los partidos hacían de ello, principalmente en lo que tiene que con el financiamiento de las campañas. Lula comandaba el esquema", aseguró Amaral al responder la primera pregunta de la entrevista.

El senador reveló, asimismo, que la presidenta Dilma Rousseff no sólo estaba al tanto de estas acciones, sino que de hecho heredó este esquema y se benefició del mismo. "Dilma sabía todo, la diferencia es que ella fingía no tener nada que ver con el caso", puntualizó.

A la luz de estas revelaciones, Veja le pregunta al senador si tanto Lula como la presidente actuaron de consuno para interferir las investigaciones. En tal sentido Amaral señala que Lula partía del supuesto de que Dilma y el que entonces era ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, tenían un acuerdo que le permitía blindar a la mandataria y salir indemne de las investigaciones. "La condena de él (Lula) sería la redención de ella, que podría entonces posar de defensora intransigente del combate a la corrupción", explicó.

Los avances de la investigación Lava Jato comenzaron a intranquilizar cada vez más a Lula, sobre todo a partir del procesamiento de uno de los principales directores de Petrobras, Paulo Roberto Costa, al frente de la estratégica área de Abastecimiento de la petrolera estatal. Amaral cuenta cómo lo consultaba periódicamente sobre estos avances.

"(Lula) siempre alegaba que estaba preocupado con la posibilidad de que fulano o sultano fueran alcanzados por Lava Jato. Lula quería parecer solidario, pero realmente estaba cuidando de sus propios intereses", narró.

Lo cierto es que en el correr de 2015 la investigación avanzó con resultados cada vez mayores, a partir de procesamientos tanto de directivos de las empresas involucradas, como de la petrolera. En este lapso la presidenta fue cambiando de actitud y comenzó a presionar a los empresarios que habían dado dádivas para su campaña. ¿Qué la hizo cambiar de postura? "El cerco de Lava Jato al Palacio de Planalto", responde Amaral sin dudar.

Tras la homologación que recibió el testimonio por parte del Supremo Tribunal, esta pieza testimonial entra ahora de lleno en la causa que dirige el juez de Curitiba, Sergio Moro.

La causa volvió al ahora célebre juez anticorrupción a título expreso tras la resolución de un miembro del Supremo Tribunal, el juez Gilmar Mendes, que también le impidió a Lula adquirir el fuero federal. Este fallo fue apelado ayer por la Abogacía del Estado, por lo que es posible que se dilate cualquier decisión del juez Moro que, entre otras cosas, tiene en sus manos la petición de prisión preventiva de Lula que formuló la fiscalía de San Pablo.

El PT quiere el fin del impeachment a Rousseff.

n El Partido de los Trabajadores (PT) manifestó ayer que Brasil sólo podrá recobrar la estabilidad si se abandona el juicio político que busca destituir a la presidenta. El presidente del PT, Rui Falcão, afirmó que las manifestaciones del viernes a favor de Rousseff mostraron "que no hay estabilidad con los intentos de deposición del Gobierno". "La estabilidad se da con el fin del golpe, con el fin del impeachment y con los cambios en la política económica", dijo Falcão .

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