Castillo dijo que tiene necesidades pero su planteo fue devuelto

"Me ajusto, pero no pedí plasmas ni secretarias"

La reducción del gasto en cada ministerio afecta, fundamentalmente, a los responsables de cada unidad ejecutora. El director nacional de Trabajo, Juan Castillo, dijo que el "apriete de cinturón" le preocupa y complica.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
"Podría haber sido menos traumático que supiéramos de las designaciones".

"Han llegado instrucciones muy precisas para el armado de los presupuestos y la mano viene de ajuste. La Dirección Nacional de Trabajo no es el ombligo del mundo, pero tiene necesidades. Hicimos un informe muy detallado sobre lo que necesitamos en materia de contratación y capacitación de funcionarios, reacondicionamiento de las oficinas, adquisición de mobiliario, etc. Enviamos dentro del Ministerio nuestras aspiraciones, pero todo termina convertido en números y nos pidieron ajustar a la baja. Eso nos complica mucho. No pedimos plasmas ni un plantel de secretarias, tampoco tenemos un auto a disposición, pero si los funcionarios están diez o doce horas trabajando, necesitan condiciones dignas", dijo Castillo a El País. Señaló la contradicción que puede generar llevar a empresarios a las oficinas de la Dinatra para exigirles que ofrezcan buenas condiciones de trabajo a sus empleados y, al mismo tiempo, que vean que en el propio Estado "a las sillas les faltan patas, el aire acondicionado no funciona o los cables están colgando".

"La Dinatra es una parte vital del Ministerio de Trabajo. Somos noticia cuando estalla un conflicto y si no tenemos el personal formado, bien pago y entusiasmado para trabajar en locales habitables, no podemos estar a la altura de las circunstancias", afirmó. Puso como ejemplo que el viernes los funcionarios estuvieron desde las 9.30 de la mañana hasta las 12.15 de la noche negociando para llegar a un acuerdo en un conflicto.

Otros jerarcas consultados que prefirieron no ser identificados, se refirieron al ajuste del gasto en términos similares. "El temor en este tipo de ajuste es que se termine perjudicando lo que funciona bien porque hay jerarcas que no cumplen con su deber y son demasiado laxos a la hora de controlar. Como siempre, ocurren terminan pagando justos por pecadores", dijo una fuente.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)