Culminó la primera etapa de aplicación de la Ley 18.227 de asignaciones familiares por la cual se aumentó la transferencia de dinero por niño a los hogares en situación de vulnerabilidad social.
El presidente del BPS, Ernesto Murro, anunció ayer que a seis meses de su aplicación se llegó a los 272.505 beneficiarios, de los cuales 200.000 adquirieron los derechos sin trámites y 70.000 se incorporaron a través de solicitudes. En total el BPS recibió unas 94 mil solicitudes, de las cuales aprobó casi un 65%. La ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, dijo que se van a revisar esas solicitudes que no fueron aceptadas para verificar que no hubo errores al momento de evaluar la situación de esos hogares pues se toma en cuenta el ingreso, la educación y la condición sanitaria. Dijo que se trabajará para que accedan a estos beneficios los niños que aún no lo han hecho, pese a cumplir las condiciones.
Al fines de 2008 se espera que se beneficien de la aplicación de esta ley 330.000 niños y que en 2009 estas prestaciones abarquen a 500.000 niños de hogares pobres. Para los demás rige el actual sistema.