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Martínez prepara una reestructura en la IMM

Las "chacras" de poder que hay en la Intendencia de Montevideo son un desafío para Daniel Martínez. Una de ellas está en el sindicato de municipales, Adeom, de difícil relación con la administración de la saliente intendenta Ana Olivera desde 2010.

Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour
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Ana Olivera se despide de la Intendencia. Foto: Marcelo Bonjour
Ana Olivera se despide de la Intendencia. Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour
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El cardenal Daniel Sturla en la asunción de Daniel Martínez. Foto: Marcelo Bonjour
El cardenal Daniel Sturla en la asunción de Daniel Martínez. Foto: Marcelo Bonjour
El gabinete de Martínez lo escucha atentamente. Foto: Marcelo Bonjour
El gabinete de Martínez lo escucha atentamente. Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour
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Ana Olivera escucha atentamente el discurso de Martínez. Foto: Marcelo Bonjour
Ana Olivera escucha atentamente el discurso de Martínez. Foto: Marcelo Bonjour
Carolina Cosse y María Julia Muñoz, dos de las ministras en la asunción de Martínez. Foto: Marcelo Bonjour
Carolina Cosse y María Julia Muñoz, dos de las ministras en la asunción de Martínez. Foto: Marcelo Bonjour
Daniel Martínez y Ana Olivera Foto: Marcelo Bonjour
Daniel Martínez y Ana Olivera Foto: Marcelo Bonjour
Ana Olivera minutos antes de abandonar su cargo. Foto: Marcelo Bonjour
Ana Olivera minutos antes de abandonar su cargo. Foto: Marcelo Bonjour
Ana Olivera minutos antes de abandonar su cargo. Foto: Marcelo Bonjour
Ana Olivera minutos antes de abandonar su cargo. Foto: Marcelo Bonjour
María Auxiliadora Delgado en la asunción de Daniel Martínez. Foto: Marcelo Bonjour
María Auxiliadora Delgado en la asunción de Daniel Martínez. Foto: Marcelo Bonjour

Ayer, al asumir su cargo, el nuevo intendente le guiñó el ojo al sindicato, del que reconoció que está "demonizado" por la población de Montevideo debido a los "errores" que "pudo haber cometido".

"En vez de chacras, equipos", exigió Martínez, en un mensaje a las direcciones generales pero también muy especialmente para Adeom. Por eso, pidió que "se los respete por su trabajo, por su esfuerzo. Démosle la posibilidad de que estos trabajadores se sientan orgullosos de pertenecer a la Intendencia, de ser verdaderos servidores municipales". Quiere "el mejor relacionamiento" con Adeom y que ellos "sean reconocidos".

Martínez enfatizó en que como "defensor" que se considera de la negociación colectiva es partidario de tener encuentros regulares con el sindicato, pero "no para hablar de reivindicaciones", sino de "cómo vamos a seguir hacia adelante, discutir orientaciones".

Anunció que contratará una consultora para analizar la posible reestructura de funcionarios. La estructura moderna de funcionamiento de un organismo "indica que se trabaja en base a proyectos. Eso implica un cambio de cultura del sindicato. La consultora será para analizar metodológicamente cada área, qué funciona, qué no funciona. Pero no para que ellos decidan porque lo haremos nosotros. Esa es parte de la negociación con el sindicato", explicó.

Martínez tomó la posta de administrar el departamento de Montevideo luego de ganar las elecciones del domingo 10 de mayo. Sus primeras acciones de gobierno fueron nombrar al secretario general Fernando Nopitsch, y a los miembros de su gabinete donde intentó reflejar "idoneidad, trabajo en equipo, renovación generacional y equidad de género", explicó. "No quiero estrellitas", precisó.


Ana Olivera, desde 2010 al frente de la Intendencia, luego de la ceremonia de traspaso de mando asumió como subsecretaria del Ministerio de Desarrollo Social para acompañar a la ministra Marina Arismendi.

La ceremonia de asunción de Martínez fue con un atrio del Palacio Municipal repleto, adonde asistieron entre otros la esposa del presidente Tabaré Vázquez, María Auxiliadora Delgado, el arzobispo de Montevideo cardenal Daniel Sturla, y algunos de sus competidores por el sillón municipal como Lucía Topolansky (MPP) y Ricardo Rachetti (Concertación).


Entre las prioridades de su gestión, anunció alumbrado, barrido, calles y el estudio de un plan de movilidad urbana.

Pero no fijó posición sobre el precio del boleto. Apenas dijo que está fuertemente subsidiado y que "por los costos reales" podía estar costando 6 o 7 pesos más.

Para terminar la obra del suspendido proyecto del Antel Arena, "difícil que haya dinero", se atajó el nuevo intendente de Montevideo.

Desayuno con los nietos y 35 minutos de pedal por la ciudad.


A juzgar por las acciones, el día empezó ayer como cualquier otro para Daniel Martínez: preparando el desayuno para sus tres nietos con los que hasta fin de año comparte casa en el Puertito del Buceo. Pero el estado de ánimo estaba empachado por el regocijo de saber que por fin era el día de llegar al lugar en el que quería estar.

A las nueve en punto se ató unas cintas en la cabeza, se calzó el casco y salió del garaje acarreando su bicicleta.

Martínez decidió ir a su asunción como intendente de Montevideo en ese medio de transporte porque lo usa frecuentemente y pretende, en su nuevo rol, impulsar el uso de las bicisendas.

Después de dar una breve nota, en la que sus asesores no querían que hablara de política, salió acompañado de un puñado de periodistas, conductores de televisión, funcionarios municipales e integrantes de distintas organizaciones como la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular.

Varias personas se acercaron a saludarlo al cordón de la vereda y otros miraban sorprendidos hasta que reconocían quién lideraba el pelotón. "¡Vamos Daniel, suerte!", gritó una mujer y colocó sus dedos en forma de V. Él levantó la mano para saludarla, al igual que a todos los que gritaron o tocaron bocina. "Arriba, vamo", respondía.

Los temas fueron variados durante los 35 minutos que duró el viaje en dos ruedas. "Mirá acá también te quieren", le dijo en tono jocoso una "ciclista" ante los saludos que recibió en Pocitos. "Es que en varios circuitos de acá gané", respondió Martínez con orgullo, aunque reconoció que su principal logro fue ganar en La Teja, barrio con el que tiene un vínculo sentimental.

"Estuve 14 años en la refinería de Ancap, conozco mucha gente, soy Danielito ahí", contó.

Los encargados de agitar el tránsito con bocinas fueron algunos integrantes de su gabinete, como la directora de Desarrollo Social, Fabiana Goyeneche, que acompañó el recorrido desde un auto.

"Daniel estás hecho un pibe", le grito el hasta ayer alcalde del municipio CH, Hugo Medici, que lo esperó en la esquina de Bulevar Artigas y Bulevar España.

Con algunas gotas de sudor corriendo por el rostro aunque en buen estado físico, Martínez llegó a la explanada municipal. Después de una ducha y cambio de ropa reapareció, pero esta vez en pose de intendente.

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