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El martes desalojarán de un predio municipal a 35 familias

Si los ocupantes del asentamiento se resisten habrá más procesados.

Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: Marcelo Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: M. Bonjour
Asentamiento Parque Guaraní. Foto: M. Bonjour

En una sola frase es posible sintetizar el clima reinante en la tarde de ayer en el asentamiento cercano al complejo de viviendas del Parque Guaraní. "Nos enjuician por defender un lugar en donde poder vivir con nuestros hijos".

Es lo que dicen los ocupantes de casas precarias y carpas que tienen plazo hasta el martes al mediodía para desalojar el predio perteneciente en su mayor extensión a la Intendencia de Montevideo, quien realizó la denuncia ante la Justicia contra 35 familias que tienen a su cargo a casi 90 niños.

Eso derivó el pasado viernes en el procesamiento de ocho personas por el delito de usurpación, en un caso con prisión porque el joven tenía un antecedente penal, según lo determinó la jueza Ana Margarita Salterain Gutiérrez.

"Él estaba luchando para una casa para el hijo y quedó preso por decir que no se retiraba", declaró a El País uno de los ocupantes del predio.

La esposa del procesado con prisión comentó que estaban confiados de que les iban a dar una solución pero ahora terminó preso. "No quiero ni hablar".

Plazos.

Hace casi un año y medio que nació el asentamiento y sus ocupantes fueron intimados varias veces a retirarse del terreno. Pero hasta ahora no han tomado conocimiento de un plan de contingencia oficial, como ser un seguro y próximo realojo de las familias. Está claro también que no tienen quién los guíe.

Los ocupantes subrayaron que cuando el problema surgió, hace un año, hablaron con Daniel Espósito, el director de la división Tierras y Hábitat de la comuna. Les prometió una solución a través del Mides pero nada se consagró, ni hubo otra entrevista.

Por contactos con gente que habita en un barrio vecino llamado La Quinta, la única expectativa que mantienen es la mudanza al barrio 24 de Junio, en donde residen 7 familias y habría espacio para 30. Interesados en acceder a esa solución solicitan una prórroga de por lo menos 30 días antes del desalojo forzado. "Pero nos dicen que no hay más plazo porque hace un año que nos llegó el papel del desalojo", explicó una de las ocupantes.

En el fogón.

Al llegar este cronista al asentamiento, de inmediato se armó una especie de foro al borde de la cañada cercana y de un tanque con leños encendidos para mitigar el frío. Los testimonios de jóvenes y mayores, hombres y mujeres, se sumaron uno tras otro apenas quedaba planteada una pregunta. (Ver aparte).

El testimonio de los habitantes del asentamiento recuerda que, a las 9:00 de la mañana del viernes, cinco policías en moto cercaron el lugar. Después, algún integrante de cada casa debió ir detenido al juzgado, incluso con niños. Una de las madres que terminó en los tribunales narró su experiencia.

"Recién a las ocho de la noche les dieron a los niños una taza de leche, un paquete de galletitas y una botella de agua. Lloraban del hambre".

DESDE LAS ENTRAÑAS.

Dispuestos a pagar por un realojo.

"Todas las familias que están acá tienen hijos, trabajan, y nos tratan como si fuésemos delincuentes. El año pasado nos dijeron que fuéramos al Ministerio de Vivienda y al Mides. Llevamos los papeles y no pasó nada".

"La solución que me dan a través del Mides es un refugio, y eso separa a la familia: hombres por un lado y mujeres y niños por otro".

"Acá el que no labura en algo fijo sale a cortar pasto, algunos hacemos feria o estamos en una empresa de limpieza, pero con lo que ganamos ($ 10.000) no podemos hacer un depósito para alquilar".

"¿A quién le parece que en tres días podemos desarmar los ranchitos? ¿Y a dónde llevamos las cosas? Nos dicen que si no tenemos un lugar van al depósito de la Intendencia y capaz que al mes termina todo en la Usina 5 de Felipe Cardoso. Queremos que nos den 30 días".

"Los chiquilines ya no van a poder ir a la escuela que es nueva, muy cerca. Ahí estaban muy bien".

"Haciendo bolo no logramos nada", afirma Angela, refiriéndose a que no tienen voluntad de armar lío. "Queremos un realojo, estamos dispuestos a pagar, en cualquier parte".

"Hay gente de otros lados que pasa por acá y se manda sus macanas; por ellos pagamos nosotros. pero hasta un comisario de la 16 nos dijo que desde que estamos nosotros hay más seguridad".

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