Mientras decenas de miles de personas marchaban el sábado en contra de una guerra en Irak en varias ciudades brasileñas, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva trataba de unificar a las naciones sudamericanas a fin de llegar a una posición común en contra de acciones bélicas encabezadas por Estados Unidos.
Más de 10.000 personas marcharon por las calles de Rio de Janeiro, estimaron los organizadores. En cambio, la policía dijo que fueron 1.500. Entre la muchedumbre había personas ondeando banderas palestinas y brasileñas. Los manifestantes soportaron temperaturas de hasta 32 grados centígrados bajo ritmo de samba.
En Sao Paulo, unas 3.000 personas marcharon por la Avenida Paulista hasta el sureño parque de Ibirapuera. Los organizadores señalan que unas 20.000 personas participaron.
También hubo protestas en la capital, Brasilia, y en otras 15 ciudades del país.
El viernes, Silva habló por teléfono con los presidentes de Argentina, Chile y Ecuador, en un intento por congregar a todas las naciones sudamericanas hacia un esfuerzo común para evitar una guerra en Irak, dijo el viernes por la noche el vocero presidencial Andre Singer en Brasilia. Silva planea organizar una cumbre en las próximas semanas.
Singer no dijo cuando o donde se celebraría la cumbre. Dijo que una guerra podría acelerar una recesión económica, incrementar el precio de crudo y provocar una caída de las monedas locales.
EN ARGENTINA
Miles de argentinos marcharon el sábado por las calles de Buenos Aires bajo una intensa llovizna para rechazar una guerra entre Estados Unidos e Irak.
Cargando banderas, carteles y paraguas multicolores, unas 8.000 personas recorrieron el camino desde el elegante barrio de Recoleta hacia la embajada de Estados Unidos bajo la consigna "No a la guerra, sí a la paz".
"No hay lluvia, no hay frío en Europa, no hay nada que pueda detener este reclamo... hay que impedir la muerte de jóvenes, niños y mujeres", dijo una señora a la televisión mientras se cubría con su paraguas.
La marcha estuvo encabezada por mujeres, entre las que se encontraban las Madres de Plaza de Mayo, que llevaban un inmenso cartel con la leyenda "No a la guerra contra Irak".
De la protesta, organizada por el grupo ecologista Greenpeace, participaron la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Amnesty Argentina, la izquierdista Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y distintas organizaciones no gubernamentales, partidos políticos y grupos religiosos de todos los credos.
AP