"Todo lo que sale por televisión es mentira. La gente que me conoce sabe bien que todo lo están inventando porque no tienen más noticias", afirmó ante la prensa la madre de Candela Rodríguez, la niña de 11 años hallada muerta en Buenos Aires tras nueve días de estar desaparecida de su casa.
Carola Labrador desvinculó así las hipótesis de la fiscalía que, si bien "no tienen elementos firmes", apuntan a bandas vinculadas al narcotráfico y a "grupos" relacionados con la piratería del asfalto, causa por la que fue detenido el padre de Candela (ver nota relacionada). "Mi marido no tiene nada que ver", aseguró Labrador.
"Si hubiera sabido quién la tenía, hubiera sido la primera en ir a buscar a mi hija", aseveró.
Para la madre de la niña asesinada por asfixia, los secuestradores "mataron a Candela porque se asustaron. No pensaron que yo iba a hacer tanto".
"No voy a bajar los brazos, ahora van a aparecer los que mataron a mi hija (…) No voy a parar hasta que me traigan al verdadero culpable", dijo.
Al ser consultada sobre si recibió llamados extorsivos horas antes de reconocer el cuerpo de su hija sin vida, Labrador se limitó a contestar: "Yo atendí algunos llamados y otros no".
En tanto, la madre de Candela sostuvo que el funeral de su hija, realizado ayer en el cementerio parque Municipal de Hurlingham, "fue una locura". "No la pude enterrar tranquila. No me dejaron enterrar a mi hija. Me volvieron loca", dijo.