La Columna de Pepepreguntón

¿Y la Ley?

Las leyes, me enseñaron cuando iba a la escuela, fueron hechas para cumplirse. Por eso a veces pienso que en lugar de seguir generando constantemente nuevas leyes, las autoridades deberían comenzar por hacer cumplir las que ya existen.

¿Estoy pidiendo demasiado? La normativa vigente determina que para cortar una calle, ya sea para hacer un acto político, una movilización gremial o un baile, hay que solicitar y obtener una autorización. ¿Por qué no se hace cumplir esa norma? ¿Quién decidió que cualquiera pueda cortar una calle o una ruta durante media hora o dos días, y que no le pase nada? ¿Cuándo se resolvió que no se exigiría el cumplimiento de esa norma, que nunca fue derogada? ¿En qué momento Uruguay decidió que el derecho de alguien de manifestarse cortando una calle es de superior jerarquía que el de las personas con derecho a circular libremente para ir a trabajar o estudiar, o simplemente para moverse por la ciudad o el país?

Un decreto del gobierno de José Mujica determina que está prohibido ocupar un edificio público. Pero se ocupa el Codicen un día, un hospital la semana siguiente, el Mides después. ¿Qué deben hacer las autoridades? Hacer cumplir esa norma. ¿Quién debe solicitar el desalojo de los ocupantes? El máximo jerarca de esa repartición. ¿Lo hizo la ministra Arismendi en el caso del Mides? No. Pasó la noche en el edificio ocupado. Prefirió saltearse la ley. ¿Le pasó algo? Nada. Como el director del hospital Pasteur, que tampoco pidió el desalojo de los ocupantes. ¿No están omisos en los deberes inherentes a sus cargos? Sí. ¿Alguien les llama a responsabilidad? Nadie.

¿Cómo pretende el sistema político que los ciudadanos entiendan que deben respetar las normas si ellos se empeñan en mostrar que la pasan mucho mejor pasando por encima de ellas y pisoteándolas?

¿Qué autoridad moral tiene un funcionario que no cumple con sus deberes y no hace cumplir la ley para pedirle a sus funcionarios y a la ciudadanía que sí lo haga? Y ya que estamos, ¿por qué el Estado decreta que no se puedan ocupar los edificios públicos y ese mismo Estado considera que la ocupación de una empresa es una extensión legítima del derecho de huelga? ¿Por qué unos pueden ocupar y otros no? ¿Y por qué unos deben soportar una ocupación y otros pueden sacar, si quieren en el acto, a quienes ocupan?

¿Hay alguna muestra más acabada de la concepción que tenemos los uruguayos de lo público y lo privado que esta diferencia expresa que se hace entre el derecho que existe a ocupar una empresa privada y la prohibición que se ha dispuesto de cualquier ocupación a un edificio público?

¿Nos detenemos los uruguayos a pensar en estas cosas o es que ya nos hemos acostumbrado a ellas, y por anormales que sean ya las consideramos naturales y de rutina? ¿No se entiende acaso que, gobierne quien gobierne, las leyes se han hecho para cumplirse y que los derechos de todos deben ser amparados conforme a lo que indican las normas? ¿Dónde iremos a parar si no entendemos, de una vez, algo tan simple? - [email protected]

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