El ministro de Ganadería, José Mujica, lanzó ayer desde Villa Soriano una amenaza a los estancieros, al afirmar que se deberá respetar los derechos de los trabajadores rurales. "Las ocho horas entran en las tranqueras de las estancias o entran", afirmó el dirigente tupamaro en la sesión pública del Consejo de Ministros.
La precisión del titular de Ganadería surgió ante los reclamos de los habitantes del departamento de Soriano, tendente a que el gobierno instrumente las medidas necesarias, para que se cumpla con lo acordado en los Consejos de Salarios.
"Acá no se cumplen las leyes laborales. Lo que más nos preocupa es la gente del campo que no tiene derecho a enterarse de sus derechos", advirtió uno de los participantes de la reunión.
Mujica admitió que en algunas ramas de la actividad rural se cumple con las ocho horas de trabajo, pero que el problema se plantea en "las estancias".
El tema laboral fue reiteradamente planteado por distintos participantes, quienes también reclamaron al ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, que se incrementen las inspecciones de la cartera en el departamento para corroborar las condiciones de trabajo de sus habitantes.
El aumento a las jubilaciones, fue otro de los temas propuestos por los asistentes a la localidad.
Entretanto, algunos de los concurrentes cuestionaron el Plan de Emergencia y la propusieron a la ministra de Desarrollo Social, que en lugar de pagar el ingreso ciudadano, se elimine el Impuesto al Valor Agregado de las facturas públicas y se aumenten los montos de las asignaciones familiares.
CORRALITO. En otro orden, habitantes de la antigua localidad interrogaron al ministro de Economía, Danilo Astori, respecto a si quienes adquirieron el ingenio Arinsa regularizaron sus pagos al Banco República. Exigieron que si no se encuentran el día, el predio debería pasar a los habitantes de Soriano.
Otra participante, le recordó al presidente Tabaré Vázquez que cuando no había accedido al gobierno había planteado la necesidad de que se reintegrara el dinero reprogramado en 2002 y le pidió que le devolvieran su dinero.
Vázquez cedió la palabra a Astori, quien le explicó que no habrá modificaciones al régimen establecido. Por su parte, una representante de Dolores solicitó la instrumentación de medidas para que los jóvenes "no se vayan" del departamento y del país.