FEDERICO CASTILLLO
El precandidato nacionalista, Luis Alberto Lacalle, visitó ayer el barrio 40 Semanas. Habló de inseguridad, pidió respeto para todos los partidos y bregó por dejar atrás "épocas intolerantes" de la dictadura. Durante el discurso soportó algún insulto.
"Es un barrio complicado, pero tenemos que estar en todos lados", comentó un militante de Unidad Nacional (UNA), minutos antes que el líder blanco arribara al 40 Semanas para inaugurar un club partidario de la lista 333 de Francisco Gallinal y Verónica Alonso.
Del tendido eléctrico situado frente al flamante comité colgaban unos cuantos championes que anuncian que en la zona hay "bocas" de pasta base. En una vereda de pasto, al borde de una cuneta, se ubicaron decenas de sillas blancas para que los vecinos se sentaran a escuchar a Lacalle. A pocos metros, un caballo suelto trataba de pastar en un basural.
Algunos militantes nacionalistas, que aguardaban afuera de sus autos la llegada del ex presidente, eran mirados de reojo por un grupo de muchachos del barrio. Éstos les pidieron monedas, les preguntaron cuánto faltaba para que llegara Lacalle y también se sentaron a esperarlo bajo el fuerte sol de la tarde. La situación era seguida de cerca por un patrullero policial ubicado sobre la calle Behring, frente al local.
Pocos minutos después de las 15.00, Lacalle bajó de una camioneta blanca. Se escuchó algún aplauso, pero también insultos de algunos jóvenes que trataban de esconderse tras un árbol en una especie de callejón pegado al comité.
El precandidato blanco, con paso firme, fue directo al lugar donde el recibimiento fue hostil. "Buenas tardes", les dijo. En ese momento cayeron un par de piedras que rebotaron en el piso cerca del ex mandatario, que ni se inmutó.
Siguió saludando a quien se encontraba a su paso. Una mujer, sentada a la sombra de un árbol, le reclamó con tono displicente que entrara al barrio "a ver cómo vive la gente".
"Está bien, ya hemos venido varias veces", le contestó el ex presidente.
tolerancia. Lacalle habló sin micrófono, yendo de un lado a otro para que todos lo escucharan. La agresividad mostrada por algunos locales, marcó su discurso. Habló de "lo lindo" que es la "capacidad de convivencia" entre la gente que piensa distinto y recordó un acto en La Teja, en las elecciones pasadas, cuando un comité del Frente Amplio cerró por unas horas sus puertas para que el encuentro de los blancos se desarrollará con normalidad.
"Es importante que eso siga vigente. Es más importante eso que entrar en la radicalidad y la grosería", afirmó.
Explicó que cuando se ingresa en ese terreno, se vuelve a la época de la dictadura. "Parece que hay algunos que no se acuerdan o no quieren entender", dijo. Subrayó que cualquier comité partidario tiene que ser respetado, "y si no es respetado que se sepa, porque quiere decir que volvemos al tiempo en que tú eres bueno o tú eres malo, según el gobierno". No terminó de decir esa frase- que arrancó aplausos- cuando se escuchó desde lejos un grito a favor del candidato frenteamplista José Mujica.
En otro pasaje de su discurso, Lacalle habló sobre la inseguridad e insistió en bajar la edad de imputabilidad como un recurso más para frenar la escalada de violencia. Dijo que a los menores infractores los quiere "sacar buenos" en los institutos especializados. "Me animo a sacarlos buenos hasta a los que son más malos", desafió el ex presidente.
Al redondear su oratoria, el líder de UNA volvió a hablar de tolerancia en épocas de elecciones. Miró a Jenny, una veterana militante a cargo del comité en el barrio, y le dijo que esperaba no enterarse de posibles amenazas en su contra. "Aquí somos todos iguales", remató.
Parlasur: "Día de luto para independencia"
El precandidato blanco, Luis Alberto Lacalle, fustigó ayer la nueva integración del Parlamento del Mercosur (Parlasur), que pasó a tener mayoría de diputados de Argentina y Brasil (69 entre ambos países) en desmedro de Uruguay y Paraguay (36).
"Hemos dado un paso atrás en la independencia del país, y tendrán los parlamentarios del Mercosur que dar la explicación concluyente de por qué se hizo eso sin base constitucional, sin base legal", afirmó.
"Nos parece un día de luto para la independencia nacional", agregó. Señaló que el Parlasur es "inútil" y se comprometió a hacer "todo lo posible para borrar esta página negra de la historia de la independencia nacional".