LAS ÚLTIMAS HORAS DEL HOMICIDA

Kiki se fue a bailar después de asesinar a la cajera del súper

Dos jóvenes que ayudaron al "Kiki" a esconderse están en prisión domiciliaria.

Christian Pastorino, alias "Kiki", es sospechoso por el crimen de Tres Ombúes. Foto: Unicom.
Christian Pastorino, alias "Kiki". Foto: Unicom.

Un joven de 19 años de edad, sin antecedentes judiciales, deberá permanecer 90 días bajo arresto domiciliario mientras se dilucida el grado de asistencia que le prestó a Cristian "Kiki" Pastorino. La imputación es por "encubrimiento". Así lo resolvió la Justicia ante el pedido del fiscal de Homicidios, Juan Gómez.

El imputado dijo que actuó porque fue "amenazado de muerte" por el criminal de 21 años de edad. Aseguró que Pastorino le dijo que lo iba a matar a él y a su familia si no lo ayudaba. Sin embargo, la Fiscalía no le creyó y el juez estuvo de acuerdo. Gómez indicó que su versión no tenía lógica.

Ayer, durante la formalización del imputado, el fiscal aportó información fundamental sobre las últimas horas del criminal, tras cometer el asalto del sábado al comercio Súper Vero donde fue asesinada de un disparo la joven cajera Florencia Cabrera y un guardia resultó herido de gravedad.

Fue en ese momento en que se conoció el informe de las pericias de balística que realizó la Policía Científica que prueban que el homicida utilizó para eliminarse el mismo revólver con el que mató a la cajera e hirió al guardia. La Policía incautó tres revólveres calibre 32 en la vivienda en que se localizó al delincuente.

También quedó demostrado que en todo momento el "Kiki" operó de forma aislada y que no pertenecía a una banda, como se manejó en su momento.

La investigación pudo demostrar que tras el asalto, el "Kiki" estuvo en un baile hasta la hora 4.00 del pasado domingo.

El evento había sido convocado por las redes sociales y tuvo lugar en las cercanías de Villa García, según confirmaron al fiscal los oficiales a cargo de la investigación. Allí, testigos aseguran haber visto al criminal bebiendo y bailando toda la noche.

En horas de la tarde, el doble asesino se conectó con el joven que fue formalizado en el día de ayer. Se trata de un estudiante de peluquería que varias veces le cortó el pelo al Kiki. Ambos frecuentaban la misma plaza pero no eran amigos.

El abogado del imputado aseguró a la salida de la audiencia que su defendido sabía que el "Kiki" había asaltado un supermercado porque el tema "ya estaba en los medios y las redes" cuando se cruzaron en una plaza.

Según su relato, el asesino le dijo: "Me tenés que hacer el favor, sacame de acá, sabés que estoy jugado, no tengo nada que perder". Mi defendido le dijo que no y el otro ("Kiki") le respondió que si no lo hacía lo mataría a él y a su familia", contó el letrado.

Armado, el "Kiki" acompañó al joven hasta su casa para pedir la llave del rancho de un campo familiar. Se encontraron con la madre del imputado quien sospechó de la situación pero al ver la insistencia de su hijo accedió a entregar la llave, según el abogado.

Al campo.

Juntos se fueron en moto hasta el pequeño establecimiento ubicado en un camino vecinal que queda a 12 kilómetros de la Ruta 8, dentro de Lavalleja y cerca de Solís de Mataojo.

Se trata de un predio que pertenece a la familia del ahora imputado. Hay una pequeña construcción. La Policía Científica estuvo el miércoles revisando el lugar en presencia de la madre del joven. En ese lugar acamparon y pasaron hasta el día siguiente.

"Es una zona rural de muy difícil acceso para llegar", dijo explicó Gómez.

Ambos vuelven al área metropolitana el día lunes a eso de la hora 10.30. En ese momento, el imputado regresó a la casa de su madre y el criminal tomó contacto con el menor que le aportaría la casa donde más tarde fue localizado por la Policía y se terminó disparando en la cabeza.

Se trata de una humilde vivienda de madera y chapas ubicada en el asentamiento "Don Márquez", lindero con "El Monarca", muy cerca del límite entre Montevideo y Canelones.

"La casa estaba siendo cuidada por un muchacho, el menor se la pidió para quedarse con una novia", explicó Gómez a El País.

De acuerdo a la versión del fiscal, el menor operó todo el tiempo como un "centinela". "Lavaba su ropa, la colgaba. De hecho, las prendas que se incautan aparecen en las imágenes que se bajaron de Facebook. Observaba si venía alguien, cuando llega la Policía trata de huir", dijo Gómez.

La Fiscalía de Homicidios compartió con su par de Adolescentes la información que manejaba sobre el menor y el caso quedó en manos de la fiscal Graciela Perazza.

Por su parte, el Juzgado de Adolescentes resolvió que estuviera 60 días de arresto domiciliario, con la posibilidad de salir a estudiar acompañado de un adulto, según Subrayado.

Ahora la investigación del fiscal Gómez se ocupará de evaluar los tres celulares incautados.

"Es para ver cómo fue que se comunicaron. Eso lleva más tiempo de lo que uno desea. Todo lo que decimos lo afirmamos con pruebas, no hacemos especulaciones", afirmó Gómez. "Falta ajustar algunos detalles con respecto a las horas. Hay que ver las cámaras del peaje", dijo el fiscal.

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