ARTIGAS | JAVIER BERTALOT
La justicia de Bella Unión procedió sorpresivamente en la tarde de la Navidad a desalojar la planta de Green Frozen que se encontraba ocupada desde el 6 de diciembre pasado.
Unos veinte funcionarios de los 134 que allí trabajan habían procedido a ocupar la planta en protesta porque la empresa había decidido enviar a seguro de paro a unos 70 trabajadores.
El sindicato habían alertado que no levantarían la medida hasta que se reintegrara a los cesados.
La empresa dijo que no era así y que había enviado a seguro de paro a unos treinta trabajadores debido a que se estaba al final de la zafra.
Daniel Silveira, gerente de la planta, dijo que como consecuencia de la medida se habían tirado unos 50.000 kilos de morrón, y se ponía en peligro negocios pactados con Francia entre otros países de Europa. Agregó que las pérdidas han sido muy importantes aunque sin atreverse a manejar una cifra concreta.
Los no ocupantes habían presentado un recurso ante la Justicia para que se procediera a desalojar la planta porque veían vulnerado su derecho a trabajar.
En ese contexto, el martes pasado la sede de Bella Unión otorgó 48 horas de plazo para desalojar, acogiendo el recurso presentado.
El jueves por la tarde (sobre la hora 15) se cumplió el plazo por lo que el juez subrogante Marcelo Souto, acompañado por efectivos policiales se presentó en la planta de la empresa a notificar a los ocupantes que debían desalojar, lo que se hizo de inmediato y en forma pacífica.
La desocupación de la planta de Green Frozen ya fue analizada por el Pit-Cnt. El dirigente del Secretariado de la central obrera, Marcelo Abdala, cuestionó que la Justicia hiciera lugar al recurso de amparo presentado.
"El problema es que la Justicia está resolviendo no a favor de los trabajadores sino a favor de los empresarios", señaló el representante del sindicato metalúrgico (Untmra).
En tanto, desde ayer la planta volvió a funcionar en el procesamiento de productos hortícolas congelados para la venta.