PURIM, EL "CARNAVAL HEBREO"

Los judíos celebraron su fiesta más alegre

Se disfrazaron, comieron y bebieron recordando la salvación del pueblo judío en la época del imperio Persa.

Disfrazados de payasos, superhéroes, princesas y con pelucas, adultos, jóvenes y niños disfrutaron del "Carnaval judío". Foto: Fernando Ponzetto
Disfrazados de payasos, superhéroes, princesas y con pelucas, adultos, jóvenes y niños disfrutaron del "Carnaval judío". Foto: Fernando Ponzetto

La zona de Rivera y Julio César, a pocas cuadras del Zoológico de Villa Dolores, se revolucionó en la tarde del miércoles. Niñas y niños disfrazados de princesas, superhéroes y dinosaurios ingresaban junto a los adultos —que en algunos casos también llegaron disfrazados o con pelucas— al Hotel Regency Way. Cuatro guardias de seguridad controlaban el acceso al establecimiento.

La razón del intenso movimiento era que en uno de los salones se iba a celebrar la fiesta de Purim, la más alegre de la colectividad, comúnmente conocida como "el Carnaval Judío", que recuerda la salvación del pueblo hebreo bajo el dominio de los persas en la época del rey Asuero (Ajashverosh, 450 a.C.). La historia está recogida en un pergamino (el Libro de Ester) y cuenta cómo la Reina Ester —que era judía— y su tío Mordecai salvaron a su pueblo de la aniquilación ordenada por Amán (Haman), primer ministro del rey persa.

La lectura de esos acontecimientos se realizó ayer frente a más de 500 personas y estuvo a cargo del rabino Max Godet. Fue el único acto religioso de esa noche, el resto fue baile, comida y bebidas sin alcohol (y de las otras).

Se realizó en el Hotel Regency Way de Montevideo. Foto: F. Ponzetto
Se realizó en el Hotel Regency Way de Montevideo. Foto: F. Ponzetto

Para hacer más entretenida la instancia de lectura del pergamino —que duró cerca de 30 minutos y se realizó en hebreo— los organizadores colocaron dos pantallas gigantes en el salón donde además de ir transcribiendo el texto de la historia, se proyectaba un video de personas disfrazadas que representaban, de una forma humorística, ese acontecimiento histórico.

"Lo que el texto y la historia nos recuerda es la fortaleza de los valores y la fuerza de la mujer para detener lo que iba a ser la eliminación del pueblo judío en Persia", explicó el Daniel Dolinsky, rabino de la Nueva Congregación Israelita.

Orejas.

En esa festividad tienen la costumbre de disfrazarse "como forma de mostrar que no importa la fachada exterior ni el aspecto físico sino lo que las personas son por dentro y los valores que tienen", dijo.

Otra de las tradiciones durante de esta fiesta —que tuvo como plato principal el falafel— es cocinar unas empanaditas dulces que se denominan "orejas de Amán".

"Es como comerte un pedazo del malvado, una manera de decir que el mal fue derrotado y que triunfó el bien", dijo Dolinsky. Otra tradición es repartir regalos a los más necesitados. "Es una forma de marcar que es una festividad de valores. Cada uno lo entrega a quien quiera; lo importante es hacerlo, no hay una pauta a seguir", explicó.

Durante la fiesta los asistentes comieron falafel, bailaron al ritmo de la música hebrea y bebieron alcohol. Los más jóvenes aprovecharon la cabina fotográfica que había en el lugar para entrar en grupo a sacarse fotos. Los niños, por su parte, tenían un lugar especial en el que podían jugar o hacer dibujos, y además comer pop, algodón de azúcar, frutas y jugo.

Historia.

La historia se remonta a poco más de 2.500 años cuando el rey Asuero fue convencido por su primer ministro Amán de que había que matar a los judíos de Persia. Su esposa, Ester —que había sido elegida luego de un concurso de belleza y que era judía aunque su esposo lo desconocía— se enteró de la maniobra del primer ministro y decidió confrontar al rey, aun sabiendo que eso le podría costar su muerte.

Luego de hablar con su esposa, y al darse cuenta de que Ester y su pueblo iban a ser asesinados, el rey decidió dar muerte al primer ministro Amán y frenar así la matanza de los judíos.

"La mujer que había sido elegida solo por la belleza es además una mujer de valores que salva a su pueblo", concluyó Dolinsky.

Disfraces y pasteles.

Disfrazados de payasos, princesas y superhéroes, adultos, jóvenes y niños disfrutaron del "Carnaval judío" que se realizó en el Hotel Regency Way de Montevideo. Durante el evento comieron las "orejas de Amán", unas empanadas dulces.

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