ESTE MIÉRCOLES

"Vos no sabés quién soy yo": imputaron a exedil de Durazno y deberá cumplir prisión preventiva

Se trata del exedil del PN que en la mañana de ayer protagonizó un incidente en el Corralón Municipal, que se inició cuando quiso que los funcionarios cargaran combustible en su auto particular.

Ciudad de Durazno. Foto: Archivo El País
Ciudad de Durazno. Foto: Archivo El País

La Fiscalía de Durazno de 2° turno imputó este miércoles por violencia privada, lesiones personales, daño agravado, agravio a la autoridad policial y violencia privada agravada al exedil del Partido Nacional de Durazno que en la mañana de ayer protagonizó un incidente en el Corralón Municipal, que se inició cuando quiso que los funcionarios cargaran combustible en su auto particular.

El hombre deberá cumplir 120 días de prisión preventiva mientras continúa la investigación, indicó la Fiscalía General de la Nación, que también divulgó el dictamen fiscal en el que se detalla qué ocurrió el martes en el Corralón Municipal y también dos días antes, cuando el ahora imputado estuvo involucrado en otro hecho de violencia.

El exedil llegó ayer al Corralón Municipal sobre las 9:40 de la mañana, “alegando su condición de edil”, y pidió hablar con uno de los trabajadores. “Cuando este llegó, el imputado se le fue encima a los gritos exigiéndole que le ponga nafta en su vehículo particular, invocando que era por orden directa del intendente, alegando que tenía que ir a Maldonado por unos uniformes”, se indica. El funcionario en cuestión –encargado de despachar el combustible- le dijo que “no podía acceder a su solicitud sin tener orden directa del intendente o del director de obras”, lo que despertó el enojo del imputado, quien amenazó con golpearlo si no le daba el combustible.

El trabajador elevó el pedido del exedil a sus superiores, quienes le dijeron que no despachara la nafta. Esto provocó que el imputado le lanzara un golpe de puño, que logró evitar. Más funcionarios llegaron hasta el lugar. El exedil comenzó a arrojar objetos que estaban en el depósito, primero al suelo y después contra los funcionarios. Cuando uno de ellos empezó a filmar lo que estaba pasando, el exedil le dijo que dejara de hacerlo o lo “mataría”. Tras eso, “el imputado se le fue encima, logró tirarle el celular al piso y cuando R (el trabajador que filmaba) se agachó para recogerlo este lo agarró de los pelos, lo revolcó y lo golpeó, generándole lesiones, por las que R realizó la correspondiente instancia”.

“El imputado continuó amenazando a los allí presentes, con que si no le cargaban nafta los iba a matar y rompería todo, constatándose esa situación en el video que filmó una de las víctimas”, se detalla en el dictamen fiscal. 

Cuando dos funcionarios policiales llegaron hasta el lugar, el imputado también los agredió. “Trataron de calmarlo pero fue imposible, incluso arremetió contra el funcionario policial C empujándolo con fuerza hacia atrás y amenazándolo, manifestando a todos los presentes que ‘estaban allí de funcionarios gracias a él’, asimismo luego se dirigió al funcionario policial C y le manifestó ‘vos no sabés quién soy yo’, amenazándolo con que lo iba a golpear, siendo detenido a la hora 10:40”, se indica.

Cuando era reducido por los agentes, le dijo a uno de los trabajadores que “sabía quién era, dónde vivía y que lo iba a ir a buscar”.

Además, cuando el exedil era trasladado a una emergencia médica local “amenazó al funcionario policial C, nuevamente, manifestándole que ‘le iba a morder la nariz y se iba a desacatar si no le sacaba las esposas’, agregándole que ‘le sacara las esposas así peleaban’, y que ‘si no le sacaba las esposas se iba a arrancar un dedo’, hecho que quedó registrado en la cámara Go Pro de la Policía”.

Dos días antes, en la noche del 7 de febrero, el imputado fue a un carro de comida y pidió al dueño del comercio que le prestara un equipo de música. De manera reticente, se lo dio.

“Al día siguiente atento a que no le había devuelto el objeto, la víctima le escribió un mensaje para que se lo devolviera, dado que lo necesitaba. Sin embargo ese mismo día en horas de la noche próximo a las 20 horas, se apersonó el imputado en el carro de comidas sin el equipo de música, por lo que comenzaron a discutir. P (el imputado) se retiró y volvió pasadas las 21 horas con otra persona y el equipo de música, manifestándole que estaba armado y exigiéndole comida”, se detalla. Le ofreció un plato del guiso que estaba comiendo, y el imputado se fue.

“Próximo a las 02:00 de la madrugada, la victima, quien se encontraba durmiendo en el interior de su vehículo, sintió ladrar a la perra por lo que se despertó y vio al imputado P con otro muchacho, quien le solicitó comida nuevamente y le exigió que le abriera el carro para atenderlo, ante lo cual la víctima se negó manifestándole que ya le había dado el guiso. La victima C declaró que el nunca salió de la camioneta, por tanto nunca vio que el imputado portare un arma, pero sin embargo escuchó que martillaba una mientras le exigía que le preparara comida”, indica el dictamen fiscal. 

El imputado le dijo al dueño del carro que “de allí no se iba sin comer” , mientras seguía martillando el arma. “P llamó por celular a dos o tres lugares para que le llevaran comida, hasta que logró su cometido, sacó una mesa para afuera propiedad de la víctima e intentó prender el medio tanque, todo sin la autorización de éste”, se plantea.

“La víctima se encontraba aterrada, no sabía cómo podía reaccionar, sin embargo después del dramático episodio P se retiró del lugar”, indica.

Por otro lado, el dictamen fiscal precisa que “el imputado fue periciado por médico psiquiatra de ITF concluyendo que por un lado ‘es capaz de comprender el carácter de sus actos y determinarse libremente’, agregando que ‘actualmente no se evidencia sintomatología compatible con un estado de descompensación psiquiátrico tal que justifique su internación en servicio de salud mental’”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados