Judiciales

Viuda negra: obligó a su marido moribundo a extraer US$ 60.000

También le hizo firmar transferencias de propiedades, según el expediente.

Foto: Reuters
La jueza penal Fanny Canessa procesó a la mujer de un empresario por abusar de un incapaz. Foto: Reuters

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Los dos eran muy conocidos en la ciudad de Rivera. Él era un empresario gastronómico. Ella era dueña de un comercio en una galería céntrica.

Cuentan en Rivera que ella hizo una lista de los viudos más codiciados y lo invitó a tomar un café. Así comenzaron a salir.

La pareja se radicó en un apartamento ubicado en la calle Pedro Berro, en Pocitos. Poco después, la salud del empresario comenzó a decaer en forma abrupta. Y su pareja trató de aprovecharse de la situación.

El miércoles 13, después de un mes de requerida porque no se presentó en el Juzgado, la jueza penal Fanny Canessa procesó con prisión domiciliaria a la mujer por un delito de abuso de inferioridad psicológica de un incapaz por obligarlo a retirar US$ 60.000 de una cuenta bancaria el 28 de setiembre de 2015. El empresario falleció un mes más tarde.

En forma simultánea, los hijos del empresario le iniciaron un juicio civil a la mujer reclamando varios inmuebles de su padre ubicados en la ciudad de Rivera, según señaló a El País una fuente del caso.

Un día frío y lluvioso. 

En marzo de 2015, al empresario, de 70 años le diagnosticaron leucemia mieloide aguda (en la médula ósea). Desde el diagnóstico a su posterior deceso, pasaron siete meses. Los últimos meses de vida del empresario transcurrieron con entradas y salidas al Sanatorio Americano. Luego de meses de internación y de un tratamiento agresivo, el empresario le solicitó en forma reiterada a su médica tratante que le permitiera estar unos días en su apartamento. Como se trataba de un paciente terminal, la profesional accedió a autorizarlo.

La denuncia presentada por dos hijos del empresario, elaborada por el abogado penalista Enrique Moller, sostiene que este tenía una salud muy precaria y su vida pendía de un hilo. Se trataba de una persona diabética insulinodependiente en tratamiento e hipertenso. Y tenía un tumor renal con tratamiento quirúrgico desde hacía varios años. Además sufría de hipertiroidismo con bocio multinodular y padecía leucemia aguda. Las continuas enfermedades le provocaron una depresión al empresario.

Sus últimos meses transcurrieron en una constante regresión y frontal deterioro de su enfermedad y una gran dependencia de su entorno.

Sus dos hijos se trasladaban todas las semanas desde Rivera donde tienen su domicilio y sus negocios para acompañar a su padre en lo que sabían eran sus últimos días.

Los denunciantes se reunieron con el psiquiatra a pedido de su propio padre. El profesional les manifestó que este se sentía en cierta forma presionado por su pareja a firmar documentos que no quería.

A las 10:00 horas del 28 de setiembre de 2015, el empresario concurrió al Sanatorio Americano a realizar la rutina de exámenes y transfusión programada. Sin embargo, debió consultar en emergencia porque presentaba un cuadro de tos seca, mucha expectoración y fiebre muy alta. Además sufría fuertes dolores de cabeza y ligeros mareos.

Se le realizó una transfusión de dos volúmenes de glóbulos rojos. Luego retornó a su domicilio a guardar reposo, donde era atendido por la cuidadora Graciela F.

Ese día, la pareja del empresario regresó del banco sumamente enojada. Levantó al empresario de la cama y a pesar de su grave estado de salud, lo vistió con la ayuda de la cuidadora, ya que en su estado le era imposible vestirse solo. Lo llevó a una sucursal en Villa Biarritz de un banco privado a retirar la suma de US$ 60.000. Ese día llovía y hacía mucho frío, dice la denuncia.

Los denunciantes tienen un comercio en la ciudad de Rivera y su padre recibía parte de las ganancias del mismo. Los hi- jos manejaban una cuenta bancaria que si bien estaba a nombre del padre se usaba como cuenta que atendía necesidades del negocio. “El retiro de US$ 60.000 no obedecía a ninguna necesidad del negocio ni a necesidad alguna de nuestro padre, quien no tenía por qué, en su grave estado de salud trasladarse al banco a realizar tal retiro”, dice la denuncia. Y agrega: “No llegamos a comprender tal acto de crueldad y nos vemos obligados a poner en conocimiento de la justicia penal lo que entendemos se trata de una conducta que podría ser punible penalmente”.

expediente

Las claves de una maniobra abusiva

En su pedido de procesamiento, el fiscal penal Daniel Gutiérrez dice que el empresario fue trasladado a un banco a realizar el retiro de US$ 60.000 luego de una “fuerte discusión” con su concubina. “No ha habido explicación de la necesidad de retirar dicha suma en la fecha, no por los denunciantes ni por la señora (acusada). En tal sentido, la señora declara desconocer el destino del dinero efectivo retirado”, dice el fiscal. Y agrega que la indagada declaró que ella solamente retiró la suma de US$ 40.000 que eran de su propiedad. “Fue la acusada quien se ocupó de conseguir el taxi en que se trasladaron desde el domicilio de la calle Berro hasta el banco” ubicado en Villa Biarritz, señaló el fiscal. Por lo expuesto, la Fiscalía entendió que resultan elementos de convicción suficientes acerca de la configuración del delito de abuso de la inferior psicológica de un acuerdo. La mujer era primaria. Por eso el fiscal pidió arresto domiciliario. La jueza Fanny Canessa coincidió con el pedido fiscal.

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