Final anunciado

Treinta tiros terminaron con una vida de delito y muerte

“El Ricky” fue asesinado por defender a su hermano ante una banda rival.

Ricardo Astesiano (24) con uno de sus hijos durante una salida transitoria.
Ricardo Astesiano (24) con uno de sus hijos durante una salida transitoria.

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

Se trató de una crónica de una muerte anunciada. "El Ricky" —durante años considerado como uno de los internos más peligrosos que alojaba el Instituto de Inclusión Social Adolescente (Inisa)— fue asesinado por una banda que le disparó 30 tiros.

Ricardo Astesiano tenía 24 años. Vivía en Cerro Norte. Su prontuario era amplio: incluía dos homicidios —a un guardia de seguridad del Discount Bank y a un repartidor de pizzas—, copamientos sangrientos, rapiñas y 18 fugas. Para algunos operadores judiciales, su historial delictivo como menor es superior al del "Pelado" Roldán, quien fue asesinado en la cárcel el 8 de noviembre de 2018.

En la medianoche del sábado 2, "el Ricky" salió de su zona de influencia en Cerro Norte y se dirigió a la esquina de Antonio Rubio y Cornelio Guerra (barrio La Tablada) para hablar con el líder de una banda de la zona. Ricky concurrió al lugar con el propósito de defender a su hermano que había sido maltratado por ese jefe, según informó un investigador policial a El País.

El jefe y otros integrantes de la banda lo recibieron con una balacera. Por lo menos tres tiros de armas automáticas impactaron en el tórax de Astesiano.

"Me acuerdo que era chico. Tendría ocho o nueve años. El marido de mi madre se quiso propasar con mi hermana, se le tiró arriba. Ella estaba acostada. Mi hermano quedó paralizado. Yo del susto agarré un cuchillo de la cocina y me le tiré encima y lo pinché. Después el malo fui yo. Mi madre nunca me defendió. Esa fue mi primera infracción". (Extracto del diario del Ricky al que accedió El País).

Violento.

Astesiano llegó a ser, a comienzos de esta década, uno de los adolescentes infractores más mediáticos. El País trazó en 2010 un perfil sobre el muchacho (entonces de 16 años) que lideraba una banda de menores rapiñeros procedentes de un asentamiento de Malvín Norte. Pocos meses después fue capturado, pero volvió a fugarse en 2011 y prosiguió una carrera de delitos que incluyeron seis rapiñas y un homicidio a un guardia de seguridad del Discount Bank.

En ese momento, Ricky confesó a la Policía haber participado con otros menores en ocho copamientos y robos a entidades financieras y distribuidoras en el Cerro y Paso Molino. También realizó asaltos a bancos y restaurantes.

Cuando estaba prófugo, integró la llamada "Banda del Marrón", junto con un grupo de adolescentes que asolaron con violencia locales de cobranzas.

La banda fue desarticulada y Ricky fue capturado. Pero, una vez más, se fugó de la Colonia Berro e integró la "Banda de la Granada". Con ese elemento —más tarde se supo que estaba desactivada— copó financieras y restaurantes en Montevideo y en el interior. Se lo conocía en los juzgados como el "lord inglés", por la teatralidad con la que saludaba a los funcionarios cada vez que tenía que ir a declarar. A sus víctimas las trataba con mucho respeto.

"Estoy preso desde los 13 años. Siempre que estuve en la calle fue porque estaba fugado. Nunca me dieron licencia. Nunca recibí tratamiento psicológico. Nunca tuve una propuesta de trabajo real. Pienso qué voy a hacer el día que salga y no sé. No quiero seguir robando pero, a la vez, perdí siete años de mi vida sin ninguna preparación para el afuera", sostenía en otro pasaje de su diario.

Recuperado.

En noviembre de 2016, después de años de internación en diferentes hogares de la Colonia Berro y Montevideo, la jueza de adolescentes Patricia Borges, le concedió autorización para salir a trabajar en el Puerto de Montevideo. Lo hizo pese a la oposición de la fiscal Nancy Hagopian y a informes desfavorables del Instituto Técnico Forense.

Para resolver a favor de la salida transitoria del Ricky, Borges se basó en informes del Inisa que sostenían que el joven se había recuperado. Ricky no cumplió con las expectativas, ya que no regresó de la salida transitoria. La Policía lo atrapó. Salió en libertad definitiva en noviembre de 2017.

"A veces siento miedo de mí mismo, de las decisiones que tengo que tomar en la calle. Un funcionario me dijo una vez que, cuando salga, va a ser lo mismo que un adicto a las drogas después de rehabilitarse: tendré que decir no todos los días. Y no sé si estoy preparado para eso".

Tenía razón en dudar.

"Está muy avanzada la indagatoria", dice fiscal

En la tarde de ayer, el fiscal especializado en Homicidios, Juan Gómez, tomó declaraciones a testigos del homicidio de Ricardo Astesiano, alias "el Ricky". A juicio de Gómez, la investigación del crimen está avanzada y agregó que más de dos personas que participaron en el hecho ya fueron identificadas por investigadores de la Zona IV (Cerro, La Teja y zonas aledañas). Gómez señaló que el crimen ocurrió en La Tablada. "Hubo una balacera. Más de 30 tiros. Se trató de un grupo contra "el Ricky". El problema se suscitó por el maltrato que recibió el hermano del Ricky. Éste fue a La Tablada y lo mataron", dijo Gómez a El País.

Como mayor, "el Ricky" se tiroteó con la Policía en Cerro Norte
Foto: Archivo El País

"El Ricky" salió en libertad en noviembre de 2017. Ya era un adulto. Estuvo 14 meses libre hasta que fue asesinado. Durante ese tiempo, la Policía lo detuvo y lo investigó por varios delitos, pero no recogió pruebas suficientes como para encarcelarlo como adulto. Fue indagado por la fiscal especializada en estupefacientes, Mónica Ferrero, por una amenaza a un vecino para que abandonara su casa en Cerro Norte, dijeron a El País fuentes policiales.

Estuvo detenido durante dos días y salió en libertad. La víctima, por temor, no quiso declarar en su contra.

En otra ocasión, "el Ricky" portaba una pistola calibre 9 milímetros con un cargador adaptado con 30 balas. Policías de la Zona IV lo persiguieron. "El Ricky" los tiroteó y luego huyó por uno de los pasajes ubicados en un asentamiento. Más tarde, fue detenido cuando regresaba de jugar al fútbol. Negó haber disparado a la Policía y quedó libre por falta de pruebas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)